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113 oraciones y frases con tierras

Las oraciones con tierras que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar tierras en una frase. Se trata de ejemplos con tierras gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar tierras en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A los que se sometieron voluntariamente a los musulmanes se les respetaron sus derechos y sus tierras a cambio del pago de los tributos correspondientes.

  • A su vez, las tierras y los mares transfieren gran parte de esta energía a las capas del aire que están en contacto con ellos.

  • Además, los soldados reclutados, al término de su servicio militar, podían obtener el privilegio de la ciudadanía romana y recibir lotes de tierras.

  • Algunos campesinos incluso decidieron trabajar como colonos sus propias tierras, cediendo la propiedad a un poderoso latifundista a cambio de protección.

  • Algunos historiadores han criticado que primara la fi nalidad fi scal sobre la reforma social, y se desaprovechara la oportunidad de repartir las tierras entre los campesinos que las habían venido trabajando, como proponían algunos contemporáneos.

  • Así mismo, la Iglesia poseía señoríos con sus privilegios especí fi cos; en estos casos, el titular era una institución eclesiástica (una abadía, una catedral, etc.) y el que estaba a la cabeza de la misma (el abad, el obispo, etc.) ejercía como señor sobre las tierras y vasallos del señorío.

  • Aunque el enfrentamiento bélico se produjo principalmente en tierras continentales, lo cierto es que los ingleses sufrieron el bloqueo naval de Alemania.

  • Aunque la gama cromática dominante (ocres y tierras) nos sugiere la influencia francesa, la de la miniatura mozárabe es también apreciable en la expresividad de las figuras y el dinamismo de la composición.

  • Bajo la dirección de los dos grandes sindicatos (UGT y CNT), se sucedieron las huelgas, se ocuparon campos, se repartieron tierras y se tomaron ayuntamientos.

  • C.) Por último, las células básicas y fundamentales de la administración territorial romana eran las ciudades ( civitates ), compuestas por un amplio territorio rural (el territorium, dividido en tierras de propiedad privada y tierras de aprovechamiento comunal), regido por un núcleo urbano ( urbs ), que actuaba como centro económico (mercado), político (órganos de gobierno), religioso (templos) y de esparcimiento (teatro, an fi teatro, termas, etc.).

  • Como resultado se obtiene el compost, un producto que se puede utilizar para mejorar la calidad de las tierras agrícolas.

  • Como ya se ha estudiado, los nobles que poseían señoríos en el Antiguo Régimen en general salieron favorecidos por la forma en que se abolió en España el régimen señorial, ya que se apropiaron de tierras sobre las cuales tenían derechos más que dudosos, suponiendo que tuvieran alguno.

  • Como ya se ha estudiado, Olivares quiso resolver tan caótica situación emprendiendo reformas profundas, como el proyecto de red de erarios o la Unión de Armas, pero las di fi cultades y los imperativos de la guerra obligaron a buscar con urgencia nuevas fuentes de ingresos –algunas de ellas ya utilizadas en el siglo xvi –, que afectaron sobre todo a Castilla : alteración del valor de las monedas, creación de nuevos impuestos, exigencia de donativos a la nobleza, venta de cargos públicos, venta de títulos nobiliarios, conversión de tierras de realengo en nuevos señoríos para su venta, etc. No obstante, todos estos recursos solo sirvieron para atender las necesidades inmediatas (gastos militares, pago de intereses a los banqueros), pero no fueron su fi cientes para atajar el progresivo endeudamiento de la Hacienda Real.

  • De esta forma los mercaderes extranjeros vendrán a comprar lo que les falta en sus tierras, y en vez de pagar, como ahora, quince reales por la arroba de lana, pagarán por la obra que de ella resultare quince ducados, y así en todo lo demás [...

  • De este modo, se sustraía al mercado libre de tierras y se impedía el acceso a su propiedad a quienes podrían estar interesados en mejorarlas y aumentar su rendimiento.

  • De hecho los campesinos fueron los grandes sacri fi cados de las reformas liberales, ya que no se reconocieron sus derechos sobre las tierras señoriales ni se les facilitó el acceso a las propiedades desamortizadas, lo que explica su oposición al régimen y el apoyo de algunos sectores a la causa carlista.

  • Desde entonces empezaron los cristianos en Al Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr.

  • El asentamiento de ciudadanos romanos en colonias de nueva creación, o en tierras con fi scadas a los indígenas, también extendió el modelo de vida romano.

  • El griego es una lengua indoeuropea hablada actualmente en Grecia y, antiguamente, en una extensión mayor que la actual, ya que, como hemos visto, la civilización griega colonizó tierras tanto a oriente como a occidente.

  • El tirano acabó con el poder de los nobles, repartió tierras e impulsó la economía y la cultura de su polis.

  • El auge del Imperio en el siglo Los avances de la ciencia y el pensamiento El siglo xvi experimentó también un espectacular desarrollo cientí fi co e intelectual, en especial en aquellas disciplinas que más se vieron afectadas por el descubrimiento del Nuevo Mundo: a En las ciencias, el conocimiento de nuevas tierras y especies impulsó el avance de la geografía, la botánica, la química, la farmacología y las ciencias naturales en general.

  • El desarrollo de la agricultura y ganadería Con el avance de la Reconquista y la incorporación de nuevas tierras de vid, olivo y huerta, la agricultura se diversi fi có y aumentó la producción.

  • El mejor ejemplo de esta práctica fue la colonización de Sierra Morena : seis mil colonos centroeuropeos fueron asentados en pueblos de nueva creación en el sur de Sierra Morena (La Carlota, La Carolina, La Luisiana…), tanto para repoblar estas tierras vacías, como para acabar con el bandolerismo de la zona y hacer más segura la ruta entre la Meseta y Andalucía.

  • El proceso de Haber-Bosch de obtención industrial del amoniaco y de los abonos nitrogenados artificiales, permitió a los agricultores transformar tierras estériles en campos fértiles y repetir diversas cosechas en la misma porción de tierra, sin esperar a que se produjese la regeneración natural de los nitratos.

  • El resultado fue el predominio de la pequeña y mediana propiedad de tierras.

  • El sistema de presura consistía en la simple ocupación de tierras sin dueño, ya que, según el Derecho romano, la puesta en cultivo de un terreno despoblado otorgaba al que lo hiciera la propiedad sobre el mismo.

  • Ella es la que posee las principales y más pingües tierras y tiene el principal interés en fomentar la riqueza del pueblo, cuya industria da valor a sus posesiones.

  • En conclusión, ante las di fi cultades económicas los señores reaccionaron tratando de recuperar sus pérdidas por diversos medios, a costa de la monarquía y de los campesinos : a A la monarquía le usurparon tierras y prerrogativas –esencialmente tributos–, aprovechando sus momentos de debilidad, como las guerras civiles o las minorías de edad de los reyes.

  • En la medida en que las tierras fueron vendidas en pública subasta a los mejores postores, hay que suponer que los compradores fueron gente adinerada y no campesinos pobres, pero esto no implica necesariamente que los compradores fueran tan pocos como los antiguos propietarios, por lo que la nueva estructura de la propiedad resultante no tenía que ser forzosamente más latifundista que la anterior.

  • En cambio, surgió una nueva estructura social polarizada en dos grupos principales, que refl ejaban la nueva situación económica: a Los grandes propietarios de tierras (latifundistas), entre los cuales debe incluirse a la Iglesia cristiana, que, desde que fue legalizada en el siglo iv, aumentó su patrimonio de forma espectacular por las donaciones de los fi eles.

  • En consecuencia, la antigua nobleza no resultó perjudicada con la abo- lición de los señoríos, y en algunos casos incluso aumentó su patrimonio al apropiarse de algunas tierras sobre las cuales no tenía derechos claros en el Antiguo Régimen.

  • En consecuencia, muchos pretendían huir del hambre emigrando a los centros industriales, y otros optaban por soluciones desesperadas, como la ocupación violenta de tierras o el bandolerismo.

  • En cualquier caso, la con fi rmación de que se trataba de un nuevo continente, desconocido para Europa hasta entonces, y no de las tierras de Japón o China, la proporcionaron los llamados viajes menores .

  • En cuanto a las tierras expropiadas, se restituyeron a sus antiguos propietarios y se anularon todas las disposiciones y actuaciones del republicano Instituto de Reforma Agraria.

  • En cuanto a las agitaciones campesinas, ocurrieron sobre todo en Andalucía, zona de latifundismo y de jornaleros agrícolas, y respondían casi siempre al mismo esquema: el hambre empujaba a la ocupación ilegal de tierras, pero el carácter localizado y la escasa o nula organización del movimiento facilitaba la intervención militar y la represión.

  • En esta relación, propia de una época de di fi cultades, el bucelario obtenía del noble protección y tierras, y a cambio adquiría con él un compromiso de fi delidad y obediencia.

  • En Kenia sería imposible cultivar té en más de la mitad de las tierras dedicadas actualmente a ello, y en Uganda solo se podría seguir cultivando café en las tierras más altas.

  • En los comienzos de la Reconquista apareció el primer tipo de señoríos, los denominados señoríos territoriales o solariegos, cuyas tierras carecían de dueño previo, por lo que el nuevo señor adquiría la propiedad de las mismas.

  • En Utopía se denuncia implícitamente el empobrecimiento de los campesinos, que se veían obligados a mendigar o a robar porque los terratenientes sustituían las tierras de cultivo por pastos para las ovejas, que les proporcionaban mayores bene fi cios económicos.

  • Enseñaron a cultivar las tierras a las personas que se asentaban cerca de los monasterios, las cuales se beneficiaban de la educación que se impartía en ellos y del refugio que representaban ante posibles amenazas.

  • Entonces César, para que constara que era misericordioso con los desdichados, dispuso que se sirvieran libremente de sus tierras y villas y aún ordenó a sus vecinos que no les hicieran ningún daño.

  • Era frecuente que los municipios tuvie- ran la propiedad de ciertas tierras, que podían ser de aprovechamiento común y gratuito de todos los vecinos ( «bienes comunales», como prados, bosques, etc.) o tierras de labor cedidas para su explotación a particulares a cambio del pago de una renta al municipio ( «bienes de propios» ).

  • Eran propiedad del Estado, que los asignaba a los esparciatas para que trabajaran sus tierras.

  • Es un muy buen, propiedad que la hace útil como revestimiento de interiores, en paredes y tierras.

  • Esta circunstancia permitió que algunos mozárabes –cristianos residentes en territorio musulmán– acudiesen a instalarse en estas nuevas tierras, por lo que al nuevo estilo se le denominó en un principio mozárabe .

  • Este bloque está constituido por los lantánidos y los actínidos, antes denominados «tierras raras».

  • Este producto se empleó para crear los suelos y como revestimiento de piscinas, cisternas de salazón, aljibes, etc. La polis griega estaba formada por un establecimiento urbano ( asty ), generalmente instalado al pie de una ciudadela elevada ( acrópolis ), junto con una parte rústica ( chora ), compuesta por las tierras que eran propiedad de los ciudadanos particulares, los campos sin cultivar y los bosques.

  • Esto supuso un fuerte revés político y sobre todo económico, ya que se interrumpió el comercio con América y se perdieron los ingresos fi scales procedentes de aquellas tierras, especialmente necesarios por la grave situación económica que atravesaba España tras la Guerra de la Independencia.

  • Estos nuevos grupos árabes sirios se establecieron con carácter de fi nitivo en Al Ándalus y, desde entonces, litigaron por el control de las mejores tierras con los árabes establecidos previamente.

  • Estos se fundamentan en la identificación de los materiales geológicos (rocas y suelos) y las fallas activas, la cartografía de estructuras y lineamientos tectónicos y el inventario de terremotos (tanto los históricos como los registrados instrumentalmente).Una vez caracterizada una zona, existen dos formas principales de mitigar los efectos de un terremoto:• Realizar la planificación del territorio, definiendo áreas con com portamiento homogéneo en términos de respuesta sísmica (tanto las sacudidas del terreno como los efectos inducidos por el seísmo, tales como corrimientos de tierras o licuefacción de suelos).

  • Fue entonces cuando se produjo la primera colonización de pobladores griegos en las tierras de Asia Menor (Jonia).

  • Fueron instalados en las altas tierras de la meseta y en los fl ancos de las sierras, donde se dedicaron al pastoreo, que era su propio medio de vida en África.

  • Generalmente consistía en la entrega de tierras a soldados veteranos en pago por su servicio militar.

  • Introdujo el calendario juliano y tomó medidas a favor de los más desfavorecidos, perdonó a antiguos adversarios, incluyó a galos e hispanos en el Senado y dio tierras a los vetera Preocupados por el poder absoluto que estaba acumulando César, un grupo de senadores, entre los cuales se encontraba Bruto, tramaron una conspiración con laron en plena sesión del Senado.

  • La única medida que tuvo un efecto algo mayor fue la roturación de nuevas tierras, pero al ser estas en general de peor calidad tenían rendimientos aún más bajos y, además, requerían mucha mano de obra.

  • La agricultura sustituyó vegetación natural por especies de cultivo, taló bosques para obtener tierras cultivables y uti lizó el fuego como elemento modelador del paisaje.

  • La alta burguesía fue la nueva clase que emergió al bene fi ciarse con la compra de las tierras desamortizadas y con las inversiones en ferrocarriles e industrias.

  • La degradación de los suelos en las tierras áridas se define como la reducción o pérdida de su pro ductividad biológica o económica.

  • La desamortización de Mendizábal se inició en una etapa de gobierno progresista durante la regencia de María Cristina, y consistió en la venta por subasta de las tierras expropiadas a la Iglesia, por lo que se la conoce también como desamortización eclesiástica.

  • La estructura resultante de la aplicación de este sistema se caracterizó por el predominio de la propiedad mediana libre y la abundancia de tierras comunales .

  • La explicación se encuentra en las ventajas económicas que ofre- cían las regiones costeras: las tierras son más fértiles (valle del Guadalquivir, huerta levantina, valle del Ebro) que las de secano del interior; además, los transportes y las comunicaciones por mar eran más rápidos, baratos y seguros que las difíciles comunicaciones por el interior, carente de ríos navegables y salpicado de obstáculos montañosos.

  • La fertilidad de sus tierras y, especialmente, su cercanía al mar Egeo convirtieron a estos enclaves en importantes zonas comerciales, promovieron el desarrollo económico de la región y los transformaron en lugares de encuentro de diversas culturas y tradiciones.

  • La Iglesia y la nobleza explotaban directamente solo una pequeña parte de sus tierras, y el resto las arrendaban a campesinos, en pequeñas parcelas, a cambio del pago de una renta y por un plazo limitado (diez años como máximo en Castilla).

  • La mayor parte de las tierras cultivables no podía venderse o entregarse a quienes pudieran tener interés en mejorarlas o explotarlas adecuadamente, ya que eran tierras amortizadas (o en manos muertas).

  • La población autóctona vivió una profunda humillación porque se le confiscaron muchas tierras, que se cedieron a los veteranos, es decir, a soldados jubilados.

  • La reacción del gobierno consistió en la suspensión de algunos periódicos de derechas –como el ABC –, la supresión de ciertos altos cargos –como la Dirección General de la Guardia Civil–, la disolución del tercio de la Guardia Civil que se había sublevado, la expropiación de tierras a miembros de la aristocracia terrateniente implicados y, por último, el procesamiento del general Sanjurjo, que fue condenado a pena de muerte, aunque en un gesto de benevolencia se le conmutó por la de cadena perpetua.

  • La repoblación concejil (siglos y ) La repoblación concejil se aplicó a las tierras situadas entre el Duero y los Montes de Toledo, en el sector occidental, y en el valle del Ebro, en el oriental.

  • La repoblación por presura (siglos ) La repoblación por presura se aplicó en las tierras situadas al norte del Duero y en el Piedemonte pirenaico .

  • La tala excesiva de vegetación, para crear tierras agrícolas y pas-tizales, pero sobre todo para des-tinarla a leña, caracteriza las tierras secas de los países en desarrollo y provoca que, en regiones enteras (como el Sahel en África), los alre -dedores de las ciudades carezcan por completo de árboles.

  • Las colonias las fundaban ciudadanos romanos, generalmente soldados jubilados a los que se daban las tierras que habían conquistado.

  • Las consecuencias de esta medida fueron muy graves para Granada, a pesar del reasentamiento de cristianos en las tierras afectadas, pues su número fue muy inferior al de los moriscos expulsados.

  • Las principales causas de la deforestación han sido la extracción abusiva de madera para su consumo, la tala de árboles para obtener tierras para el cultivo y la ganadería, la minería, la construcción de embalses y carreteras y el crecimiento urbanístico.

  • Las tribus árabes se asentaron en las tierras más fértiles, como los valles del Guadalquivir y del Ebro.

  • Los campesinos, impulsados por el movimiento anarquista, recurrieron en muchos casos a la habitual práctica de la ocupación ilegal de tierras, al margen del calendario de la reforma.

  • Los patricios utilizaban su pater para legitimar sus privilegios; entre estos estaba el derecho a poseer las tierras y los rebaños, y el de ocupar los cargos de las magistraturas.

  • Los abusos contra los indios Los métodos empleados en la conquista y colonización de las tierras americanas fueron desde muy pronto criticados por algunos sectores, en especial por los dominicos.

  • Los algos les tomaban por mal e por codicia; las tierras se yermaban por mengua de justicia [...] [Los campesinos denuncian su situación en estos términos:] Tómannos los haberes e hacen nos mal pesar; los hijos e las mujeres piensan de los cautivar.

  • Los criollos, enriquecidos con el comercio y las propiedades de tierras, y animados por la experiencia norteamericana y los principios liberales, aspiraban también a controlar el poder político en su provecho.

  • Los porcentajes de tierras que se encuentran fuera del mercado y su incidencia en la agricultura del Antiguo Régimen.

  • Los que opusieron resistencia y fueron sometidos por las armas perdieron todos sus derechos, y sus tierras se repartieron entre los conquistadores.

  • Materiales en suspensión (arcillas, limo) • Erosión del suelo sin protección (tierras de cultivo, explotaciones mineras, canteras, construcción de embalses y carrete ras, etc.).

  • Muchas tierras de cultivo de España se caracterizan por estar situadas en lugares de fuertes pendientes, lo que facilita el proceso erosivo.

  • Muchos pequeños campesinos se veían forzados a endeudarse, debido a una mala cosecha o a otras di fi cultades, y con frecuencia no podían devolver los préstamos a sus acreedores, por lo que perdían sus tierras y tenían que emigrar.

  • No podían poseer tierras y, generalmente, eran artesanos o comerciantes.

  • No fue casualidad que la filosofía surgiera en tierras de colonos: en Jonia (costa de Asia Menor) y en la Magna Grecia (sur de Italia).

  • Otro riesgo catastrófico que pueden producir las tormentas son las inundaciones, es decir, el desbordamiento de una masa de agua, un río por ejemplo, que sumerge tierras que no están habitualmente cubiertas por el agua.

  • Para valorar el alcance de este proceso, basta considerar que la extensión total de las tierras vendidas como consecuencia de las desamortizaciones podría estar en torno a unos diez millones de hectáreas, lo que equivaldría a una quinta parte de todo el territorio nacional o, lo que es más importante, a la mitad de la tierra cultivable .

  • Pero el gusto romántico también por lo lejano y exótico, unido al contacto con tierras extraeuropeas por el comercio o la expansión colonial, favoreció el desarrollo de otros estilos evocadores, como el neoegipcio (en cementerios), neochino (kioscos y pagodas en los jardines ingleses) o neoindio.

  • Pero a menudo, y en especial en las zonas ya pobladas, el monarca no transfería la totalidad de las propiedades del lugar, sino solo aquellos bienes y derechos que hasta entonces habían correspondido a la corona (las tierras sin dueño, los bosques, los montes, ciertas rentas, etc.), sin modi fi car las propiedades de los vecinos.

  • Pero además de la remensa los señores de sus tierras les habían impuesto otras cinco obligaciones o condiciones abusivas, que en conjunto se conocían como malos usos .

  • Pero, además, los nuevos propietarios de esas tierras tampoco invirtieron en su mejora, por lo que el negocio de la tierra no generó un su fi ciente volumen de bene fi cios (acumulación de capital) para invertir después en la industria.

  • Por consiguiente, las tierras vinculadas a un mayorazgo estaban también inmovilizadas, como las de la Iglesia o los municipios.

  • Por ejemplo, los trasvases pueden provocar la desecación de los deltas de los ríos, con la consiguiente pérdida de biodiversidad y de tierras fértiles para los cultivos.

  • Por otra parte, desde que Hitler llegó al poder en Alemania, la propaganda nazi se extendió por tierras austriacas.

  • Por otra parte, la escasa burguesía tenía como máxima aspiración abandonar sus negocios e invertir sus bene fi cios en tierras, señoríos y rentas fi jas –como los juros o títulos de deuda pública–, e incluso en la adquisición de un título nobiliario.

  • Por tanto, se infrautilizaron las tierras y la mano de obra, que habrían sido más productivas en otro tipo de agricultura.

  • Poseían tierras en propiedad, que eran trabajadas por los ilotas, pero su actividad principal era la guerra y la política, a las que se dedicaban en diferente medida según su edad.

  • Primero expropiaron las tierras no cultivadas y después las de quienes habían apoyado el levantamiento militar, lo que alcanzó un volumen muy considerable.

  • Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza; todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; solo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno.

  • Se hizo cargo de este cometido Jovellanos, pero invirtió demasiado tiempo en la elaboración de su Informe al expediente de la ley agraria, en el que denunciaba la excesiva cantidad de tierras amortizadas como el mayor problema de la agricultura española.

  • Según algunos cientí fi cos, este poblamiento inicial se habría limitado a las zonas meridionales del continente, entre ellas la península Ibérica, ya que sería muy difícil la colonización de las tierras más al norte por el frío intenso y la escasez de recursos durante los periodos glaciares.

  • Sin embargo, a pesar de estos intentos de organización, la administración de justicia adolecía de graves inconvenientes y di fi cultades, como la considerable extensión de los lugares de señorío, que en muchos asuntos quedaban fuera de la jurisdicción real; y en las tierras de realengo, la gran diversidad de fueros locales y de normas, a menudo confusas y contradictorias entre sí.

  • Sin embargo, debían pagar unos tributos especiales, tanto por persona como por las tierras que disfrutaban.

  • Sin embargo, se olvida que en una época de crisis económica y de grandes incertidumbres para los negocios, la inversión en tierras y en rentas fi jas no era solo cuestión de mentalidad, sino también un comportamiento económico prudente.

  • Su rudeza y salvajismo no se deben solo a sus costumbres guerreras, sino también a su alejamiento, pues los caminos terrestres y marítimos que conducen a estas tierras son largos, y esta dificultad de comunicaciones les ha hecho perder toda sociabilidad y toda humanidad [...].

  • Tanto unas como otras siguieron el mismo procedimiento: el Estado se incautó de tierras en manos muertas –amortizadas– de la Iglesia o los municipios, las declaró «bienes nacionales» y después las puso a la venta mediante subasta pública.

  • Tenían derechos civiles limitados, ya que no podían ser propietarios de bienes inmuebles (casas o tierras) ni casarse con ciudadanas atenienses, y no tenían derechos políticos.

  • Tras la conquista de la Península fueron establecidos en tierras más pobres (la meseta y las laderas de las montañas), donde se dedicaron al pastoreo.

  • Un fenómeno de la magnitud de las desamortizaciones podría hacer pensar que daría lugar a un espectacular aumento de la producción agrícola, dado que los nuevos propietarios presumiblemente tratarían de rentabilizar el dinero invertido en la compra de sus tierras aumentando el rendimiento de las mismas.

  • Una elevada proporción de tierras se hallaba en manos muertas de la Iglesia y los municipios, o vinculada a mayorazgos nobiliarios, y por tanto, no podía venderse, donarse ni ser embargada por deudas.

  • Una excavación arqueológica en tierras egipcias ha revelado un gran número de hallazgos de una época desconocida.

  • Una vez constituido el concejo, el rey otorgaba un Fuero, Carta de población o Carta Puebla –conjunto de normas que regulaban todos los aspectos de la vida municipal–. A los nuevos pobladores se les concedía un solar para levantar su casa y tierras de cultivo, que al cabo de unos años pasaban a ser de su propiedad; también se les permitía disfrutar de las tierras y bienes comunales (bosques, zonas de pastos, etc.).

  • Uno de los grandes problemas radicaba en que podían reconocer al mismo tiempo dos derechos dife- rentes sobre una misma tierra: el dominio útil del campesino, que la explotaba y la transmitía a sus herederos; y el dominio eminente del señor, que podía exigir a los campesinos determinados tributos en relación con las tierras que cultivaban.