Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar una buena experiencia de usuario. Más info

  • Español ES

13 oraciones y frases con sublevados

Las oraciones con sublevados que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar sublevados en una frase. Se trata de ejemplos con sublevados gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar sublevados en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Ante estas circunstancias, Francia propuso la creación del Comité de No Intervención, con un doble objetivo: por un lado, evitar que el con fl icto español se internacionalizase a causa del apoyo militar de fuerzas extranjeras; y por otro, ayudar de modo indirecto a la República evitando que los sublevados recibieran ayuda militar del exterior.

  • El alzamiento militar había sido ante todo un movimiento de reacción contra la República, pero los militares sublevados carecían por completo de proyecto político propio.

  • El gobierno le propuso destituir a los sublevados, pero el rey pidió tiempo para pensarlo.

  • En la zona republicana, en especial en los primeros meses de la guerra, también fueron frecuentes las ejecuciones, aplicadas a cualquiera que resultara sospechoso de ayudar o simpatizar con los sublevados para lo cual a menudo bastaba con tener opiniones conservadoras, ser sacerdote o religioso.

  • Esta resistencia, magni fi cada por la propaganda franquista, convirtió la hazaña del Alcázar de Toledo en símbolo del heroísmo de los «nacionales», denominación empleada por los sublevados para referirse a sí mismos.

  • Las ayudas a los sublevados Alemania, Italia y Portugal, países que mantenían regímenes fascistas o similares, apoyaron de forma directa a los militares sublevados y la ayuda de los dos primeros fue determinante para el desarrollo de la guerra desde el mismo comienzo del alzamiento militar, pues efectuaron el traslado de tropas desde Marruecos a la Península.

  • Los militares sublevados, cuando conquistaban un pueblo o ciudad, eliminaban sistemáticamente a miembros y simpatizantes de partidos y sindicatos de izquierdas, pero entre sus víctimas también fueron numerosos los maestros, tan apreciados por la República, y los intelectuales, entre los que sobresale la fi gura de Federico García Lorca, asesinado al principio de la guerra.

  • Los apoyos sociales El franquismo, aunque tuviera su origen en el protagonismo de unos militares sublevados contra la República, gozó desde el principio del apoyo de amplios sectores sociales, identi fi cados con el nuevo régimen bien por su defensa de los valores más tradicionales de la sociedad, bien por su autoridad y el resta- blecimiento del orden público.

  • No obstante, más que las ideas –no siempre claras–, lo que mejor de fi nía a algunos de los cantones sublevados era su intención de impulsar una auténtica revolución social, con métodos radicales, pero con un acusado carácter localista y espontáneo, a menudo falto de organización.

  • Para debilitar a la monarquía hispánica, Inglaterra apoyaba a los sublevados holandeses y hostigaba mediante la piratería el comercio en el Atlántico.

  • Pero antes liberó el Alcázar de Toledo, donde un grupo de sublevados al mando del general Moscardó resistía el asedio republicano desde el comienzo de la guerra.

  • Por otra parte, Estados Unidos, a cuya iniciativa se debió la creación de la Sociedad de Naciones, interpretaba la guerra española no tanto como una amenaza del avance fascista en Europa, sino más bien como una prueba del avance del comunismo, por lo que su enfoque del con fl icto se aproximaba más a los argumentos de los sublevados.

  • Sin embargo, el Comité fue del todo ine fi caz: Alemania, Italia y Portugal continuaron ayudando militarmente a los sublevados, en contra de los compromisos adquiridos; en cambio, las potencias democráticas negaron la asistencia necesaria al gobierno legítimo de la República, que al fi nal solo contó con la ayuda militar de la Unión Soviética, único país que, a la vista de la actuación de Alemania e Italia, decidió ignorar también los compromisos adquiridos de no intervención.