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21 oraciones y frases con señores

Las oraciones con señores que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar señores en una frase. Se trata de ejemplos con señores gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar señores en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Como se ha señalado, al comienzo de la organización social solo existía la moral de los señores, de los hombres nobles y superiores que amaban la vida terrena.

  • Con él quedaría restaurada la primitiva moral de los señores.

  • De este modo, no solo la España Ulterior, sino también la Citerior, hasta Zaragoza, antiquísima y floreciente ciudad, abierta ya por manifiesto juicio de Dios, la despobló con la espada, el hambre y el cautiverio; destruyó, quemándolas con el fuego, las bellezas ciudadanas; envió a la cruz a los señores y poderosos del siglo, y descuartizó con los puñales a los jóvenes y pequeños.

  • Durante este período, Europa vivió cierto renacimiento cultural, guiado sobre todo por las instituciones de la Iglesia: monasterios, escuelas catedralicias, clérigos cultos… Se fomentó la elaboración y el intercambio de copias de los grandes autores para proveer la demanda de las bibliotecas palatinas, episcopales y monásticas, o de los señores feudales cultos.

  • E fue causa aquel Arcediano de Ecija de este levantamiento contra los Judíos de Castilla; e perdiéronse por este levantamiento en este tiempo las aljamas de los Judíos de Sevilla, e Córdoba, e Burgos, e Toledo, e Logroño, e otras muchas del reino; e en Aragón, las de Barcelona e Valencia e otras muchas; e los que escaparon quedaron muy pobres, dando muy grandes dádivas a los señores por ser guardados de tan gran tribulación.

  • En conclusión, ante las di fi cultades económicas los señores reaccionaron tratando de recuperar sus pérdidas por diversos medios, a costa de la monarquía y de los campesinos : a A la monarquía le usurparon tierras y prerrogativas –esencialmente tributos–, aprovechando sus momentos de debilidad, como las guerras civiles o las minorías de edad de los reyes.

  • En general, y a diferencia de algunos movimientos europeos coetáneos, las rebeliones campesinas en España no fueron ni anticlericales ni revolucionarias, sino que solo pretendían frenar los crecientes abusos de los señores y volver a las prácticas tradicionales.

  • Es decir, somos (debemos llegar a ser) «señores» de nosotros mismos.

  • Es la de los débiles y oprimidos, resentidos contra los señores y contra la vida.

  • Finalmente se dejó la resolución de cada caso particular en manos de los tribunales, que en general otorgaron la propiedad a los antiguos señores, en perjuicio de los campesinos.

  • La gran perversión del cristianismo es que convence a los señores para someterse a esa moral y compadecerse de los débiles.

  • La guerra civil catalana fue el resultado fi nal de una suma de confl ictos de intereses que se arrastraban desde mucho tiempo atrás (enfrentamiento entre la oligarquía catalana y la monarquía, de pretensiones autoritarias; entre campesinos y señores feudales; e incluso entre artesanos y comerciantes de Barcelona).

  • La mayoría de la población se sometió sin resistencia a los nuevos señores y pudo mantener sus propiedades y derechos.

  • Lo componían tres grupos principales: a Los campesinos, libres o sometidos a sus señores, eran la inmensa mayoría, debido a la base agrícola de la economía.

  • Los abusos de los señores en la Baja Edad Media [... ] En este tiempo los señores corrían a Castiella; los mesquinos labradores pasaban gran mansiella .

  • Los abusos de poder por parte de los señores feudales terminaron por afectar a la sociedad de la época, incluida la Iglesia.

  • Pero además de la remensa los señores de sus tierras les habían impuesto otras cinco obligaciones o condiciones abusivas, que en conjunto se conocían como malos usos .

  • Pero también fueron numerosas e importantes las obras realizadas por encargo y financiación de reyes, señores feudales o, simplemente, comunidades de fieles de una parroquia, para quienes contribuir a la grandeza de la Iglesia era una forma de engrandecerse a sí mismos a los ojos de Dios.

  • Se rige por las demandas de los instintos y la voluntad de los señores, que, así, crea valores mudables.

  • Se trata Moral de los señores: moral de los fuertes, que afirma todos los valores vitales.

  • Y puesto que la voluntad de los Reyes que en estos tiempos han reinado y sus consejos ha sido proveerlos de justicia y conservarlos en ella, y no consentir que les fuesen hechos daños y agravios, y así lo han mostrado por sus muchas leyes y provisiones, pero llegadas allá no se han cumplido por la grande y desmedida codicia y ambición de los que allí han pasado, mayormente de los que a aquella gente han ido a gobernar[...]. Y así, de días en días, y de años en años, se han ido entablando y arraigando y olvidando las dos especies de tiranía con que habemos asolado aquellas tan innumerables repúblicas: lo uno en nuestra primera entrada que llamaron conquista, en aquellos reinos, no nuestros sino ajenos, de los reyes y señores naturales en cuya pacífica posesión los hallamos.