Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar una buena experiencia de usuario. Más info

  • Español ES

64 oraciones y frases con religiosas

Las oraciones con religiosas que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar religiosas en una frase. Se trata de ejemplos con religiosas gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar religiosas en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A los votos tradicionales de las demás órdenes religiosas añadieron uno especial de obediencia al Papa.

  • Abierto, consta de doce tablas, divididas en dos pisos, en las que se despliega un programa iconográfico sumamente complejo, inspirado en el Apocalipsis, pero repleto de referencias religiosas a través de personajes y objetos simbólicos, a menudo difíciles de descubrir e interpretar.

  • Al milagro asiste una comitiva de personajes toledanos, amigos y contemporáneos de El Greco, lo que supone un verdadero anacronismo: su hijo, en primer plano a la izquierda, que presenta la escena al modo del teatro clásico; el propio pintor, que mira al espectador, justo por encima de San Esteban; el párroco de la iglesia y comitente de la obra, frailes de las órdenes religiosas toledanas, caballeros de la Orden de Santiago, etc. La parte superior es un rompimiento de gloria, presidido por el tema bizantino de la Deesis: Cristo Juez, flanqueado por la Virgen y San Juan como intercesores de la humanidad.

  • Alrededor del foro se encontraban varios edificios con funciones civiles, religiosas, judiciales o comerciales.

  • Asimismo, la estructura económica se mantuvo gracias a las instituciones jurídicas, políticas y religiosas de la Edad Media.

  • Aunque tal vez fue solo una escaramuza, las crónicas posteriores le otorgaron un carácter épico lleno de connotaciones religiosas.

  • Como ya se ha dicho, el Islam respetaba a las gentes del Libro, por lo que a judíos y mozárabes se les permitían sus prácticas religiosas y sus costumbres.

  • Cuando se producía alguna calamidad se podían celebrar ceremonias religiosas extraordinarias: se podía llevar a cabo una purificación ( lustratio ), que consistía en dar tres vueltas alrededor del objeto que se deseaba purificar, o un sacrificio llamado suovetaurilia, que consistía en la matanza de un cerdo, una oveja y un buey.

  • De acuerdo con él, el avance de la ciencia ha ido refutando las creencias religiosas y ha respon-dido a todos los interrogantes del ser humano, haciendo innecesaria la religión.

  • Durante el Alto Imperio, el calendario anual de fiestas llegó a superar los ciento ochenta días, entre fiestas religiosas y celebraciones organizadas por emperadores y magistrados.

  • El arte egipcio carecía de la noción de belleza por sí misma, y sus realizaciones, determinadas por las creencias religiosas, obedecían a un criterio básico de utilidad y duración (de ahí el uso de la piedra).

  • El calendario tenía para los romanos connotaciones religiosas evidentes.

  • El discernimiento de esos criterios es una de las tareas que corresponde a la filosofía y a la ética, en un diálogo inteligente con los científicos, con la ayuda del discernimiento que las mejores tradiciones religiosas ponen a nuestro alcance.

  • El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas.

  • El fundamentalismo religioso respeta todas las creencias religiosas.

  • El más importante era el Consejo de Castilla, que tenía más funciones que el resto, pues, además de encargarse de los asuntos de esta Corona, asumía competencias de gobierno muy amplias y variadas (económicas, religiosas, culturales) y actuaba como Tribunal Supremo de Justicia, por encima de cualquier Chancillería o Audiencia.

  • El rechazo del protestantismo hacia las imágenes religiosas y los gustos de esta burguesía, que quería ver reflejado su propio mundo en los cuadros con que decoraba sus casas, explican las pequeñas dimensiones en general de las obras y sus temas predominantes: retratos, escenas costumbristas y domésticas, paisajes, animales y bodegones.

  • El ser humano debe ser autónomo moralmente y liberarse de imposiciones éticas o religiosas, pues su destino solo depende de él mismo.

  • En cuanto a los clientes, lo habitual en el arte bizantino era que las grandes obras, tanto civiles como religiosas, fueran encargadas y financiadas por el emperador, como máximo representante del poder político y espiritual, para promocionar y exaltar su poder.

  • En este estilo se levantaron por todas partes monasterios y templos monumentales, revestidos de esculturas y pinturas, que como libros de piedra enseñaban las verdades religiosas, mediante símbolos e imágenes, a una población analfabeta.

  • En este sentido las realizaciones quedaron por debajo de las previsiones, sobre todo porque la prohibición de impartir la enseñanza a las órdenes religiosas disminuyó considerablemente la oferta de plazas escolares, y la fi nanciación de nuevos centros no resultaba fácil en tiempos de crisis, a pesar de que la partida de gastos en educación de los presupuestos del Estado aumentó de forma cuantiosa.

  • En los países democráticos, al reconocerse la libertad de religión y darse un pluralismo de confesiones religiosas, lo normal es que el Estado sea laico o aconfesional, es decir, que no privilegie ninguna religión en especial.

  • En un estado democrático, la ciudadanía es libre de elegir y expresar sus convicciones y creencias políticas y religiosas.

  • Entre las fiestas religiosas, dos de las más populares eran las Lupercales y las Saturnales: Lupercales se sacrificaban varias cabras y un perro.

  • Era, por tanto, una formación más orientada a los valores meramente estéticos y destinada a las suntuarias construcciones religiosas o civiles (palacios y edificios públicos).

  • Es posible que la conclusión de una artiría la expresión pública de gumentación inductiva sea falsa y que sus premisas las creencias religiosas.

  • Esta interpretación hace que, a menudo, las opiniones de los creyentes en materias que afectan a la sociedad sean menospreciadas bajo el pretexto de que responden a convicciones religiosas y, por lo tanto, no tienen cabida en una sociedad laica.

  • Esta obra es una de las más representativas de la producción de Zurbarán, pintor de apacibles ambientes monacales, pues realizó gran parte de su obra por encargo de órdenes religiosas.

  • Esta prohibición supondría que los ciudadanos que mantienen creencias religiosas pertenecen a una categoría inferior al resto.

  • Estas fiestas religiosas solían durar siete días: concurso de odas.

  • Este ejerció una gran influencia en la historia europea de su siglo: fundó monasterios, ayudó a la fundación de otras órdenes religiosas, participó en los grandes debates intelectuales e incluso inspiró el estilo arquitectónico cisterciense.

  • Este con fl icto local acabó siendo europeo y las cuestiones religiosas se convirtieron en un mero pretexto, ya que lo que realmente estaba en juego era el mantenimiento o la modi fi cación del orden internacional, hasta entonces basado en la hegemonía en Europa de la Casa de Habsburgo a través de sus dos ramas emparentadas: la hispana y la austriaca.

  • Este incipiente pensamiento científico está mezclado con ideas religiosas, pues el arkhé se considera divino, dotado de espíritu o vida eternamente y capaz de ponerse en movimiento para formar todos los seres.

  • Estos acontecimientos condujeron a los pensadores racionalistas a buscar un «Dios fi losó fi co», al margen de la fe, que fuese ajeno a las disputas religiosas.

  • Fue el pintor de los apacibles ambientes monacales, ya que gran parte de su obra la realizó por encargo de las órdenes religiosas para la decoración de sus conventos.

  • La mayor parte de las diócesis, conferencias episcopales, parroquias e instituciones religiosas han seguido el ejemplo papal y cuentan con su propio portal, con materiales catequéticos, de pastoral, de asistencia, etcétera.

  • La tarea del Estado es apoyar el desarrollo de la libertad individual, sin censurar determinadas posturas (por ejemplo, las religiosas), debido a causas ideológicas o al afán de controlar lo políticamente correcto, lo que debería pensar la mayoría o cualquier otra iniciativa que, en el fondo, sería propia de una mentalidad totalitaria.

  • Las creencias Tener unas determinadas creencias religiosas o no tenerlas no otorga ni quita ningún derecho a las personas.

  • Las diferentes maneras de entender la divinidad y de relacionarse con ella han originado las grandes tradiciones religiosas del mundo.

  • Las reformas propuestas abarcaban un amplio abanico de cuestiones, desde los intentos de revisar las relaciones Iglesia-Estado y limitar el número de órdenes religiosas (reducidos a una inoperante «ley del candado») hasta ciertas concesiones al regionalismo mediante una ley de mancomunidades, pasando por nuevas medidas de contenido social y una modi fi cación del servicio militar.

  • Los conocimientos astronómicos en estas culturas están vinculados, pues, a motivaciones religiosas.

  • Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones.

  • Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

  • Los tres pretendían conciliar el pensamiento aristotélico con sus respectivas concepciones religiosas, y sus escritos ejercieron una gran in fl uencia en el Occidente cristiano, en especial los libros sobre medicina de Maimónides y los comentarios de Averroes sobre Aristóteles, que difundieron en Europa gran parte del pensamiento del fi lósofo griego.

  • Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral cristiana.

  • No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas.

  • Otrosí habemos procurado, y dado orden como se hiciese inquisición en los dichos nuestros reinos, la cual, como sabéis, ha más de doce años que se ha hecho y hace, y por ello se han hallado muchos culpables, según es notorio; y según somos informados de los Inquisidores, y de otras muchas personas religiosas, y eclesiásticas y seglares, consta y parece el gran daño que a los cristianos se ha seguido y se sigue de la participación, conversación y comunicación que han tenido y tienen con los judíos, los cuales se prueba, que procuran siempre, por cuantas vías más pueden, de subvertir y sustraer de nuestra santa Fe Católica a los fieles cristianos, y los apartar della, y atraer y pervertir a su dañada creencia y opinión, instruyéndoles en las ceremonias y observancia de su ley [...

  • Para presidir cultos públicos, no era necesario contar con preparación religiosa ni tener conocimientos o cualidades especiales; las funciones religiosas normalmente eran compatibles con los cargos políticos.

  • Pero, a veces, se interpreta la no confesionalidad del estado como una prohibición de la religión en la vida pública, cuando en realidad se refiere a la no vinculación del estado con las creencias religiosas de los ciudadanos.

  • Por eso es una grave falta de respeto burlarse o despreciar a las personas que manifiestan civilizadamente sus creencias religiosas.

  • Quedan disueltas aquellas Órdenes religiosas que estatutariamente impongan, además de los tres votos canónicos, otro especial de obediencia a autoridad distinta de la legítima del Estado.

  • Se olvida, así, su dimensión trascendente y, en consecuencia, las cuestiones éticas o religiosas se consideran desde una perspectiva puramente cultural o histórica.

  • Si hasta entonces la cultura había sido privilegio y monopolio del clero, y las grandes autoridades del pensamiento y la cultura habían sido también religiosas, con el Renacimiento la Iglesia perdió autoridad ideológica en favor de los filósofos y pensadores antiguos; una reflexión filosófica de Platón valía más que el argumento moral del Papa, por ejemplo.

  • Sin embargo, no hay que olvidar que algunas de las obras más notables del arte mudéjar no son ni cristianas ni siquiera religiosas, como las sinagogas judías o los palacios, por ejemplo.

  • Solían establecerse comerciantes o se empleaban con finalidades religiosas.

  • Tal extremo ha originado diversas posturas, como el gnosticismo, corriente filosófica y religiosa que mezcla creencias religiosas y orientales.

  • También participaban en las fiestas religiosas.

  • Tenía finalidades defensivas y religiosas.

  • Todas las actividades comenzaban con la salida del sol, tanto en la ciudad como en el campo: la escuela, la jornada laboral, las reuniones de la asamblea o de los tribunales, incluso las fuestas religiosas.

  • Todas las confesiones religiosas serán consideradas como Asociaciones sometidas a una ley especial.

  • Todos ellos fueron consecuencia de las pretensiones imperiales y religiosas de Carlos I, que obedecían a su ideal de una monarquía universal y cristiana, concepto más propio de la Edad Media que de los tiempos modernos.

  • Un elemento común a los totalitarismos ha sido su intento de eliminar toda huella de Dios: combatieron creencias religiosas, llevaron a los creyentes a la cárcel y al martirio, cerraron o quemaron iglesias y templos.

  • Un rasgo sobresaliente del panorama cultural de la península Ibérica durante la Edad Media fue su carácter plural: la existencia de mudéjares en los territorios cristianos y de mozárabes en los musulmanes, así como de judíos en unos y otros, propició el contacto frecuente y el intercambio de conocimientos entre las tres culturas, más allá de las diferencias religiosas o las rivalidades políticas y militares.

  • Y de este modo la falta de mecenazgo regio o nobiliario quedó en parte compensada por los encargos de las nuevas fundaciones religiosas, que proliferaron especialmente en Madrid, como capital definitiva de la monarquía y creciente foco de atracción poblacional.