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18 oraciones y frases con pilastras

Las oraciones con pilastras que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar pilastras en una frase. Se trata de ejemplos con pilastras gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar pilastras en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Con ella se creó el patrón de lo que sería el tipo más característico de fachada barroca: un doble cuerpo unido por aletones y rematado por frontón, pero con una libre disposición de elementos (frontón quebrado, orden gigante de pilastras, ensamblaje de frontón triangular y curvo, etc.).

  • Consiste esencialmente en la superposición de dos fachadas de templo antiguo: una central con cuatro semicolumnas de orden colosal sobre plintos, que se corresponde con la nave central; y otra más ancha y retraída respecto a la anterior, con pilastras de altura igual a la de las naves laterales.

  • Desde los extremos hacia el centro, disminuye la distancia entre los soportes, que aumentan su volumen pasando de pilastras a columnas, al mismo tiempo que el muro tiende a avanzar.

  • El ingreso se enmarca entre cortinajes de piedra, estípites (pilastras formadas por pirámides truncadas superpuestas e invertidas) y todo tipo de elementos curvilíneos, cuyos entrantes y salientes generan contrastados efectos de luces y sombras.

  • En cambio el retablo del altar mayor del monasterio de Poblet (imagen derecha), iniciado después que el anterior, pero realizado simultáneamente, está ejecutado en un lenguaje ya plenamente renacentista, tanto en el tratamiento de las imágenes como en la arquitectura que las enmarca, con pilastras de órdenes clásicos, hornacinas con bóvedas aveneradas, y decoración de grutescos.

  • Está enmarcada por un gran arco de medio punto apoyado entre los contrafuertes, y presenta una rica y minuciosa decoración plateresca que combina elementos góticos (doseletes sobre figuras de santos) con otros renacentistas (medallones, pilastras y frisos con grutescos).

  • La decoración de grutescos invade todo el espacio disponible entre escudos, medallones y pilastras, y el tamaño de los motivos aumenta con la altura para facilitar su percepción.

  • La fachada tiene una concepción monumental y se rige por un orden gigante de columnas y pilastras, sobre las cuales discurre un entablamento.

  • La novedad estriba en que a la sobriedad geométrica se sobrepone una rica decoración de pilastras pareadas en las esquinas, ménsulas en el entablamento, nichos y pilastras en el tambor, y dos portadas-retablo en las fachadas oriental y occidental.

  • La sobriedad es su nota más destacada, con pilastras y entablamento de orden dórico, cuya robustez y austeridad lo convertían, según Vitruvio, en el orden más adecuado para edificios dedicados a héroes y divinidades masculinas, a las que se podría asimilar en este caso la figura del mártir San Lorenzo.

  • Las fachadas, de estilo más manierista, mantienen la misma superposición de órdenes que el patio interior, solo que sustituyendo las columnas por pilastras.

  • Los arcos de medio punto, sobre columnas corintias, se realzan con la inserción de un fragmento de entablamento sobre el ábaco de los capiteles, permitiendo así que las columnas tengan el mismo canon que las pilastras de las naves laterales con las que se corresponden.

  • Los dos pisos inferiores están divididos en cinco calles separadas por pilastras, y el superior presenta un desarrollo continuo.

  • Los muros laterales se prolongan en antas (pilastras) hasta el nivel de las columnas.

  • Pero en cada piso las bíforas están separadas entre sí por pilastras apenas salientes del muro, según la superposición de órdenes clásicos que recomendaba Vitruvio y que se aprecia en el Coliseo de Roma.

  • Reaparecieron así los arcos de medio punto, las columnas y pilastras de órdenes clásicos, la bóveda de medio cañón con casetones, las cúpulas como la del Panteón romano, o la decoración de «grutescos» inspirada en la Domus Aurea de Nerón.

  • Si se observa con detenimiento, los elementos arquitectónicos (pilastras, ménsulas, nichos, vanos) carecen, en su mayoría, de una función arquitectónica real (sustentar u ordenar el espacio) y su principal cometido es dotar de plasticidad al muro, como si fueran un complemento de las esculturas que allí se iban a albergar.

  • Su estructura se asemeja a un arco de triunfo de tres vanos, en el que se inserta una rica decoración de óculos, molduras, pilastras y motivos vegetales, distribuidos en dos pisos separados entre sí por un marcado entablamento.