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33 oraciones y frases con pelo

Las oraciones con pelo que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar pelo en una frase. Se trata de ejemplos con pelo gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar pelo en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • «¿Cómo puede nacer el pelo —se pregunta Anaxágoras— de lo que no es pelo y la carne de lo que no es carne?».

  • Algunas fijan el nitrógeno en el suelo, como Azolla, y muchas son simbiontes, por ejemplo, las que viven en el pelo de mamíferos como el perezoso, en los corales y en los líquenes.

  • Antes afirmamos que una persona calva no deja de serlo por el hecho de añadir un pelo a su cabeza.

  • Así pues, de acuerdo con la lógica presentada en el apartado anterior, tiene que haber un p verdadero y un p falso; es decir, un número de pelos tal que alguien con esa cantidad de pelos es calvo y que, si le añadimos un pelo, ¡deja de ser calvo!

  • Como al ingeniero le costaba desengancharlo del pelo de su perro, estudió las semillas en el micros copio e inventó el velcro copiando su estructura.

  • Como los imanes de la máquina son tan potentes, no se puede entrar con nin-gún objeto metálico, como, por ejemplo, joyas, relojes, gafas, pinzas del pelo, marcapasos o audífonos.

  • Cuando, por ejemplo, bebemos leche o tomamos fruta, estas sustancias se convierten en pelo y en carne, porque la leche y la fruta contienen también semillas de pelo y carne.

  • Efectos de la luz La luz que incidía en ella era natural y sus efectos variaban según el tratamiento de las superficies: en el manto y en la coraza se producen contrastes de luces y sombras, provocados por los entrantes y salientes de los pliegues y relieves; en cambio, en el pelo y el rostro la luz se difunde suavemente, acentuando la serenidad que se pretende atribuir al personaje.

  • Ejemplos de órganos vestigiales del ser humano son las muelas del juicio, los huesos soldados del cóccix, el pelo del pecho y de la espalda y el apéndice vermiforme.

  • El cuerpo de los mamíferos está recubierto de pelo que los protege y les facilita el mantener su temperatura interna.

  • El esquematismo de los rasgos esenciales (pelo, ojos).

  • En efecto, el ser humano tiene menos protecciones naturales contra la intemperie, como el pelo; carece de órganos naturales de ataque y de huida; es superado por los animales en la agudeza de sus sentidos; sus manos, pies y brazos apenas poseen adaptación: es decir, carece de ajuste orgánico a un hábitat ecológico definido.

  • En general, una persona calva no deja de ser calva por el hecho de que se le añada un pelo.

  • Es el caso de las lámparas que aprovechan el calor para poner incandescente un filamento que, como consecuencia, produce luz; otros ejemplos son los termos eléctricos que suministran agua caliente sanitaria, las estufas eléctricas y los secadores de pelo.

  • La paradoja del hombre calvo Imaginemos que el señor García no tiene un solo pelo en la cabeza; es evidente, entonces, que es calvo y si le añadimos un pelo en el centro de la cabeza, no dejará de ser calvo.

  • Lo que sucede es que en la leche prevalece la semilla de leche, mientras que en el pelo lo hace la semilla de pelo.

  • Los atletas recibían, además, una cinta de lana roja para el pelo y una palma, símbolo de la victoria.

  • Los encontramos en lavadoras, licuadoras, neveras, ventiladores, aparatos de aire acondicionado, lavavajillas, taladros, secadores de pelo, aspiradores, aparatos reproductores de CD o DVD, puertas de garaje, etc. También hay cada vez más vehículos que funcionan con motores eléctricos.

  • Los mamíferos son animales vertebrados con la piel provista de pelo y que se denominan así porque las hembras tienen glándulas mamarias que producen leche para alimentar a sus crías.

  • Los piojos y otros parásitos viven en el pelo de otros organismos.

  • Los resistores están presentes en los calefactores, estufas, cocinas eléctricas, tostadoras, secadores de pelo o planchas.

  • Mediante un generador de corriente continua, vamos a aplicar diferentes voltajes en los extremos de un conductor, usando un secador de pelo para calentar el aire.

  • Mónica ha hecho ejercicio y está molesta porque ha sudado mucho, y el pelo y la ropa se le adhieren a la piel.

  • No hay campos cultivados en el abismo, ni viñas; tan solo el Cerbero atrevido y el infame navegante del agua Estigia; allí, con los corrillos golpeados y el pelo quemado, se dirige una multitud pálida a las lagunas tenebrosas.

  • No hay que confundir a los saprofitos con los carroñeros, que son los que se alimentan de animales muertos, como los buitres, ni con aquellos que se nutren de excrementos, como el escarabajo pelo tero.

  • Otros animales poseen potentes protecciones naturales contra el ambiente que los rodea: pelo, fuerte dentadura, sentidos agudos… Sin embargo, nosotros somos capaces de abrirnos mediante la inteligencia a toda la realidad y de relacionarnos afectivamente con los demás seres vivos.

  • Por ejemplo, algunas plantas tienen semillas provistas de ganchos para adherirse al pelo del ganado y así asegurar su dispersión.

  • Por este motivo su entrenamiento se iba endureciendo a medida que avanzaba su edad: se les cortaba el pelo al cero y se les acostumbraba a caminar descalzos y a jugar desnudos la mayor parte del tiempo.

  • Por último, habría que mencionar los instrumentos del pintor, que son fundamentalmente de tres tipos: la paleta, los pinceles (redondos, planos, de pelo corto, de pelo largo, etc.) y las espátulas de diversas formas y tamaños.

  • Rodeó con un pelo un huevo fertilizado de anfibio y apretó hasta obtener dos partes, una contenía tan solo una parte del citoplasma, y la otra tenía la otra parte y el núcleo celular.

  • Sus semillas tienen «ganchos» que se adhieren al pelo de los animales para poder dispersarse.

  • Ten cuidado de recogerte el pelo si lo llevas largo y de no dejar productos inflamables cerca.

  • Tras unas plegarias se cortaba un mechón de pelo de la cabeza de la víctima, que se lanzaba al fuego y se degollaba.