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13 oraciones y frases con guardia

Las oraciones con guardia que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar guardia en una frase. Se trata de ejemplos con guardia gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar guardia en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A cambio, en esta roca, guardia has de montar, siempre, en insomnio, de pie, sin doblar rodilla.

  • Allí los campesinos se sublevaron y atacaron a la Guardia Civil, lo que justi fi có el envío de la Guardia de Asalto para restablecer el orden.

  • Cuando todo había acabado, un viejo anarquista se atrincheró en su casa con sus hijos, sus nietos y algunos vecinos, ante lo cual el capitán de la Guardia de Asalto desencadenó una brutal y desproporcionada represión: incendió la casa y ordenó ametrallar a sus ocupantes (murieron todos menos dos); después inició una verdadera correría por el pueblo y asesinó a doce hombres maniatados.

  • Durante su reinado adquirió mucha importancia la guardia pretoriana ; las relaciones con el Senado, en cambio, fueron tensas.

  • En la parte de arriba discurría una pasarela que servía a los soldados para hacer guardia.

  • En primer lugar, la Guardia Civil liberaba a Ortega Lara, un funcionario de prisiones secuestrado por ETA y encerrado en un zulo durante casi año y medio en condiciones infrahumanas.

  • Escándalos como los de los GAL, Juan Guerra –hermano del vicepresidente de gobierno, que utilizaba un despacho o fi cial para negocios personales–, Luis Roldán –director general de la Guardia Civil que amasó una auténtica fortuna apropiándose de fondos públicos – o Mariano Rubio –gobernador del Banco de España que favoreció desde su cargo negocios fraudulen- tos de sus amistades–, por citar solo los más llamativos, deterioraron considerablemente ante la opinión pública el prestigio y la credibilidad del gobierno socialista, sobre todo a partir de los noventa.

  • La defensa de los derechos humanos y de las libertades públicas corresponde, en primer lugar, al conjunto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y, en su ámbito, la Ertzaintza.

  • La reacción del gobierno consistió en la suspensión de algunos periódicos de derechas –como el ABC –, la supresión de ciertos altos cargos –como la Dirección General de la Guardia Civil–, la disolución del tercio de la Guardia Civil que se había sublevado, la expropiación de tierras a miembros de la aristocracia terrateniente implicados y, por último, el procesamiento del general Sanjurjo, que fue condenado a pena de muerte, aunque en un gesto de benevolencia se le conmutó por la de cadena perpetua.

  • Pero la Guardia Civil y el ejército limitaron su capacidad de actuación a determinadas zonas rurales.

  • Por otra parte, se creó la Guardia de Asalto, como cuerpo adepto a la República, para mantener el orden público, sustituyendo al ejército en esta función.

  • Sin embargo, la República carecía de fuerzas su fi cientes y de capacidad de control, pues gran parte de la policía, de la Guardia Civil y de los mandos del ejército se había pasado al bando rebelde.

  • Una malévola sospecha basta para que el policía o la guardia civil de turno pueda flagelar irresponsablemente, torturar y herir a cualquier ciudadano muchas veces inocente de la fechoría que se le atribuye.