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254 oraciones y frases con fe

Las oraciones con fe que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar fe en una frase. Se trata de ejemplos con fe gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar fe en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¡Familia, vive la alegría de la fe!

  • ¿Por qué? ¿Pueden ir de la mano la ciencia y la fe, como Palmer y Ellie al final de la segunda escena?

  • «Al tratarse de una luz, la fe nos invita a adentrarnos en ella, a explorar cada vez más los horizontes que ilumina, para conocer mejor lo que amamos.

  • «Así, la ciudad terrena, que no vive de la fe, apetece la paz terrena y fija la concordia entre los ciudadanos que mandan y los que obedecen en que sus quereres estén acordes de algún modo en lo concerniente a la vida mortal.

  • «Aunque la fe supera a la razón, no puede haber contradicción entre la fe y la ciencia, ya que ambas tienen su origen en Dios.

  • «Dios quiso tanto la razón, mediante la cual podemos conocer las estructuras razonables del mundo, como quiso la fe.

  • «La conciencia cristiana bien formada no permite a nadie favorecer con el propio voto la realización de un programa político o la aprobación de una ley particular que contengan propuestas alternativas o contrarias a los contenidos fundamentales de la fe y la moral.

  • «Sin este cambio en la existencia, sin oponerse a la inercia natural, no hay fe.

  • «Yo», dice él, «porque nos tuviesen mucha amistad, porque conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra santa fe con amor que no por fuerza, les di a algunos dellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor, con que hubieron mucho placer y quedaron tanto nuestros que era maravilla.

  • A la vista de este porvenir, deben reflexionar las personas sensatas y de buena fe de nuestra patria y convencerse de la necesidad de ayudar con todo entusiasmo a esta hermosa empresa.

  • A través del acto de fe decimos implícitamente: «Aunque no lo vea, acepto lo que me dices más que si lo viera».

  • A partir del ejemplo de los dedos que aparece en el texto, explica la relación que debe existir entre fe y razón.

  • A veces el término se utiliza también para referirse a los efectos de un fe nómeno natural catastrófico de gran magnitud, como un huracán o un terremoto, pero no se recomienda este uso.

  • A veces, la fe se presenta como un obstáculo para la convivencia, como si creer en Dios y en lo que nos ha revelado impidiera entender o respetar a los seres humanos, o como si la defensa de la verdad tuviera que unirse, necesariamente, al fanatismo, de manera que afirmásemos: «Ya que lo mío es verdad, las personas que no están conmigo viven en el error y no merecen respeto».

  • Además de a la verdad, la fe lleva a descubrir la y de su Creación.

  • Además, fe y razón no solo no se oponen, sino que se ayudan mutuamente: La razón puede alcanzar verdades naturales reveladas por Dios que preparan para la aceptación de las verdades sobrenaturales; son los llamados preámbulos de la fe.

  • Agustín formuló de modo preciso la relación entre razón y fe.

  • Ahora bien, la teología es una reflexión de la razón a la luz de la fe, reflexión que parte del dato revelado.

  • Al ocuparse de esta cuestión, sustentó que la razón, con independencia de la fe y la teología, puede probar la existencia de Dios y alcanzar algún conocimiento de su esencia.

  • Al profesor le gusta la idea, la ensalza y la define como «un acto de fe en la bondad de la gente».

  • Algunos están dispuestos a morir por su fe, porque los persiguen o porque realizan actos heroicos de caridad.

  • Ante estos nuevos retos, los cristianos están llamados a humanizar la sociedad con el fermento de la fe.

  • Apostasía: en religión, negación de la fe.

  • Asimismo, podemos alcanzar, gracias a la razón, la existencia de Dios, aunque se trate de un Dios que todavía no es el de la fe cristiana, pues este excede las fuerzas naturales del conocimiento humano.

  • Aunque consideró que este atributo solo se puede conocer por la fe, lo aplicó a la fi losofía, al sostener que Dios no necesita causas segundas para producir un efecto, ya que puede actuar directamente en el mundo creado y no tiene por qué estar sometido a unas leyes de la naturaleza.

  • Aunque cristiano, en mayor o menor medida, fue en lo sucesivo todo el arte occidental, en esta unidad nos limitaremos a dos estilos muy relacionados entre sí: el arte paleocristiano, el de los primeros seguidores de la nueva fe, hasta la caída de Roma; y el arte bizantino, que evolucionó y se desarrolló a partir de aquel en el sector oriental del Imperio, hasta el final de la Edad Media.

  • Aunque se había educado en la fe católica, pronto se volvió una persona escéptica que solo aceptaba aquello que la razón podía explicar.

  • Casado y con tres hijos, para McDonough la fe y su familia son lo primero.

  • Combinaciones de óxidos de Fe más materiales orgánicos.

  • Como Averroes, este autor a fi rmó que la fe y la filosofía se deben armonizar, de manera que cuando algún contenido de la Biblia parece entrar en colisión con lo que dice la razón, este se ha de interpretar alegóricamente.

  • Como el hombre es un animal racional, hay quien opina que la fe es contraria a lo que define a la persona como tal.

  • Comparó estas relaciones con las que existen, según él, entre la fe y la razón.

  • Con el cristianismo se perpetuó ese extrañamiento, aunque la servidumbre se trasladó al interior de la conciencia a través de la fe en Dios (antítesis).

  • Concilio: reunión de obispos de la Iglesia católica, convocada por el Romano Pontífice, para tratar y decidir sobre temas relativos a la fe y a la organización eclesiástica.

  • Contra los segundos, consideró necesario pro des de fe.

  • Contribuyeron a ilustrar y a promover la fe cristiana en momentos de persecución religiosa y de propagación de las herejías.

  • Creer requiere la luz de la inteligencia y, cuando se cree, esa luz crece hasta alcanzar a Dios: la fe expande las posibilidades del conocimiento y, en consecuencia, nos hace más libres.

  • Cuando confesamos «creo», también debemos decir «creemos», pues manifestamos nuestra fe dentro de la comunidad humana.

  • Cuando hablamos de fe, no nos referimos solo a la fe religiosa: de hecho aceptamos infinidad de asuntos de los que estamos seguros por el testimonio o la autoridad de otros.

  • Cuando la última nota de una de las grandes cantatas del gran cantor de la iglesia de Santo Tomás en Leipzig se extinguió triunfalmente, nos miramos espontáneamente y nos dijimos sencillamente unos a otros: todo aquel que ha escuchado esto, sabe que la fe es verdad.

  • Cuando quien revela es Dios, nos encontramos ante la fe sobrenatural.

  • De aquella mezquita solo se conserva una parte del patio y el minarete, conocido popularmente como la Giralda, por la veleta o giraldillo del remate, que es una estatua de la Fe del siglo, como todo el cuerpo superior levantado para transformar el minarete en campanario de la catedral.

  • De esta forma, Ockham redujo la teología al estudio de la fe sobrenatural y negó la posibilidad de una teología filosófica o racional.

  • De forma análoga: El hierro viene de ferrum, Fe .

  • Desde el comienzo mismo de su reinado, Recaredo se convirtió, en efecto, a la fe católica y llevó al culto de la verdadera fe a toda la nación gótica, borrando así la mancha de un error enraizado.

  • Dicho de otra manera: la fe es una decisión por la que el creyente afirma que, en lo íntimo de la existencia humana, hay un punto clave que no se fundamenta en lo que se comprende.

  • Diferenciado, con concentraciones de materia orgánica, Al y Fe.

  • Dios ha querido revelarse para que se puedan conocer, mediante la fe, las verdades necesarias para nuestra Salvación: tanto las que podrían alcanzarse únicamente con la razón (por ejemplo, su existencia), como aquellas que pertenecen por completo al ámbito sobrenatural y que la razón no puede conocer en ningún caso (la Trinidad, la Encarnación, etcétera).

  • Efecto de la concentración sobre la velocidad de una reacción Volvamos a la reacción propuesta al principio de la unidad: H SO + Fe FeSO + H Colocamos la misma cantidad de hierro en tres tubos de ensayo.

  • Ejemplos: Fe S trisulfuro de dihierro BaCl dicloruro de bario AuI triyoduro de oro Sales de los oxoácidos Cuando un anión de un oxoácido se combina con un catión metálico (o con el ión amonio) se obtiene un compuesto químico denominado oxosal .

  • El conocimiento teológico, por su parte, se asienta solamente sobre la autoridad de la fe, la cual proporciona un conocimiento cierto, pero en ningún caso una evidencia racional.

  • El Estado, por su carácter aconfesional, no profesa ninguna fe religiosa ni se adhiere a ninguna doctrina determinada.

  • El asentimiento propio de la fe se debe a la confianza que nos merece la persona que nos presenta esa verdad.

  • El concilio determinó de fi nitivamente algunos puntos de la doctrina católica; además, sus decretos disciplinares signi fi caron la revitalización de la fe de los fi eles, cuyo debilitamiento al fi nal del Medievo facilitó la ruptura protestante.

  • El conocimiento racional Dejando de lado la fe sobrenatural, pasemos a examinar su teoría sobre el conocimiento racional.

  • El corazón del cristianismo tampoco es la Iglesia, ni una serie de dogmas sobre los que deba descansar nuestra fe.

  • El cristianismo también se considera como la fe verdadera (Jesús es la verdad y la vida), pero difiere de este en que «no se impone, se propone» (Juan Pablo II).

  • El cristiano no tiene miedo a la ciencia, ya que tanto la fe como la razón vienen de Dios.

  • El del hierro en el ión Fe es II y el del Fe es III.

  • El estudio del desarrollo histórico de las relaciones entre la fe y la ciencia permite concluir que no existe una contraposición real entre ellas.

  • El fi lósofo inglés pensó que la ley moral solo se puede conocer por la fe, ya que depende absolutamente de la voluntad divina.

  • El ion ferroso (Fe ) lo es porque forma parte de la hemoglobina de la sangre, el ion calcio (Ca ) porque interviene en la contracción de los músculos, el ion sodio (Na ) porque es imprescindible en la transmisión del impulso nervioso.

  • El laicismo actual es intolerante y anticatólico, e intenta confinar la fe a la vida privada de los ciudadanos, impidiéndoles todo espacio y manifestación pública.

  • El pensamiento cristiano que estaba in fl uido por el aristotelismo árabe parecía poner en peligro la fe en la omnipotencia y la libertad de Dios.

  • El que no tiene fe no sabe si puede alcanzar su fi n último y, por tanto, no puede quererlo necesariamente; pero incluso quien acepta por la fe que sí puede obtenerlo, puede quererlo o no quererlo.

  • El trabajo de Lemaître manifiesta que una cultura y una inteligencia formadas en la fe en Dios resultan fructíferas a la hora de percibir el orden del universo.

  • Eliminada la fe en Dios, solo queda creer en el eterno retorno.

  • Empero, la ciudad celestial, o mejor, la parte de ella que peregrina en este valle y vive de la fe, usa de esta paz por necesidad, hasta que pase la mortalidad, que precisa de tal paz.

  • En cuanto al calificativo de Cruzada, son cruzadas las luchas en defensa de la Fe.

  • En cambio, sí es objeto de la fe la Encarnación de Cristo.

  • En consecuencia, la fe conduce a una actitud decidida.

  • En el evangelio son frecuentes los testimonios de fe, a menudo en forma de petición, como el caso del centurión que rogó a Jesús por la curación de su criado.

  • En el terreno de la metafísica, las ideas aristotélicas tuvieron gran impacto en Tomás de Aquino, quien las empleó para argumentar racionalmente la existencia de Dios y el ser de las criaturas, mostrando un mundo en armonía con la fe.

  • En este sentido, la fe no es algo subjetivo ni fruto de un sentimiento pasajero.

  • En la actualidad, las discusiones sobre ciencia y fe se centran en estos temas: el lugar que ocupa el hombre en el universo y entre los seres vivos; el origen del universo y su desarrollo, su posible final o los ciclos temporales por los que transcurrirá su existencia; y la libertad humana en relación con el cerebro y las bases biológicas del comportamiento y la cultura.

  • En la segunda escena, los astronautas han bajado a Marte, pero el vehículo se ¿Qué ha podido llevar al científico de la primera escena a buscar a Dios? ¿Qué vías tenemos para conocer a Dios? ¿La fe en Dios es el camino más fácil, como afirma el biólogo en la segunda escena?

  • En las Universidades se produjo una profunda renovación de la filosofía y la teología a través del movimiento conocido como Escolástica, que se proponía sistematizar todo el pensamiento de la época mediante la conciliación entre la fe cristiana y el pensamiento filosófico de la Antigüedad, en especial el de Platón y Aristóteles.

  • En lo que concierne al conocimiento, el maestro de París supo armonizar la fi losofía pagana y el cristianismo, haciendo compatibles la razón y la fe.

  • En lo sucesivo, Franco presentaría la guerra como una «Cruzada religiosa» en defensa de la fe y contra el comunismo ateo de la República.

  • En los primeros siglos destacó, entre otros muchos, san Agustín, quien formuló de modo preciso la relación entre razón y fe.

  • En ocasiones, se ha afirmado que la fe (al sostener que conoce la verdad sobre Dios, el hombre y el mundo) se constituye en un obstáculo para la libre investigación del universo, en un freno para el progreso del dominio de la naturaleza e, incluso, para la organización democrática de la sociedad.

  • En realidad, ocurre justo lo contrario: la fe en Dios es un estímulo para comprender la grandeza de Dios a través de sus obras, impulsa a trabajar para los demás y confía en las posibilidades del conocimiento humano.

  • En sus escritos, santo Tomás se ocupó tanto de las virtudes sobrenaturales (fe, esperanza y caridad), como de las naturales, si bien aquí solo se comentarán las segundas, objeto de re fl exión fi losó fi ca.

  • En una de sus paredes la belleza se simboliza con una pintura del Parnaso; en la pared de enfrente, las Virtudes y la Ley aluden a la bondad y la justicia; por último, en las otras dos paredes, a su vez enfrentadas entre sí, se hace referencia a la verdad a través de dos temas: la Disputa del Santo Sacramento (o Triunfo de la Religión), que simboliza la verdad revelada por la fe y transmitida por el cristianismo; y la pintura aquí comentada, «La Escuela de Atenas», que alude a la verdad alcanzada a través de la filosofía y la razón.

  • Entre ellos, mencionaremos dos que con frecuencia se representaban juntos –en especial en catacumbas y sarcófagos– por compartir el mismo mensaje sobre la misericordia divina y la salvación por la fe: el sacrificio de Isaac y Daniel en el foso de los leones.

  • Es más, fe y razón no se pueden contradecir, porque la realidad es una y el autor de los dos caminos para conocerla es Dios.

  • Es uno de los elementos más abundantes en la Tierra, donde se encuentra en minerales como el oligisto (Fe O ), la siderita (FeCO ) o la magnenita (Fe O ).

  • Es, asimismo, un ejemplo ilustrativo del culto a las reliquias propio de esta época, pues, aunque la pequeña localidad de Conques está en una de las rutas que conducen a Santiago, su fama y prosperidad se debieron a que allí se encontraban los restos de una niña mártir, Santa Fe, robados a una abadía vecina a finales del siglo .

  • Esa ley natural es fundamental y es la medida por la cual se puede declarar que una ley civil es justa o no. Vitoria, por ejemplo, escribía: «Los indios tienen sus derechos a permanecer en su religión y a que nadie los coaccione físicamente para abrazar una fe distinta», reconociendo así la libertad religiosa, incluso contra las costumbres que se habían implantado en España buscando la unificación del país.

  • Esta es la profesión de fe que el doctor Carrel hizo poco antes de morir.

  • Esta definición sirve tanto para la fe humana como para la virtud sobrenatural de la fe.

  • Estaba dotado de un gran respeto a la religión y era muy distinto de su padre en costumbres, pues el padre era irreligioso y muy inclinado a la guerra; él era piadoso por la fe y preclaro por la paz; aquel dilataba el imperio de su nación con el empleo de las armas, este iba a engrandecerlo más gloriosamente con el trofeo de la fe.

  • Estas sustancias se representan, simplemente, con el símbolo: Fe, Na, Cu, Ag, Zn, C, Si, Ge, Pb.

  • Estas verdades pueden ser sobrenaturales o naturales; para referirse a estas últimas, Aquino emplea la expresión preámbulos de la fe, ya que predisponen a la aceptación de las verdades sobrenaturales, objeto exclusivo de la fe.

  • Este skarn está formado por silicatos de Ca, Mg y Fe, por lo que también se les conoce como calcosilicatos.

  • Esto explicaría el carácter tosco de sus creaciones, cuyo único fin era transmitir el mensaje de su fe.

  • Estos últimos relegan su conocimiento solamente a la fe, virtud que reducen a un conjunto de creencias subjetivas e individuales.

  • Estos acontecimientos condujeron a los pensadores racionalistas a buscar un «Dios fi losó fi co», al margen de la fe, que fuese ajeno a las disputas religiosas.

  • Estos desempeñaban un papel fundamental, pues el recinto de la plaza era el escenario de espectáculos y celebraciones públicas, tanto oficiales como populares (corridas de toros, autos de fe, ajusticiamientos, etc.).

  • Expón las posturas opues tas a las que condujo la separación entre fe y razón propugnada consecuencias de tal separación te parecen razonables.

  • Fe ferroso (Fe ).

  • Fe: tipo de conocimiento por el que se asiente a las verdades que Dios ha revelado.

  • Fideísmo: doctrina que acepta las verdades reveladas por Dios exclusivamente mediante la fe y que no admite que se pueda acceder por la razón a algunas de estas verdades.

  • Frente a la teoría averroísta de la doble verdad, sostuvo que fe y razón no se contraponen, ya que tienen el mismo origen —que es Dios—, y el asentimiento a lo revelado por Dios reside en la inteligencia.

  • Función simbólica o propagandística Toda mezquita es en sí misma el símbolo por excelencia de la fe islámica, pero en esta de Bab al Mardum no consta que existan otros elementos simbólicos que las bóvedas de sus cubiertas, como imágenes del mundo celeste.

  • Habitualmente nos fiamos de los demás; tenemos fe en lo que nos dicen de sí mismos.

  • Han intentado averiguar qué rasgo define la fe cristiana y lo que la diferencia de otras religiones.

  • Hay dos defectos que atentan contra la virtud de la fe: la increencia y el fideísmo.

  • Hay quienes, por orgullo o miedo al compromiso, no quieren escuchar la voz del Señor; otros, en cambio, están alejados de la fe sin ninguna culpa: el Señor, que conoce el corazón de las personas, es quien se hará el encontradizo con ellas a lo largo de sus vidas.

  • Jaspers diferencia tres: en el primero, el ser humano se orienta hacia el mundo, pero resulta insu fi ciente; en el segundo, se advierte como horizonte la propia existencia; por último, al resultar esta también insatisfactoria, se mani fi esta la necesidad del ser absoluto, lo cual exige la fe.

  • Jesús enseñó a los discípulos a que orasen con una fe viva, confiada y perseverante.

  • Juan Pablo II afirmó en que «la actual salvación cultural y religiosa de Europa exige la presencia de católicos adultos en la fe».

  • Junto a la religión del hombre, que es individual, sostuvo que se debía añadir una religión civil o del ciudadano, en la que el Estado promoviera una profesión de fe enteramente civil, encaminada a fortalecer el cumplimiento de los deberes cívicos.

  • La fe cristiana asegura que lo entenderemos cuando alcancemos la perspectiva de Dios.

  • La fe es indemostrable y supone salir de nuestras seguridades: solo quien se atreve, la recibe.

  • La fe ha sido fuente inagotable de temas para los artistas en pintura —el claustro de San Isidoro de León, la Capilla Sixtina—, en música —el canto gregoriano, las cantatas de Bach—, en literatura —poemas y autos sacramentales—, en escultura —las obras de Bernini o de Pedro de Mena—, en arquitectura —las catedrales—, en arte litúrgico —orfebrería y platería— etcétera.

  • La Iglesia es una institución diferente de cualquier otra institución humana; por una parte, es una realidad humana e histórica; por otra, es un misterio de fe y de Salvación.

  • La actual de Santa de Fe de Conques (iniciada a mediados del siglo y concluida a principios del siglo ) presenta los rasgos esenciales de este tipo de iglesias, aunque sus dimensiones son algo más pequeñas de lo habitual: planta de cruz latina, transepto con naves laterales, girola detrás del altar, capillas radiales y tribuna por encima de las naves laterales.

  • La afirmación de esa contradicción se apoya en una inadecuada interpretación filosófica o en un deficiente conocimiento de la fe cristiana.

  • La complementariedad entre las verdades de la fe y las de la fi losofía defendida por san Agustín, enriqueció los debates surgidos en la fi losofía posterior.

  • La consideración de Dios como objeto de re fl exión racional, al margen de la fe, resultó en un Dios distante, que no interviene en los mecanismos de la naturaleza ni en la libertad del espíritu humano.

  • La doctora Ellie Arroway pierde la fe y acude a la ciencia para hallar sentido a su vida.

  • La escenografía teatral, vistosa e impactante, constituía una parte esencial de la cultura barroca y rebasó el ámbito literario para extenderse a las más variadas manifestaciones públicas, como los autos de fe inquisitoriales o las procesiones de Semana Santa.

  • La fe alienta el desarrollo «La idea de un mundo sin desarrollo expresa desconfianza en el hombre y en Dios.

  • La fe ayuda a la razón de manera análoga a lo que hace el entrenador.

  • La fe ayuda al científico a ser responsable ante la realidad.

  • La fe busca comprender; implica un asentimiento firme y seguro.

  • La fe cristiana es fuente de inspiración para la creación artística desde sus albores.

  • La fe cristiana impulsa al hombre a buscar la y a descubrir y realizar su verdadero bien.

  • La fe cristiana impulsa al hombre a buscar la verdad y la belleza de Dios, y a descubrir y realizar su verdadero bien.

  • La fe cristiana no se opone al avance científico, sino que se opone a considerarla un saber independiente y al margen del servicio a la persona y al respeto de su dignidad y de los principios éticos.

  • La fe cristiana, de hecho, se presentó desde sus comienzos como apta para dialogar con la razón y, en vez de replegarse sobre sí misma, salió al encuentro de la cultura de su tiempo.

  • La fe cristiana, en cambio, supone todo lo contrario.

  • La fe del centurión Al entrar Jesús en Cafarnaúm, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».

  • La fe despierta el sentido crítico, en cuanto que no permite que la investigación se conforme con sus fórmulas y la ayuda a darse cuenta de que la naturaleza no se reduce a ellas.

  • La fe en Jesucristo empuja al cristiano a trabajar sin descanso por las necesidades de los desfavorecidos.

  • La fe es el acto del entendimiento que asiente a la verdad por decisión de la voluntad.

  • La fe es la conversión en la que el hombre se da cuenta de que va detrás de una ilusión al entregarse a lo visible», señala Benedicto XVI.

  • La fe implica coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.

  • La fe implica un asentimiento firme y seguro a lo juzgado (lo que asemeja la fe a la certeza), pero no es el objeto el que mueve a la inteligencia a asentir, sino la voluntad, movida, a su vez, por la au-toridad de otra persona.

  • La fe llevará a Henri Kremer a renunciar a salvar su vida antes que pactar con el poder nazi.

  • La fe mueve a la acción, exige vivir para los demás.

  • La fe no puede aportar nada a la razón.

  • La fe no renuncia al conocimiento racional.

  • La fe pide más: una apuesta fuerte, un salto, una decisión auténtica por aceptar la Palabra de Dios y fiarse de ella.

  • La fe se puede definir como el acto del entendimiento que asiente a la verdad por decisión de la voluntad.

  • La fe siempre ha sido y será una osadía.

  • La fe sobrenatural es una gracia que Dios da a aquel que se la pide con humildad, porque es consciente de su propia pequeñez ante la grandeza de un Padre creador.

  • La fe y el Magisterio de la Iglesia facilitan esta exigencia ética.

  • La fe y la ciencia no se pueden contradecir.

  • La fe y la razón conducen, respectivamente, a la filosofía y la teología, que son las ciencias más universales, ya que tratan sobre la totalidad de lo real.

  • La fe y la razón.

  • La fe, por su parte, protege la razón de dudas y errores mediante esas verdades naturales que Dios revela.

  • La fórmula del sulfuro de hierro (III), formado por iones S e iones Fe, es Fe S, ya que los dos iones Fe aportan seis cargas positivas, las mismas pero negativas, que aportan los tres iones S .

  • La Iglesia defiende que los Estados no deben tener una religión oficial, pues hay que respetar la libertad de las conciencias y dejar que la gente viva su vida de fe con libertad.

  • La Iglesia ha expresado su fe en obras de gran valor artístico.

  • La mayoría de los fi lósofos musulmanes subordinaron la fe a la razón, es decir, la religión a la fi losofía; por eso, en líneas generales, el islam la consideró un peligro para el Corán.

  • La mirada de la ciencia se beneficia así de la fe: esta invita al científico a estar abierto a la realidad, en toda su riqueza inagotable.

  • La primera exige fe y dispone al hombre para la razón.

  • La razón y la fe son dos fuentes distintas de conocimiento, pero no se oponen, sino que se complementan.

  • La relación entre fe y razón a lo largo de la historia ha sido siempre «de ida y vuelta»: las verdades de fe fueron, en buena medida, definidas mediante conceptos tomados de la filosofía (como naturaleza, persona o sustancia).

  • La religión cristiana no se puede identificar con una lista de cosas por hacer: la moral es una consecuencia de la fe, no su característica esencial.

  • La respuesta más común consistió en a fi rmar que fe y razón son fuentes de conocimiento verdadero, pero diferente.

  • La solución más aceptada había consistido en a fi rmar que la fe y la razón mantienen algunos ámbitos de con fl uencia.

  • La teología y la filosofía Como era habitual en el Medievo, Ockham abordó el problema de las relaciones entre la fe y la razón.

  • La teología y la filosofía Como habían hecho con anterioridad san Agustín y numerosos pensadores medievales, Tomás de Aquino re fl exionó sobre las relaciones entre dos fuentes de conocimiento: la fe y la razón.

  • La Trinidad, doctrina central de la fe cristiana, se ofrece como la relación de amor entre Padre, Hijo y Espíritu Santo: tres Personas distintas y un solo Dios verdadero.

  • Las riquezas que la Iglesia posee son, ante todo, bienes históricos y artísticos, patrimonio de la humanidad y expresión de la fe de los hombres y mujeres del pasado que se deben respetar como tantos otros bienes culturales del mundo.

  • Las evidencias que han llevado a suponer que su composición sería similar a la de los sideritos – meteoritos formados por una aleación de Fe y Ni y pequeñas cantidades de S, O y Si – son: la densidad de esta capa, la existencia de un campo magnético bipolar, el hecho de que el hierro sea el elemento metálico más abundante en el universo y la abundancia de sideritos.

  • Las múltiples corrientes de pensamiento renacentistas, el cambio de paradigma cientí fi co, y la separación de la razón y la fe que Ockham inició, parecían hundir en el desconcierto a los pensadores de la época.

  • Las tesis de Ockham sobre el conocimiento humano in fl uyeron bastante en la modernidad: En lo que respecta a las relaciones entre la fe y la razón, la total separación que respaldó se vio re fl ejada en dos posturas extremas.

  • Las virtudes teologales son tres: fe, esperanza y caridad.

  • Le fe en Jesucristo nos impele a trabajar sin descanso por las necesidades de los desfavorecidos.

  • Lo único que podemos intuir es nuestra actividad interior, que atribuimos a esta alma y a sus facultades —entendimiento y voluntad—. No obstante, su existencia escapa a nuestro conocimiento racional y solo sabemos de ella por la fe.

  • Los sostenían que la razón y la fe son dos realidades distintas y separadas, de manera que puede haber una doble verdad, in la recepción del pensamiento aristotélico, vieron tan ampliado el conocimiento racional sobre el mundo, que perdieron interés por la teología, hasta el punto de que defendieron la total independencia y separación de la filosofía y la teología.

  • Los averroístas parisinos del siglo xii atribuyeron a este fi lósofo la teoría de la doble verdad, que establece que si una verdad de fe y otra de razón entran en con fl icto, pueden ser simultáneamente verdaderas; la primera sería válida para el hombre inculto, mientras que la segunda pertenecería al fi lósofo, que es capaz de penetrar en las alegorías de la fe.

  • Los cristianos comenzaron a estudiar filosofía, porque entendieron que lo decisivo de la fe es que sea verdadera.

  • Los iones resultantes se representan, respectivamente, con Fe y Fe, y se denominan iones hierro(II) e iones hierro(III).

  • Los iones resultantes se representan, respectivamente, mediante Fe y Fe .

  • Los límites de la razón y su relación con la fe.

  • Los Padres de la Iglesia defendieron la superioridad de la fe cristiana frente a la fi losofía e intentaron refutar las doctrinas que se oponían a la Revelación.

  • Luigi y Maria vivieron con autenticidad e intensidad su fe.

  • Luigi y Maria, con un gran espíritu de fe y generosidad, pusieron en manos de Dios a los hijos que habían recibido de él.

  • Mientras que la vía antigua siguió sosteniendo la armonía entre la fe y la razón y, por tanto, la mutua ayuda entre fi losofía y teología, los modernos, por in fl ujo del averroísmo, separaron la fi losofía de la teología, dejando a esta sin base racional.

  • No conocemos los contenidos de la fe de forma directa, a diferencia de lo que se presenta como verdadero a nuestro conocimiento por su evidencia o nuestro razonamiento.

  • No diferenciado, con tonos vivos rojos y amarillos debidos a minerales de Fe.

  • No hay conexión entre fe y razón.

  • No tenemos manual de instrucciones; nuestra vida de fe no se colma con la lectura o el recitado de un texto escrito.

  • Ofrecer tiempo y cariño nos saca del acomodamiento de la fe y nos convierte en constructores del Reino de Dios.

  • Otra cosa es que la fe incluya misterios que superan la comprensión de la razón humana.

  • Otro punto de interés para Descartes y la fi losofía moderna fue el conocimiento racional de Dios, al margen de la fe, que contribuyera a evitar las guerras de religión.

  • Otros atributos, solo se pueden alcanzar por la fe, como la omnipotencia, la in fi nitud y la eternidad.

  • Otros, en cambio, reaccionaron contra esta visión, contemplando la teoría de la evolución como una verdadera amenaza para la fe.

  • Otrosí habemos procurado, y dado orden como se hiciese inquisición en los dichos nuestros reinos, la cual, como sabéis, ha más de doce años que se ha hecho y hace, y por ello se han hallado muchos culpables, según es notorio; y según somos informados de los Inquisidores, y de otras muchas personas religiosas, y eclesiásticas y seglares, consta y parece el gran daño que a los cristianos se ha seguido y se sigue de la participación, conversación y comunicación que han tenido y tienen con los judíos, los cuales se prueba, que procuran siempre, por cuantas vías más pueden, de subvertir y sustraer de nuestra santa Fe Católica a los fieles cristianos, y los apartar della, y atraer y pervertir a su dañada creencia y opinión, instruyéndoles en las ceremonias y observancia de su ley [...

  • Para él, solo existe una verdad, a la que se puede acceder por dos caminos: la razón y la filosofía —que nos acercan a ella parcialmente—, y la fe —que nos la da a conocer en plenitud—. Ambos caminos se complementan: la fe, impulsada por la gracia divina, puri fi ca y orienta la inteligencia, y la conduce a conocer las cosas inteligibles; la razón ayuda a profundizar en el contenido de la fe y proclama su credibilidad.

  • Para ellos, lo primero era la fe, que ofrecía certeza sobre las verdades reveladas por Dios, muchas de las cuales sobrepasan el conocimiento racional.

  • Para Jaspers, no se trata tanto de tener fe en algo como del hecho de abrirse a la trascendencia, para superar la propia indigencia.

  • Para la fe cristiana, todas las cosas han sido producidas por Dios a partir de la nada.

  • Para simplificar su estudio, analizaremos, con un ejemplo representativo en cada caso, solo dos de los tipos más característicos, que tuvieron repercusión en España: Las iglesias de peregrinación, como Santa Fe de Conques.

  • Pensaba que valía la pena que la razón realizase el esfuerzo de alcanzar todas las verdades de que fuera capaz, al margen de la fe sobrenatural.

  • Percibimos que en estos espléndidos edificios está de algún modo encerrada la fe de generaciones.

  • Pero él sale a nuestro encuentro, se nos revela, pidiéndonos, a cambio, su confianza (es decir, el ejercicio de la virtud de la fe).

  • Pero entonces, ¿cómo distinguen entre el bien y el mal quienes carecen de fe?

  • Pero la causa no fue la ciencia ni la fe: Galileo era creyente y siguió siéndolo hasta su muerte.

  • Pero la causa no fue ni la ciencia ni la fe: Galileo era creyente y siguió siéndolo hasta su muerte.

  • Pero se distanció de él, ya que la fe cristiana situaba en Dios el origen y el destino del alma, y otorgaba mayor dignidad al cuerpo humano: este es creado también por Dios y, por lo tanto, debe ser bueno.

  • Pero todo fiel cristiano debe actuar así, pues de otro modo no es coherente con su fe.

  • Pero, al mismo tiempo, emplearon conceptos acuñados por los fi lósofos paganos para re fl exionar y profundizar en la fe.

  • Por consiguiente, la filosofía está al servicio de la fe, pero no por eso deja de tener un sentido propio.

  • Por ejemplo: Fe O trióxido de dihierro FeO monóxido de hierro u óxido de hierro K O óxido de dipotasio u óxido de potasio Otros compuestos binarios son las sales y los que están constituidos por la combinación de dos metales.

  • Por ello, entre los temas más antiguos predominan los de origen pagano, pero reinterpretados a la luz de la nueva fe.

  • Por eso afirma: «Tuve que abolir la razón para dejar un lugar a la fe».

  • Por eso, lo impele: ¡sé tú mismo!, ¡despierta!, y lo anima a que no renuncie al esfuerzo de la razón y de la fe para descubrir el verdadero sentido de su existencia.

  • Por eso, para san Agustín, el mal es, a veces, un misterio al que solo la fe puede dar respuesta.

  • Por eso, podemos decir que la fe genera cultura.

  • Por medio de la fe se produce una adhesión del hombre a Dios y se dice libremente sí a toda la verdad que él ha revelado.

  • Por tanto, la fórmula de este óxido será Fe O, óxido de hierro(III) .

  • Por último, cada capilla, ventana, columna o cualquier otro elemento hace referencia a diversos santos, instituciones o creencias de la fe católica.

  • Por último, si hay que enseñar esa fe, es lógico que cada confesión se ocupe de señalar qué personas y qué contenidos son los idóneos a la hora impartir las materias correspondientes.

  • Porque la fe cristiana no es un invento de los hombres, sino una Revelación directa de Dios.

  • San Justino (siglo ii ) sostuvo que los fi lósofos paganos habían sido iluminados por Dios para que, con su razón, alcanzaran ciertas verdades sobre el Creador, la naturaleza o el hombre, pero que la verdad perfecta solo se encuentra en la fe cristiana.

  • Santiago, en su epístola, recuerda que la respuesta de fe y entrega a Dios, cuando estas son auténticas, necesariamente tiene consecuencias en la vida del creyente.

  • Se trata de las obras que nacen de la fe y que expresan la fe.

  • Se consagra la escisión entre la fe y la razón, propuesta por el nominalismo tardomedieval.

  • Se encuentra en el tímpano de la portada occidental de la iglesia abacial de Santa Fe de Conques, una de las etapas en Francia del Camino de Santiago.

  • Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza; todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; solo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno.

  • Sería errado poner una fe semejante en una criatura.

  • Si creer en Dios y llamarnos cristianos no modifica nuestro modo de ser, significa que la adhesión a la fe no ha calado con plenitud.

  • Si algún científico afirma algo que va contra una verdad de fe, el católico podrá mostrar, también desde la ciencia, que esa afirmación no está contrastada con datos empíricos o que da un salto desde los datos hasta una afirmación general que no se ha justificado.

  • Si el conocimiento de Dios siempre fuera cuestión de fe, no habría posibilidad de dialogar con quienes no creen.

  • Sí es incompatible con la fe una visión reduccionista de la naturaleza, que rechaza la existencia de Dios y pretende explicar la espiritualidad humana con las mismas herramientas con las que se estudia la evolución de la materia.

  • Si no se hiciera así, actuaríamos contra la voluntad de Dios y contra la fe.

  • Si nos fijamos en nuestra vida, descubrimos que, en lo cotidiano, vivimos de fe.

  • Siendo ya una estrella consagrada, ser consecuente con su fe le ha costado no pocos sacrificios.

  • Sin embargo, con frecuencia se habla de la fe religiosa como si fuera algo opuesto a la razón.

  • Sin embargo, esta postura conduce a una situación problemática, ya que el racionalismo convierte la fe en puro voluntarismo: Dios debe existir, aunque, como no podemos saber de verdad si realmente existe, creer en él no es racional.

  • Sin embargo, este hecho no significa que mantenga una actitud hostil ante el fenómeno religioso ni que, en sentido contrario, evada su deber de apoyar el desarrollo y el sostenimiento de la fe de los ciudadanos.

  • Sin embargo, solo por la fe alcanzamos la certeza de que tal fin está a nuestro alcance.

  • Sin embargo, una sociedad verdaderamente democrática dota a sus ciudadanos de libertad de expresión y creencia, de manera que estos puedan expresar públicamente su fe.

  • Sin la fe, dejando a la razón a su único esfuerzo, muy pocos hombres conocerían a Dios, ya que: En algunos casos (enfermos, personas sin escolarizar…), no se dan las condiciones necesarias para realizar una tarea hondamente intelectual, como conocer a Dios.

  • Sin pruebas empíricas, Ellie ha de admitir que, como científica, está pidiendo un acto de fe a quienes la escuchan.

  • Sobrenaturales: proceden por Revelación divina para que podamos conocerlas mediante la virtud de la fe.

  • Solo debe vivir para obedecer y adorar a Dios, lo que le obliga a cumplir con los «Cinco Pilares del Islam»: la profesión de fe, la oración cinco veces al día –al amanecer, a mediodía, por la tarde, a la puesta del sol y por la noche–, la práctica de la limosna, el ayuno durante el mes de Ramadán desde la salida a la puesta del sol, y la peregrinación a la ciudad santa de La Meca al menos una vez en la vida.

  • Son todos los demás elementos, por ejemplo: sodio (Na), calcio (Ca), potasio (K), hierro (Fe), etc. Las biomoléculas son las moléculas que constituyen la materia de los seres vivos.

  • Sostuvo que solo la fe es necesaria para la salvación y no las buenas obras; late en el fondo de su pensamiento un profundo pesimismo, ya que consideró que el ser humano, corrompido por el pecado, no es libre para obrar el bien.

  • Teología: reflexión de la razón a la luz de la fe; reflexión que parte del dato revelado.

  • Todo científico parte de la suposición de que el mundo es razonable y de que se puede conocer (fe); de que la razón humana obedece a leyes lógicas que funcionan correctamente (fe); de que los investigadores son honrados y sus publicaciones están contrastadas (fe); de que existen cosas que no podemos ver jamás, pero cuya presencia deja huella (quarks, átomos, etc.).

  • Todos los elementos que se acaban de enumerar son muy importantes, pero en sí mismos no dan razón de la fe.

  • Tomás de Aquino no se adhirió a ninguno de estos dos planteamientos, sino que se apoyó en el pensamiento aristotélico, sin dejar por ello de combatir las propuestas averroístas que eran contrarias a la fe cristiana.

  • Tras su paso por el maniqueísmo, el escepticismo y el neoplatonismo, Agustín encontró la verdad plena en la fe cristiana.

  • Vivía su compromiso conjuntamente con su fe.

  • Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe.

  • Y luego, sobre las ruinas que el Frente Popular deje –sangre, fango y lágrimas–, edificar un Estado grande, fuerte, poderoso, que ha de tener por gallardo remate, allá en la altura, una Cruz de amplios brazos –señal de protección a todos–, Cruz sacada de los escombros de la España que fue, pues es la Cruz, símbolo de nuestra religión y de nuestra fe, lo único que ha quedado y quedará intacto en esta vorágine de locura, vorágine que intentaba teñir para siempre las aguas de nuestros ríos con el carmín glorioso de valiente sangre española...

  • Y, sobre estos temas, la orientación de la fe católica es una gran ayuda, porque las actividades de los seres humanos no son neutrales, sino que su alcance es moral.