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24 oraciones y frases con fama

Las oraciones con fama que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar fama en una frase. Se trata de ejemplos con fama gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar fama en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • « Pero cuando el príncipe se encuentra con los ejércitos y tiene a sus órdenes multitud de soldados, entonces es absolutamente necesario que no se preocupe de la fama de cruel, porque de lo contrario nunca mantendrá al ejército unido ni dispuesto a acometer empresa alguna.

  • «es absolutamente necesario [para el príncipe] que no se preocupe de la fama de cruel, porque de lo contrario ter empresa alguna».

  • Alcanzó fama como filósofo de la totalitarismos.

  • Aunque realizó algunos paisajes urbanos («Callejón», «Vista de Delft») y retratos («La joven de la perla»), su fama la debe sobre todo a sus interiores domésticos, con escenas sencillas de la vida cotidiana, en las que un número reducido de personas, con frecuencia una sola mujer, realiza sus quehaceres habituales con total naturalidad, como si no fuera consciente de que está siendo observada.

  • Aunque realizó numerosos retratos, nunca alcanzó en este género ni la fama ni la calidad de Tiziano, y sus obras más importantes son de tema religioso.

  • Aunque su fama se debe principalmente a su genialidad como pintor, no son muchas las obras que realizó y menos aún las que se conservan, algunas incluso sin terminar.

  • Destacó por su extraordinario dominio de la técnica y su fama llegó a ser tal que le reclamó incluso Napoleón, al que retrató como un héroe o atleta de la estatuaria griega, en bronce y desnudo.

  • Durante muchos años recibió constantes encargos de diferentes órdenes monásticas, y gozó de fama y éxito como pintor de los apacibles ambientes conventuales.

  • El bienestar corporal, el dinero o la fama —aspectos muy valorados en Atenas—, eran secundarios para Sócrates, mientras que lo espiritual era lo primero.

  • El sector más importante fue el textil, en el que gozaron de gran fama los brocados de seda –la industria de la seda fue introducida por los árabes, asociada al cultivo de la morera–, y los tejidos de lana, algodón y lino.

  • El sepulcro monumental fue otra aportación importante del Gótico, que refleja el individualismo creciente de la época y el afán de inmortalidad de quien lo encargaba, en un anticipo de la nueva mentalidad renacentista de la fama.

  • En ese sentido, el arquitecto, escultor o pintor español estaba aún muy lejos de ser admirado como un artista en el sentido moderno del término; es decir, como un creador culto e intelectual, fama que ya habían conquistado, en cambio, algunos de los más grandes artistas italianos.

  • En este sentido destacaron en especial los Médicis, que gobernaron en Florencia durante el siglo, y sobre todo Lorenzo el Magnífico, cuyo círculo gozaba de merecida fama por el elenco de extraordinarios intelectuales y artistas que patrocinaba.

  • Es, asimismo, un ejemplo ilustrativo del culto a las reliquias propio de esta época, pues, aunque la pequeña localidad de Conques está en una de las rutas que conducen a Santiago, su fama y prosperidad se debieron a que allí se encontraban los restos de una niña mártir, Santa Fe, robados a una abadía vecina a finales del siglo .

  • Gozó de fama internacional y ejerció una gran influencia dentro y fuera de Italia.

  • La fama de prosperidad de que gozaba Tartesos en el mundo antiguo se debía a sus riquezas agrícolas, ganaderas y, sobre todo, minerales (oro, plata, cobre), que propiciaban un activo comercio tanto con las Islas Británicas como con los fenicios y griegos establecidos en la Península.

  • Pero la fama de esta iglesia se debe sobre todo a su altísimo campanario, rasgo propio de la arquitectura segoviana, que en este caso constituye además uno de los tipos más característicos del Románico, consistente en una torre de robusto basamento de sección cuadrada, de un número variable de pisos, con vanos por sus cuatro lados (a veces el número de vanos aumenta con la altura para aligerar el muro), y rematado en chapitel.

  • Por ejemplo, los argumentos ad verecundiam apelan a la fama, el respeto e incluso el dinero de quien propone la tesis en cuestión; los argumentos ad baculum remiten a las consecuencias negativas y los argumentos ad populum, a la popularidad de una tesis.

  • Sin embargo, siempre están presentes el peligro de degradarse en capacidad de fingimiento, la facilidad para hacer promesas que no se pueden cumplir, la búsqueda del éxito a cualquier precio, el hecho de acudir a atajos o a engaños para mantener la fama o la financiación, etcétera.

  • Su fama se extendió fuera de Italia y Luis XIV le encargó varios proyectos de fachada para el Palacio del Louvre de París, aunque finalmente no fueron realizados.

  • Su trayectoria como pintor comenzó en Venecia, pero la fama que obtuvo le llevó a trabajar primero por todo el norte de Italia, después en Würzburgo y finalmente en Madrid, reclamado por Carlos III para decorar el recién construido Palacio Real.

  • Una de las costumbres que peor fama han dado a este animal es la de que en ocasiones puede matar muchas más presas de las que come.

  • Una vez más se resalta la virtud del guerrero, cuya actitud serena se corresponde con el equilibrio de la composición, y al mismo tiempo se refleja la nueva mentalidad de exaltación individual y aspiración a la fama.

  • Y por otra parte, es una demostración irrefutable de que la fama de Ribera como pintor morboso y aficionado a los detalles más desagradables de la realidad es totalmente inmerecida.