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33 oraciones y frases con fachadas

Las oraciones con fachadas que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar fachadas en una frase. Se trata de ejemplos con fachadas gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar fachadas en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A edifi cios góticos se sobrepusieron elementos decorativos del repertorio renacentista italiano (grutescos, medallones, etc.), concentrados en las fachadas, con gran profusión y en una labor minuciosa de la piedra que recuerda el trabajo de los orfebres y plateros (de ahí el término de plateresco ).

  • Además de estas torres de las fachadas, sobre el crucero se elevaría una torre aún mayor, rodeada de otras cuatro, y una más sobre el ábside.

  • Además de la fachada occidental, conservada de la catedral anterior, se erigieron otras dos fachadas monumentales en los extremos del transepto, con tres portadas cada una en correspondencia con la división interior del mismo (imagen derecha).

  • Además de los vanos interiores ya señalados, contaba con ingresos de diferentes tipos en cada una de sus dos fachadas: tres arcos de herradura doblados por arcos de medio punto, en la fachada noroeste, que daba a un patio; y un arco lobulado, otro de medio punto y un tercero de herradura, en la fachada suroeste, que da a la calle.

  • Cada una de las tres fachadas está dedicada a un ciclo de la vida de Cristo: la oriental, en uno de los extremos del transepto, a la Natividad, asociada al nacimiento de la luz; la occidental, a la Pasión, asociada al ocaso y la muerte; y la meridional, la más importante, a los pies del templo y aún sin construir, a la Gloria, asociada a la resurrección.

  • Concentración de esos elementos decorativos renacentistas en las fachadas, a menudo con gran profusión y en una labor minuciosa de la piedra que recuerda el trabajo meticuloso de orfebres y plateros, lo que dio lugar al calificativo de « plateresco », término acuñado en el siglo .

  • Consiste esencialmente en la superposición de dos fachadas de templo antiguo: una central con cuatro semicolumnas de orden colosal sobre plintos, que se corresponde con la nave central; y otra más ancha y retraída respecto a la anterior, con pilastras de altura igual a la de las naves laterales.

  • Construcción: algunas rocas se utilizan para hacer muros, paredes y techos, así como para fabricar encimeras de cocina, losas de suelo y láminas de piedra para cubrir las fachadas de algunos edificios.

  • Construcción: son las rocas que se utilizan para hacer muros, paredes y techos así como para fabricar encimeras de cocina, losas de suelo y láminas de piedra para cubrir las fachadas de algunos edificios.

  • El proyecto contemplaba la existencia de tres fachadas: dos en los extremos del transepto y otra mayor a los pies de la iglesia, que sería la entrada principal y aún está pendiente de construir.

  • El proyecto original consistía en una tumba exenta a cuatro fachadas, con más de cuarenta estatuas de grandes dimensiones.

  • Elementos decorativos Todo el edificio fue ideado para albergar un amplio repertorio de elementos decorativos, fundamentalmente escultóricos, cuyo principal destino son sus tres monumentales fachadas, cada una de ellas dedicada a un tema central de la vida de Cristo.

  • En esta mezquita en particular, aparte de los capiteles de las columnas, que son visigóticos, la decoración se concentra en los muros de sus dos fachadas.

  • En ella se refleja a la perfección el entusiasmo de Palladio por la arquitectura de la Antigüedad clásica: de planta cuadrada, cada una de las cuatro fachadas presenta el aspecto de un frente de templo romano y el espacio central está cubierto por una cúpula.

  • En las fachadas son frecuentes los revestimientos de mármol y los mosaicos, y son pocos los elementos decorativos que se emplean del repertorio gótico europeo.

  • Figuras colosales de faraones para las fachadas de los templos (como las de Ramsés II en Abu Simbel).

  • La actividad arquitectónica más frecuente consistió en la ampliación o mejora de obras preexistentes, a las que se añadieron fachadas, torres, sacristías, etc. Fue frecuente el empleo de materiales pobres, que ocultaban su apariencia con pinturas y otros elementos decorativos; es el caso, por ejemplo, de las cúpulas encamonadas, hechas de materiales ligeros y de bajo coste (cañas, madera, etc.) recubiertos de yeso.

  • La actividad arquitectónica más frecuente consistió en la mejora de edi fi cios preexistentes, a los que se añadieron en el nuevo estilo fachadas, torres, sacristías, etc., empleando con frecuencia materiales pobres que ocultaban su apariencia con pinturas y otros elementos decorativos.

  • La cruz latina queda inscrita dentro de un rectángulo delimitado por un claustro que recorre el templo perimetralmente, atraviesa por dentro las fachadas, y aísla el templo del exterior.

  • La «plaza mayor» fue la gran aportación urbanística del Barroco español, con unas características que varían poco de unas ciudades a otras, aunque se puede considerar la de Madrid como arquetipo: cerrada, de planta cuadrada o rectangular, porticada y rodeada de edificios de fachadas iguales con balcones.

  • La Alhambra, como todos los palacios islámicos, presenta ciertos rasgos peculiares: carece de fachadas ostentosas, pero sus interiores son lujosos, confortables y refinados; las estancias se articulan en torno a patios interiores y se yuxtaponen sin un sentido claro de ordenación espacial; y los límites entre edificación y naturaleza tienden a difuminarse.

  • La altura de las fachadas se corresponde con la del conjunto del edificio y es prácticamente igual a su anchura (ocho metros), por lo que el volumen exterior, si se prescinde del ábside mudéjar añadido en uno de sus lados, tiene forma cúbica.

  • La novedad estriba en que a la sobriedad geométrica se sobrepone una rica decoración de pilastras pareadas en las esquinas, ménsulas en el entablamento, nichos y pilastras en el tambor, y dos portadas-retablo en las fachadas oriental y occidental.

  • Las ciudades se convirtieron en símbolo y escenario del poder, de la Iglesia o de las monarquías, que crearon en ellas centros significativos con edificios y espacios monumentales: templos de atrayentes fachadas, palacios majestuosos, plazas espectaculares presididas por la estatua del rey o por una vistosa fuente con esculturas.

  • Las fachadas también son diferentes en cada cuerpo, y al ser independientes de la estructura portante, sustituyen en gran medida el muro por amplios acristalamientos.

  • Las fachadas, de estilo más manierista, mantienen la misma superposición de órdenes que el patio interior, solo que sustituyendo las columnas por pilastras.

  • Las fachadas.

  • Las rocas ornamentales son rocas de construcción pulidas que se utilizan en recubrimiento de fachadas, lavabos y cocina principalmente.

  • Mayor interés por el interior que por el exterior del edificio, por varias razones: la influencia de la tradición romana y bizantina; la propia tradición del pueblo árabe, originario de una región cuyo clima extremo obliga a refugiarse en interiores confortables aislados del exterior; la naturaleza intimista e individual de la religión islámica, que propicia el desarrollo de la vida en el ambiente privado de las casas; y el rechazo, por el carácter igualitario del Islam, de la ostentación pública de lujo y riquezas, que se reservan para los interiores de los edificios mientras al exterior presentan fachadas de muros desnudos, especialmente en casas y palacios.

  • Para ello, se creó un sistema de alcantarillado público, se habilitaron espacios para cementerios, se dispusieron parques y jardines por toda la ciudad, y se abrieron amplios bulevares arbolados, con nuevas viviendas de fachadas uniformes.

  • Por otra parte, las fachadas de estas iglesias del occidente francés a menudo están profusamente decoradas con esculturas y las torres suelen tener un característico remate cónico con tejas en forma de escamas.

  • También actúa sobre las construcciones, oxidando metales y corroyendo la piedra de las fachadas y los monumentos.

  • Tres fachadas monumentales, la occidental a los pies y otras dos en los extremos del transepto, con tres portadas cada una en correspondencia con la disposición interior de las naves.