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29 oraciones y frases con exaltación

Las oraciones con exaltación que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar exaltación en una frase. Se trata de ejemplos con exaltación gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar exaltación en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A diferencia de la obra anterior, esta aborda un tema de actualidad, con un evidente espíritu de exaltación, pero formalmente presenta las mismas características que aquella.

  • A todo ello se añade el brillo del dorado en un espíritu de exaltación característico de la época.

  • Cortejo de Justiniano Todo el presbiterio de la iglesia está decorado con mosaicos, cuyo programa iconográfico es una exaltación de la Iglesia y del poder divino.

  • Culturalmente se produjeron dos fenómenos paralelos: el espíritu griego se expandió por oriente, pero al mismo tiempo la influencia oriental impregnó la cultura griega y la transformó, despertando en ella el gusto por lo grandioso, la exaltación y la propaganda del poder.

  • El tratamiento del tema responde plenamente al dinamismo y al espíritu de exaltación espiritual de la época.

  • El tema sirve, por tanto, para hacer una exaltación, que se puede considerar romántica, del valor y la entrega incondicional a la patria en el cumplimiento del deber, por encima de los intereses personales.

  • En consecuencia, respecto al Barroco se puede afirmar lo siguiente: Fue un arte dirigido por el poder como instrumento de propaganda de sus valores ideológicos, ya fuera la defensa de los dogmas y de la autoridad de la Iglesia católica, o la exaltación de la grandeza de los monarcas.

  • En el tratamiento del tema no hay denuncia social ni exaltación romántica de la pintoresca vida rural, sino el testimonio de la vida humilde y las duras condiciones de los campesinos, con los que se sentía plenamente identificado.

  • En la tabla central, conocida como el Jardín de las Delicias, se despliega una multitud de figuras desnudas y formas insólitas que parecen una exaltación del amor libre y los placeres carnales, simbolizados en las fresas y los madroños que todos comen, buscan o se pasan.

  • En su obra se sintetizan las diversas in fl uen- cias que recibió a lo largo de su trayectoria desde Creta hasta España: la espiritualidad del arte bizantino cretense, las luces irreales y los colores fríos del pintor veneciano Tintoretto, etc. Entre sus obras más destacadas, se podrían mencionar: La adoración del nombre de Jesús (El Escorial), cuadro que ofreció a Felipe II, ya que es una exaltación de su persona y de su triunfo contra los turcos en Lepanto; El martirio de San Mauricio (El Escorial), obra encargada por Felipe II, que nunca colocó en su destino por no ser de su agrado; El entierro del señor de Orgaz (iglesia de Santo Tomé en Toledo), probablemente su mejor obra; y magní fi cos retratos, como el del Caballero de la mano en el pecho (Museo del Prado, Madrid).

  • Es un tipo de arte oficial que representa la máxima exaltación del poder religioso o político: Se especializó en la decoración de muros, sobre todo de bóvedas.

  • Es una exaltación del monarca y de la victoria de la Santa Liga contra los turcos en la batalla de Lepanto.

  • Fue un arte propio de una época de crisis profunda, en la que los grandes poderes del momento, la Iglesia católica –cuestionada por los protestantes– y las monarquías absolutas, pretendieron servirse de él como exaltación de su autoridad y los valores establecidos, asegurándose así la obediencia de sus fieles o súbditos.

  • La finalidad de propaganda y exaltación personal de la figura de Augusto, tanto de esta copia como del original en que se inspiró, es característica de todo el arte romano.

  • La aparición de nuevas clases sociales y de nuevos ideales provoca una exaltación del individualismo, que lleva al ser humano a cantar al amor, la amistad, las penas, la brevedad de la vida, etc. Se trata, pues, de una poesía de carácter intimista.

  • La exaltación de ciertos valores esenciales, como la religiosidad, el espíritu patriótico o el heroísmo militar, pretendía la glori fi cación de los vencedores de la Guerra Civil y condujo a la reivindicación de un pasado imperial idealizado –desde los Reyes Católicos hasta el Siglo de Oro–, del que el franquismo se consideraba heredero y continuador.

  • La exaltación de la razón humana y sus capacidades, el compromiso con un debate racional y riguroso, y el impulso de la investigación intelectual y el intercambio académico —todo ello patrocinado por la Iglesia— proporcionaron el marco necesario para la extraordinaria revolución científica que habría de producirse en la civilización occidental» (Thomas E. Woods, Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental) .

  • La exaltación de la razón permite compensar el pesimismo de un ser humano que se siente insignificante ante la inmensidad del cosmos.

  • La exaltación y propaganda del cliente, ya fuera el Estado o un particular, que dio origen a una arquitectura en la que a menudo se identificaba la belleza con lo colosal o monumental.

  • La Galería se utilizaba para las grandes recepciones y la iluminación natural o la de sus tres mil lámparas, duplicada por los espejos, creaba una escenografía auténticamente barroca de exaltación del Rey Sol.

  • No se puede considerar una reacción frente al Movimiento Moderno, pues mantiene sus principios esenciales (racionalismo, funcionalismo), sino más bien una derivación de él mediante la exaltación del progreso tecnológico.

  • Por otra parte, en la Europa católica, además de la pintura al servicio de la exaltación del poder político, fueron frecuentes los temas de carácter religioso rechazados por los protestantes, en un afán combativo de reafirmarlos: la Inmaculada Concepción, la Eucaristía o las vidas de los santos, martirios sobre todo, por su fuerte impacto emocional.

  • Representa una naturaleza agitada por fuerzas colosales, turbulenta y amenazadora, máxima expresión de lo sublime; una naturaleza, en definitiva, que parece obedecer a la exaltación pasional del Romanticismo.

  • Se trata de una obra inspirada en el retrato imperial romano, que responde perfectamente al afán de exaltación de la monarquía hispana como cabeza del mayor imperio del mundo en ese momento.

  • Sin embargo, empleó, como Gericault o Delacroix en la pintura, ciertos recursos barrocos (el agitado movimiento, la composición abigarrada con acentuados entrantes y salientes, la expresividad de los rostros y los gestos) para exponer su visión romántica del tema, que recuerda a «La Libertad guiando al pueblo», de Delacroix, con sus protagonistas anónimos y el tono de exaltación patriótica.

  • Situaciones límite o desesperadas (naufragios, suicidios, pasiones amorosas trágicas e imposibles), que se prestaban a la exaltación de los sentimientos.

  • Su bóveda abierta permite el paso de la luz, que ilumina cenitalmente los grupos escultóricos de la Última Cena y la Virgen con el Niño, en el más genuino espíritu de exaltación religiosa.

  • Sus valores esenciales reflejaban en gran medida el sentir de una burguesía revolucionaria que hizo del liberalismo y del nacionalismo su bandera política, y se le pueden asignar cuatro rasgos característicos: La exaltación del individualismo.

  • Una vez más se resalta la virtud del guerrero, cuya actitud serena se corresponde con el equilibrio de la composición, y al mismo tiempo se refleja la nueva mentalidad de exaltación individual y aspiración a la fama.