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37 oraciones y frases con estética

Las oraciones con estética que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar estética en una frase. Se trata de ejemplos con estética gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar estética en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Además de la estética vinculada a los materiales, los acabados nales harán que el objeto sea más o menos atractivo, según tu gusto o el de los usuarios.

  • Además de nuestra sensibilidad estética, el arte es posible gracias a la creatividad humana.

  • Arte y estética se han utilizado para formar a miembros de una cultura en sus más decisivos valores.

  • Arte, persona y naturaleza La dimensión estética del ser humano A la diversidad cultural le corresponden distintas concepciones de lo artístico, incluso teorías artísticas diferentes (visiones diversas acerca de lo que es o debe ser el arte).

  • Así, el ser humano parece ascender desde lo simplemente mate-rial a algo superior, gracias a su sensibilidad estética y artística.

  • Así, por ejemplo, impulsó el estudio del arte y la estética.

  • Aún así, producen madera, regulan el ciclo del agua, absorben CO, son lugares agradables para pasear y dan calidad estética a los paisajes.

  • Aun así, producen madera, regulan el ciclo del agua, absorben CO, son lugares agradables para pasear y dan calidad estética a los paisajes.

  • Como otros humanistas, fue crítico con la escolástica por su descuido de la belleza y de la estética.

  • Copia en tu cuaderno el siguiente diagrama de Venn y sitúa en él cada uno de estos conceptos, referidos al diseño de objetos: resistencia eléctrica, estética, durabilidad, fiabilidad, ecología, ergonomía, estructura, embalaje, eficacia, color, punto de fusión, energía consumida, marca y versatilidad.

  • De esta época datan los primeros edificios en los que el hierro tiene al mismo tiempo una función estructural y estética.

  • Desde finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial, el cartelismo fue obra esencialmente de pintores y, por tanto, su estética estuvo vinculada en muchos casos a las primeras vanguardias de las artes plásticas.

  • Dictado del pensamiento, en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, al margen de toda preocupación estética o moral».

  • El arte es posible gracias a la dimensión estética de la realidad, que los seres humanos captamos y apreciamos.

  • El exprimidor de naranjas Juicy Salif, del famoso diseñador Philippe Starck, soluciona una necesidad de forma estética.

  • El re fi namiento de algunos de ellos permite vincularlos a la estética rococó, tan del gusto de la aristocracia dieciochesca.

  • En él se propugnaba esta nueva estética enamorada de la velocidad y el movimiento.

  • En este mismo sentido, el Modernismo se interesó por la obra de arte total, desde la estructura arquitectónica hasta el diseño de muebles y utensilios domésticos, con una estética elegante y placentera, que recuerda en sus planteamientos e, incluso, en algunas de sus formas, al Rococó.

  • En la Estética trascendental, Kant se ocupó de estudiar la primera facultad de la razón, que es la sensibilidad o facultad de tener percepciones sensibles.

  • En la primera mitad del siglo xvii, la arquitectura barroca española arrancó de la estética escurialense: líneas sobrias, muros planos, decoración austera.

  • En realidad, toda experiencia estética enseña algo hondo sobre el hombre y la cultura, y, por lo tanto, respecto a nosotros mis-mos.

  • Esta dimensión de la realidad que denominamos estética, se refiere, por lo tanto, a la forma sensible, es decir, a la disposición y el orden que muestran los diversos seres.

  • Formado en la tradición del Gótico, fue, sin embargo, uno de los primeros escultores que introdujo la estética renacentista en España e ilustra con sus trabajos el proceso evolutivo de la escultura española del primer tercio de siglo.

  • Insistimos una vez más en que fue por encima de todo una actitud ante la vida, más que un estilo artístico propiamente dicho, en oposición a la fría racionalidad de la Ilustración y a la igualmente fría estética del Neoclasicismo.

  • Kant estructuró la Crítica de la razón pura en tres partes: Estética trascendental, Analítica trascendental y Dialéctica trascendental.

  • La belleza de la arquitectura manifiesta al mismo tiempo la dimensión técnica y la estética de la cultura.

  • La equilibrada composición triangular y la actitud serena de la Virgen están más cerca de la estética renacentista que de la barroca.

  • La estética renacentista se introdujo en la pintura española por las mismas vías que señalábamos para la escultura: importaciones de Italia, presencia en España de pintores italianos y viajes a Italia de pintores españoles.

  • La experiencia estética como elevación En presencia de lo bello —de lo estético en general— nuestro ánimo se eleva, se levanta por encima de lo vulgar o prosaico.

  • No en vano, el arte y la experiencia estética se han considerado señales propias de lo humano.

  • Pero además la Escuela de Chicago presenta otro rasgo característico, que anticipó las tendencias que se acabarían imponiendo también en la arquitectura europea: la primacía de la funcionalidad sobre la estética.

  • Según él, a través de su experiencia estética, el ser humano puede captar y percibir la vida y su energía, así como su dinamismo.

  • Sería un error centrarse solo en alguna (por ejemplo, las matemáticas) y descuidar otras (pongamos por caso, la formación estética o humanística).

  • Si el carácter propagandístico de su obra al servicio del poder obliga a clasificarle como pintor barroco, su elegancia y refinamiento le vinculan también a la estética rococó.

  • Su emplazamiento está en uno de los barrios más antiguos de París, rodeado de construcciones tradicionales y cerca de edificios históricos, lo que generó, por su estética discordante con el entorno (se le comparó con una refinería de petróleo), críticas similares a las producidas en su día por la Torre Eiffel.

  • Todo ello anuncia la nueva estética del Gótico.

  • Y no solo se llena de una ética, sino también de un estilo cognoscitivo propio y de una estética que se plasma en sus múltiples manifestaciones (marcas y anagramas, colores característicos, diseños, etc.).