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110 oraciones y frases con dioses

Las oraciones con dioses que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar dioses en una frase. Se trata de ejemplos con dioses gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar dioses en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¡Qué gallardo su aspecto! ¡Qué valiente y diestro en las armas! Lo creo, sí, no lo aseguro en vano, es de raza de dioses.

  • ¿De qué se queja? ¡Oh dioses inmortales! ¡Entre qué gentes estamos! ¡En qué ciudad vivimos! ¡Qué república tenemos! Aquí, aquí están entre nosotros, padres conscriptos, en este consejo, el más sagrado y augusto del orbe entero, los que meditan acabar conmigo y con todos vosotros, y con nuestra ciudad y con todo el mundo.

  • ¿Y cómo presentan a sus dioses?

  • A consecuencia de esta alteración del orden de la naturaleza, los dioses enviaron una peste.

  • A través de estos, los humanos intentaban atraerse el favor de los dioses.

  • Además de celebrar ceremonias destinadas a los diversos dioses públicos, los romanos también rendían culto a los dioses privados de cada casa: los lares, los manes y los penates.

  • Algunos emperadores se consideraban incluso descendientes de ciertos dioses, como Octavio Augusto, que decía ser descendiente de Venus.

  • Allí fabrica las armas para los dioses del Olimpo y para los héroes, como la armadura de Aquiles y el tridente de Poseidón.

  • Antropomórficos: personifican los fenómenos naturales, pues detrás de ellos se sitúa la acción de unos dioses concebidos a la manera humana.

  • Apolo instaló en ella a la Pitia, que transmite las respuestas de los dioses.

  • Aquel de vosotros que pidió la muerte para mí, que los dioses hagan de él para siempre un vivo y un muerto.

  • Ares es poco apreciado los dioses, pues es viole caracterizan todos los s guerra: armadura, casco ductor y tiene distintos hi mortales, tan sanguinario Apolo es hijo de Zeus y hermano gemelo de la diosa Ártemis.

  • Aristóteles exhorta a aspirar a la inmortalidad propia de los dioses, pero no deja de ser realista y habla también de la posibilidad de ser feliz a la manera meramente humana.

  • Así lo entienden incluso sus detractores, que admiran su valentía en un mundo en el que el dinero y la imagen parecen ser los nuevos dioses.

  • Como eran gemelos y no se podía determinar quién era el primogénito, decidieron que los dioses tutelares de estos lugares escogieran mediante augurios quién debía dar nombre a la nueva ciudad y quién, después de fundarla, tenía que gobernarla con su autoridad.

  • Con frecuencia, la colonia tenía los mismos dioses que la metrópolis e imitaba las instituciones políticas de aquella.

  • Consideraban que los astros eran dioses y, como los asuntos humanos dependían de ellos, oteaban los movimientos de los astros buscando en ellos señales de su destino.

  • Descubierta y condenada a muerte, se justifica diciendo que debe cumplir las leyes de los dioses antes que las de los hombres.

  • Dioniso no es como los otros dioses del Olimpo.

  • Ejemplo: El banquete de los dioses.

  • El banquete de los dioses.

  • El conjunto de todos los dioses recibe el nombre de panteón .

  • El culto a los dioses, en el que participaba toda la comunidad, se desarrollaba en torno a un altar cercano, al aire libre.

  • El emperador romano estaba protegido por los dioses.

  • El espectador, viendo dónde conducen las acciones desmesuradas y la desobediencia a los dioses, saldría decidido a vivir bien, a purificar su alma.

  • El Panteón estaba consagrado a todos los dioses (eso significa «panteón» en griego).

  • El poema de Horacio A Leucónoe es el primero en el que apareció este tópico: No indagues, Leucónoe, no es lícito saberlo, qué plazo a ti o a mí nos han otorgado los dioses, ni consultes los cálculos babilonios.

  • ELos dioses olímpicos viven en el monte Olimpo en una felicidad perfecta, alternando banquetes y asambleas.

  • En la decoración del friso encontramos representadas múltiples luchas: de los dioses contra los gigantes, de los lapitas contra los centauros, de los aqueos contra los troyanos y de los griegos contra las amazonas.

  • En cuanto a las composiciones en su conjunto, responden igualmente a ciertas convenciones antinaturales: La ley del respeto, por la que faraones y dioses se representan de mayor tamaño.

  • En efecto, el hombre no está preparado para llevar la vida de felicidad perfecta que solo conviene a los dioses: «si la mente es divina respecto del hombre, también la vida según la mente es divina respecto de la vida humana».

  • En el atrio de la casa se construía una pequeña capilla llamada lararium, donde estaba el fuego de la casa y se depositaban pequeñas figuras de fango o cera que representaban al dios del hogar ( lar familiaris ) y los dos dioses de la despensa ( penates ).

  • En el Olimpo, los dioses pasan días tranquilos.

  • En el pasillo que daba al atrio se solían emplazar los dioses del hogar con una lamparilla encendida (larario).

  • En ese sentido eran normales las representaciones de Jesús bajo la apariencia de algunos dioses, héroes o tipos clásicos, como Hércules liberador del mal en el mundo, o como Buen Pastor, protector y salvador de almas, cuyo precedente era la figura del dios Mercurio en su faceta de guardián de los rebaños.

  • En la contemplación intelectual, los hombres se asemejan a los dioses, porque el intelecto es «lo más divino que hay en nosotros».

  • En realidad, el interés de estas culturas no era propiamente científico, sino religioso, pues pretendían descifrar en los movimientos de los astros el destino que los dioses asignaban a los humanos.

  • En su friso exterior se representa la gigantomaquia o lucha de los dioses contra los gigantes, en la que fue decisiva la intervención de Heracles (el Hércules romano); y en el friso interior, la vida de Telefo, hijo de Heracles, del que decían descender los Atálidas, la dinastía reinante en Pérgamo.

  • Entre estos héroes estaban Aquiles, hijo de Tetis y de Peleo y rey de los mirmidones, Ulises, Patroclo, Néstor… Los griegos reunieron mil barcos en la bahía de Aulis, donde la flota fue retenida por los dioses.

  • Es un dios poco simpático: asesino y cobarde, con frecuencia es engañado por otros dioses y héroes.

  • Es la personificación del sol y de la luz, y es el más bello de los dioses del Olimpo.

  • Es un historiador más moderno: estudia las causas de la guerra siguiendo un modelo científico, busca información de primera mano y fidedigna, no cree en la influencia de los dioses ni en la interpretación de los oráculos.

  • Esta tendencia, además de compartir con las demás los rasgos generales señalados para la pintura barroca, presentaba las siguientes peculiaridades: Los modelos de sus personajes, religiosos o mitológicos, eran tipos vulgares de la calle (golfillos, mendigos, hombres y mujeres de origen humilde), que en el cuadro se transformaban en ángeles, héroes, dioses o santos.

  • Esta pérdida de Dios se traduce, según la pensadora andaluza, en la creación de otros dioses, que concretó en tres idolatrías : la historia (propuesta por Hegel), la sociedad (obra del materialismo), y el futuro (debida a la fi losofía vitalista de Nietzsche).

  • Estas narraciones se transmitían oralmente y las protagonizaban dioses y héroes.

  • Este empeño estableció las bases intelectuales para la investigación de la naturaleza: esta no oculta poderes oscuros ni esconde a dioses caprichosos, sino que la crea un Dios inteligente y bueno, que ha hecho al hombre a su imagen, para que conozca y cuide todas las cosas.

  • Este interés por indagar sobre el origen de todo lo real se mantiene también en los fi lósofos presocráticos, que se preguntan sobre el principio constitutivo de la realidad o arjé, si bien para explicarlo no recurren a los dioses ni emplean fábulas, sino elementos naturales.

  • Estos autores mostraron una actitud antiplatónica, antiaristotélica y antirreligiosa: en un universo atomista no hay lugar para creer en dioses que gobiernan el mundo, creencia que, según Epicuro, es la causa fundamental de infelicidad en los humanos.

  • Existe, pues, un común denominador en todos los temas: la lucha y victoria de las fuerzas del orden y la razón (dioses, griegos, atenienses y lapitas) contra las del caos y la sinrazón (gigantes, troyanos, amazonas y centauros).

  • Había muchos que alzaban las manos a los dioses, y otros se habían convencido de que los dioses no existían, y creían que era la última noche del mundo.

  • Hera es la mujer de Zeus y, por lo tanto, es la reina de todos los dioses.

  • Hermes es el mensajero de los dioses y calza unas sandalias aladas con las que se puede desplazar por el aire.

  • Hermes es el dios de los ladrones, de los comerciantes y de los mensajeros; también es el mensajero de los dioses.

  • I. Aghion y otros: Guía iconográfica de los héroes y dioses de la Antigüedad .

  • Imágenes de los dioses griegos y otros personajes de la mitología.

  • Imaginativos y simbólicos: narran acontecimientos remotos, protagonizados por dioses y personajes legendarios, y están llenos de símbolos, por lo que son fruto, más de la imaginación que de una actividad discursiva o lógica.

  • La cella en algunos casos estaba dividida en tres cámaras con accesos independientes, si el templo, según la tradición etrusca, estaba consagrado a una tríada de dioses.

  • La cosmogonía mítica puso el origen del universo en los dioses, que están más allá del mundo y de la naturaleza.

  • La modificación se debe a que la copia se realizó después de su muerte, cuando ya había entrado en el mundo de los dioses.

  • La palabra templo originariamente designaba la parte imaginaria del cielo que los augures, un tipo de sacerdotes, delimitaban con un bastón para observar el vuelo de los pájaros e interpretar, en función de cómo volaban, la voluntad de los dioses.

  • La religión oficial griega era politeísta: los griegos creían en múltiples dioses que se enfrentaban, que estaban llenos de pasiones y defectos.

  • La tradición dice que Hierón, rey de Siracusa, prometió a los dioses una corona de oro por haber ganado una importante batalla.

  • Los animales sacrificados a los dioses eran despellejados por un carnicero sobre una mesa y su carne se troceaba y se hervía en una caldera, excepto las vísceras, que se asaban en una broqueta y eran consumidas por el grupo de los sacrificantes.

  • Los dioses de Grecia y Roma no son eternos (ya que, como hemos visto, han nacido en algún momento), son antropomórficos (es decir, tienen forma humana, y también defectos, pasiones y debilidades) y son muchos.

  • Los romanos podían hacer oraciones y ofrendas votivas a los dioses, como los griegos.

  • Los dioses consideraron que el olivo era más útil y, por ello, el patronazgo de Atenas recayó en Atenea, diosa que dio nombre a la ciudad.

  • Los dioses griegos, cuando pasaron a Roma, cambiaron de nombre, como se puede ver en la lista.

  • Los dioses olímpicos.

  • Los dioses paganos En la Odisea (XX), Filetio, el pastor, reza así al dios: «No hay deidad más funesta que tú, padre Zeus, que no tienes compasión de los hombres: después de engendrarlos tú mismo, en desgracias los sumas y en penas crueles.

  • Los dioses que luchaban al lado de Zeus, llamados olímpicos, vencieron, y Crono y los Titanes fueron lanzados al Tártaro.

  • Los dioses, al principio, le enviaron como castigo a las Erinias (divinidades de la venganza que perseguían a los culpables de ciertos crímenes), ya que había cometido un matricidio.

  • Los dioses, que formaban el jurado, establecieron que quien ganara podría hacer lo que quisiera con el vencido.

  • Los héroes son seres con unas características especiales, superiores a los humanos, pero mortales, ya que la inmortalidad es un atributo exclusivo de los dioses.

  • Los lararios estaban cubiertos de mármol y contenían estatuillas, o representaciones pintadas, de los dioses lares.

  • Los mitos se sitúan en un tiempo lejano y fabuloso, y en ellos intervienen dioses, fuerzas de la naturaleza personificadas o seres extraordinarios, llamados normalmente héroes .

  • Los primeros mitos griegos reciben el nombre de cosmogonías, y narran el comienzo del universo y de los dioses.

  • Los sacerdotes examinaban sus entrañas: si causaban buena impresión, se quemaban en el altar; si no, había que iniciar de nuevo el sacrificio con otra víctima, pues se entendía que la primera no agradaba a los dioses.

  • Los terremotos en la cultura Los terremotos constituyen uno de los fenómenos geológicos más citados a lo largo de la historia y para explicar sus causas se recurrió a la intervención de dioses, demonios y milagros.

  • Muchos de sus contemporáneos lo vieron como un peligro para la polis, como un rebelde en contra de la saron ante los tribunales de no reconocer a los dioses ventud.

  • Muchos emperadores fueron divinizados al morir, de modo que el Senado los reconocía como dioses.

  • No es difícil imaginar una sociedad que, en nombre de su identidad cultural, decida excluir a quienes no tengan determinada pureza de sangre; o una cultura que exija sacrificios humanos a sus dioses; o aquella en la que la mayoría imponga la eliminación de los individuos que no alcancen un determinado grado de inteligencia o salud.

  • Originariamente eran dioses protectores de la despensa y, más tarde, de toda la casa.

  • Panteón significa estancia ‘de todos los dioses’ ( pan, ‘todo’, y theos, ‘dios’).

  • Para corregir su error, Prometeo dio al hombre una figura más parecida a la de los dioses.

  • Para ello elaboró un tapiz que representaba los castigos que los dioses infligían a los mortales que los desafiaban, a lo que Aracne respondió realizando otro con los amores escandalosos de los dioses.

  • Pero la verdadera originalidad de Praxíteles reside en que sus personajes, frecuentemente dioses, expresan verdaderas emociones, con una suave sonrisa y una gracia juvenil, a menudo en actitudes relajadas y sensuales.

  • Pero todas ellas, a pesar de su independencia política, tenían la conciencia de pertenecer a una cultura común, con una misma lengua y unos mismos dioses.

  • Pero esto no satisfacía el ideal griego de orden y proporción, por lo que se recurrió a otras fórmulas, que culminaron en los frontones del Partenón: Se narra una sola historia: el nacimiento de Atenea en presencia de los dioses, en el frontón oriental; la competición entre Atenea y Poseidón por el patronazgo de Atenas, en el occidental.

  • Pero su padre lo recogió antes de que naciera y por lo tanto, nació entre los dioses.

  • Plegarias y sacrificios Los romanos dirigían plegarias a los dioses y les hacían votos, es decir, promesas solemnes para obtener de ellos algún beneficio.

  • Por encima de la bóveda del cielo había también agua, más allá de la cual se encontraba la morada de los dioses.

  • Por su parte, los dioses también intervinieron en la guerra, poniéndose a favor de griegos o de troyanos.

  • Poseidón se enfrentó a Atenea por el dominio del Ática, lo que provocó la intervención de la asamblea de los dioses.

  • Respecto a la divinidad, Sócrates admitió que hay que honrar a los dioses de la ciudad, aunque él no creía en ellos, sino en un dios o daimon que le hablaba y le indicaba lo que debía o no debía hacer; sería una especie de voz interior, semejante al juicio de la conciencia.

  • Se impuso así la moda de los retratos en actitudes y ambientes familiares, los cuadros de escenas mitológicas de amores entre dioses o héroes, o las fiestas galantes, género que surgió en Francia y tuvo un extraordinario éxito y magníficos cultivadores.

  • Se trata, por tanto, de un programa iconográfico unitario como el propio edificio, en el que se exalta la figura de Atenea y de los atenienses, quienes como modelo de civilización y con ayuda de su diosa habían derrotado a los persas, de igual modo que los lapitas derrotaron a los centauros, los dioses a los gigantes, los griegos a los troyanos, o los propios atenienses a las amazonas: la civilización (simbolizada por Atenea y su pueblo protegido, los atenienses) triunfa siempre sobre la barbarie.

  • Se dice que veneraban a los dioses Baal y Astarté, y que hacían sacrificios humanos en honor a esos dioses.

  • Se trata, por tanto, de una arquitectura grandiosa de propaganda política de los gobernantes, que exaltan su linaje vinculándolo a héroes y dioses, según la tradición oriental.

  • Según el mito, Prometeo, en su afán de beneficiar a los hombres, había robado el fuego a los dioses y había engañado a Zeus.

  • Según el motivo representado y su ubicación, se pueden establecer tres grupos principales de esculturas exentas o en altorrelieve: Dioses para los templos.

  • Si los dioses infernales tienen algo de juicio, me llevarías de aquí.

  • Si, cautivados por su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Señor, pues los creó el mismo autor de la belleza.

  • Siempre intervienen dioses en él.

  • Sin embargo, no se puede hablar de una verdadera confrontación entre el Realismo y el Romanticismo, pues este ya había iniciado el proceso de sustitución de los dioses y héroes como protagonistas de la pintura para colocar en su lugar al pueblo anónimo o el paisaje, temas que se mantuvieron en el Realismo, aunque desde un punto de vista diferente.

  • Sin embargo, posteriormente se pudo defender ante una asamblea de dioses, que lo absolvió y transformó a las Erinias en Euménides, o divinidades protectoras.

  • También era muy frecuente celebrar sacrificios: matar a un animal u ofrecer alguna cosa a los dioses como presente.

  • Todo el programa iconográfico gira en torno a los amores de los dioses paganos, tema más propio del Renacimiento que del Barroco, lo que solo se explica por tratarse de la decoración de un ambiente privado.

  • Un colegio de menos prestigio era el de los arúspices, que examinaban las entrañas de los animales para interpretar la voluntad de los dioses.

  • Y el pueblo romano, que tanta gloria ha obtenido con las armas, se puede permitir divinizar sus orígenes y responsabilizar de ellos a los dioses, y los otros pueblos lo tienen que tolerar con tanta serenidad como soportan su dominio.

  • Zeus (Júpiter) es el dios soberano del Olimpo: «padre de los dioses y de los hombres».