Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar una buena experiencia de usuario. Más info

  • Español ES

10 oraciones y frases con despotismo

Las oraciones con despotismo que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar despotismo en una frase. Se trata de ejemplos con despotismo gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar despotismo en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Como se mencionó en la unidad anterior, las monarquías europeas adoptaron la forma de despotismo ilustrado, que tuvo sus principales representantes en Prusia, Rusia, Austria, Francia y España.

  • Despotismo ilustrado: doctrina política de algunos reyes absolutos del siglo inspirada en las ideas de la Ilustración, según las cuales se desea fomentar la cultura y los bienes sociales de los súbditos.

  • El papel decisivo lo tiene la realidad del pecado: celos, despotismo, riñas, concupiscencia, infidelidad y otras fuerzas destructoras.

  • El despotismo ilustrado como solución En relación con el propósito de racionalizar el Antiguo Régimen sin destruirlo, se impuso en la Europa del siglo xviii, como ideal político, el despotismo ilustrado, que se basaba en dos principios fundamentales: a El poder absoluto de la monarquía, lo que no suponía ninguna ruptura con la tradición política anterior.

  • En los casos de un ejercicio ilegítimo o injusto del poder, se suelen usar términos como totalitarismo, dictadura, despotismo o tiranía.

  • Federico II el Grande, Este monarca fue un claro exponente del despotismo ilustrado.

  • La importancia de la agricultura, la rigidez social y el despotismo de reyes y sacerdotes explican que la arquitectura de Mesopotamia presente muchas semejanzas con la egipcia, como su monumentalidad o su carácter geométrico y repetitivo.

  • Las monarquías europeas trataron de perdurar mediante el despotismo ilustrado, forma de gobierno que pretendía compatibilizar el mantenimiento del poder absoluto con la promoción de mejoras sociales y culturales para sus súbditos, que se hacían sin contar con ellos.

  • Si Carlos III se ajustaba en gran medida al mo- delo ideal de monarca del despotismo ilustrado, con Carlos IV comenzó lo que algunos autores denominan despotismo mi- nisterial, ya que el verdadero poder lo ejercía el primer ministro, y no el rey.

  • Solo un rey fi lósofo, asistido por las minorías ilustradas del país, sabía lo que convenía a sus súbditos y estaba en condiciones de impulsar la reforma racional de la sociedad en todos los aspectos necesarios para el progreso y la felicidad de su pueblo: en la educación (para que fuera útil), en la economía (para que aumentara la producción y la riqueza), en la Iglesia (para que cumpliera su función con moralidad y e fi cacia), etc. La fi losofía que inspiraba el despotismo ilustrado quedaba resumida en la frase: «todo para el pueblo, pero sin el pueblo».