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22 oraciones y frases con decadencia

Las oraciones con decadencia que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar decadencia en una frase. Se trata de ejemplos con decadencia gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar decadencia en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Con este artículo se iniciaba la literatura del desastre, que re fl exionaba sobre la decadencia española.

  • De este modo, condenaron la vida por ser falsa y mala, prescindieron del espíritu dionisíaco, y condujeron a la cultura y al arte griegos a su completa decadencia.

  • Desde el siglo xi, con la caída del califato, el declive político de los reinos de taifas no provocó en absoluto su decadencia cultural, sino todo lo contrario: las principales cortes compitieron en la práctica del mecenazgo y el fomento de las artes y las ciencias.

  • El Renacimiento fue un período de cambios políticos y sociales ocasionados, entre otras causas, por la aparición de los Estados nacionales, la decadencia de la sociedad feudal y el desarrollo de las grandes ciudades.

  • En conclusión, si se compara el siglo con el, resulta llamativa la forma en que la monarquía hispana pasó del esplendor de un inmenso imperio territorial a una situación de decadencia y ruina que escandalizaba a los propios contemporáneos.

  • Esto supuso la decadencia de las compañías privilegiadas y monopolísticas creadas en la primera mitad del siglo, pero fue un gran estímulo para la industria y el comercio, en especial para Cataluña.

  • La civilización micénica desapareció y entre los siglos y a.C. transcurrió un largo período de decadencia, sobre el cual la información es escasa, ya que desapareció incluso la escritura.

  • La decadencia del Imperio en el siglo d Las di fi cultades económicas, que provocaron un incremento de la emigración y, de forma indirecta, incidieron en la disminución de la natalidad, ya que se redujo el número de matrimonios por falta de recursos y aumentó el número de clérigos, atraídos a la vida religiosa como medio de subsistencia.

  • La decadencia del Imperio en el siglo El nuevo carácter de la monarquía: los validos En de fi nitiva, durante el reinado de Felipe III y ante la debilidad de la monarquía, se produjo una cierta recuperación política de la alta nobleza, que regresó a la Corte en busca del favor del rey o de su valido.

  • La decadencia del Imperio en el siglo En la segunda mitad del siglo la in fl uencia italiana hizo abandonar las estructuras sencillas y geométricas y la austeridad escurialense, en favor de las formas curvilíneas y una profusa ornamentación, que se fue acentuando con el paso del tiempo.

  • La decadencia del Imperio en el siglo Prado) –véase imagen inferior–, la Virgen con el Niño ( Virgen del Rosario, Museo del Prado), la Sagrada Familia, y Jesús y San Juan de niños ( El Buen Pastor, San Juan Niño, Los Niños de la concha, todos en el Museo del Prado).

  • La ruina económica y la decadencia de la monarquía hispánica explican que no se desarrollaran programas urbanísticos de importancia, ni se ejecutaran grandes construcciones, a diferencia de lo que ocurrió en Roma o en París, por ejemplo.

  • Los intelectuales del momento —Unamuno, Baroja y el propio Ortega, entre otros— intentaron analizar de una manera objetiva el problema de la decadencia de España y promover su regeneración.

  • Pero este declive político no implicó en absoluto decadencia cultural, pues las principales cortes ejercieron un activo mecenazgo y compitieron en el fomento de las artes y las ciencias.

  • Pero, del mismo modo que la sociedad podía conducirlos a la plenitud, también podía abocarlos a la decadencia, como, en su opinión, ocurría en su época.

  • Platón vivió una época de crisis y decadencia, de la cual —como es sabido— culpó al enfoque relativista con el que los so fi stas abordaron el análisis del bien y la virtud.

  • Por último, no hay que olvidar a Venecia, que tras el esplendor del siglo, parecía condenada durante el a una decadencia definitiva.

  • Se inició así el proceso de decadencia del Bajo Imperio.

  • Se considera el reflejo de una época individualista y de decadencia, que busca la evasión de la realidad cotidiana.

  • Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza; todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; solo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno.

  • Se hallará que el primero donde todo vecino, o en sus propiedades, o en las arrendadas cultiva, está decente y vive sin miseria: que en el segundo siendo más rico de producciones, por haber adquirido dos tercios de la hacienda raíz las manos muertas, y beneficiarla de su cuenta; se ha reducido a notable decadencia y despoblación.

  • Uno de los destinos principales en Italia, además de Roma, era Venecia, cuyo atractivo radicaba no solo en su patrimonio artístico, sino también en el carácter pintoresco que le proporcionaban sus canales, su ambiente exótico y su anclaje en el tiempo debido a la decadencia económica que atravesaba desde el siglo .