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106 oraciones y frases con cristiano

Las oraciones con cristiano que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar cristiano en una frase. Se trata de ejemplos con cristiano gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar cristiano en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¿Cómo se puede colmar a toda la sociedad de espíritu cristiano?

  • ¿Qué implicaciones tiene la pobreza para un cristiano?

  • «El hombre del humanismo cristiano sabe que la vida política aspira a un bien común, superior a una mera colección de bienes individuales y que, sin embargo, debe remitirse siempre a las personas humanas.

  • «Enseñamos [a nuestros hijos] la importancia de ser cristiano con nuestro testimonio de vida, para que vean que intentamos vivir lo que creemos.

  • «Un noviazgo cristiano —comenta Ana— no es solo la castidad.

  • A fi nales del siglo xiii, por tanto, toda la Península y las Islas Baleares estaban bajo dominio cristiano, con la excepción del reino nazarita de Granada.

  • A finales del siglo, la mitad norte de la península estaba ya bajo dominio cristiano.

  • A lo largo del curso hemos descubierto que ser cristiano es mucho más que cumplir unas prácticas de piedad y asistir a la Santa Misa los domingos y las fiestas preceptivas.

  • Además, el cristiano se debe comprometer con las necesidades de los más desfavorecidos.

  • Aparte de su extraordinaria calidad artística, es una obra representativa como ninguna otra de la admiración del Renacimiento por la Antigüedad clásica, cuyas aportaciones en todos los campos se consideraban vigentes y compatibles con el espíritu cristiano.

  • Aspiramos a centrar la política, con un sentido nacional inspirado en la tradición, en los principios de derecho público cristiano, que frena los excesos de la dictadura y de la democracia.

  • Aunque cristiano, en mayor o menor medida, fue en lo sucesivo todo el arte occidental, en esta unidad nos limitaremos a dos estilos muy relacionados entre sí: el arte paleocristiano, el de los primeros seguidores de la nueva fe, hasta la caída de Roma; y el arte bizantino, que evolucionó y se desarrolló a partir de aquel en el sector oriental del Imperio, hasta el final de la Edad Media.

  • Basta conocer un poco la vida de Francisco de Asís, Juan de Dios, Isabel de Hungría, Juan Bosco o Teresa de Calcuta, entre otros muchos, para ver que en ellos se encarna el ideal del cristiano.

  • De ahí que la vida del cristiano deba tener siempre una dimensión de servicio, especialmente, con los más necesitados.

  • De este modo se difundió por el Occidente cristiano gran parte del conocimiento perdido de la Antigüedad griega y de la ciencia del mundo islámico.

  • De este modo, el matrimonio cristiano se debe mirar en el amor de Cristo por la Iglesia; los esposos cristianos han de reflejar en sus vidas la entrega total de Cristo por la Iglesia, que derramó hasta la última gota de su sangre por la Salvación del género humano.

  • Dios, para un cristiano, es el arte por esencia, porque ha creado todo de la nada, porque ha donado la belleza y la bondad del mundo, porque él mismo es lo más bello y atractivo que puede existir.

  • Dominaron también en el pensamiento medieval cristiano hasta llegar a los albores de la Edad Moderna.

  • El cristiano debe dar testimonio, en especial, a través de sus buenas obras en la vida de cada día.

  • El ideal del amor cristiano no consiste en anular el eros, sino en ordenar y orientar su fuerza desde el ágape.

  • El alminar o minarete, torre generalmente situada en una esquina del patio, desde la que el almuédano llama a la oración; sería equivalente al campanario cristiano.

  • El amor hacia los desfavorecidos exige que el cristiano viva el desprendimiento, ya que la virtud de la pobreza libera el corazón del hombre para que pueda amar más a Dios y a sus semejantes.

  • El arte mozárabe introdujo en edi fi cios de culto cristiano algunos elementos propios del arte islámico, como el arco de herradura de tipo árabe.

  • El cristiano está llamado a darse al prójimo.

  • El cristiano añade otro interrogante más: ¿qué quiere Dios de mí?

  • El cristiano debe cuidar el «silencio interior», un recogimiento que lo lleve a la intimidad con Dios: desde el ruido no se puede rezar.

  • El cristiano no distingue entre creer en Dios y creer en Jesucristo.

  • El cristiano no es un nostálgico de un estado previo al conocimiento racional.

  • El cristiano no tiene miedo a la ciencia, ya que tanto la fe como la razón vienen de Dios.

  • El cristiano que trata de imitar las actitudes profundas de Jesús, que reza cotidianamente, que ayuda a los demás, que se acerca a los sacramentos con frecuencia…, se va pareciendo cada vez más a él.

  • El cristiano sabe que Dios solo quiere lo mejor para sus hijos y que podrá ver «el otro lado del tapiz», en el que no se encontrarán los nudos, sino una obra bella que él «teje» con la respuesta libre de cada uno.

  • El cristiano se deja transformar por Jesús hasta pensar como pensaría él y actuar como él lo haría.

  • El cristiano se deja transformar por Jesús hasta pensar como pensaría él y actuar como lo haría él.

  • El dios griego nada tiene que ver con nuestro Dios cristiano, que ofrece y pide amor, no miedo ni sumisión.

  • El hombre del humanismo cristiano sabe que la obra común debe tender, sobre todo, a mejorar la vida humana misma, a hacer posible que todos vivan en la Tierra como hombres libres y gocen de los frutos de la cultura y del espíritu.

  • El hombre del humanismo cristiano [busca] una civilización íntegramente humana [...

  • El ideal cristiano no es la indiferencia afectiva.

  • El ideal del cristiano, la santidad, consiste en encarnar en la propia vida la condición de perfecto hombre que caracterizaba a Jesús, cada uno en sus circunstancias.

  • El Imperio Carolingio fue el primer intento occidental de restauración del Imperio Romano, pero bajo el signo de la cristiandad, pues Carlomagno, en su afán de emulación, no retrocedió más allá de Constantino, al que se consideraba el primer emperador cristiano.

  • El mensaje cristiano nos impele a descubrir que ser feliz y ser bueno son la misma cosa.

  • El optimismo cristiano «Los dos [el sabio creyente y el sabio no creyente] se esfuerzan por descifrar el palimpsesto profusamente imbricado de la naturaleza, donde las huellas de las distintas etapas de la larga evolución del mundo se han superpuesto y entremezclado.

  • El pensamiento cristiano El cristianismo descubre la amplitud y profundidad de la noción de persona.

  • El pensamiento cristiano que estaba in fl uido por el aristotelismo árabe parecía poner en peligro la fe en la omnipotencia y la libertad de Dios.

  • El primer pensamiento cristiano fue de corte platónico, ya que Platón había defendido la inmortalidad del alma humana y su primacía sobre el cuerpo.

  • El primer precedente histórico de los derechos humanos se encuentra en los derechos naturales subjetivos postulados por los autores del humanismo cristiano en los siglos y .

  • El protagonismo de la Iglesia, unido al fervor cristiano que impregnó a toda la sociedad española en esta época de crisis, se reflejó en un predominio absoluto de los temas religiosos en pintura y escultura, tratados con acentuado realismo para fomentar la devoción popular.

  • El sarcófago propiamente cristiano, con escenas mínimas o personajes dentro de un rectángulo o medallón central, flanqueado a ambos lados por series de estrígilos.

  • El voluntario cristiano comprende que Jesús lo espera en las personas más desfavorecidas.

  • En la Educación del príncipe cristiano, escribió numerosos consejos para la formación del príncipe Carlos, futuro Carlos V. En ellos subrayó las virtudes propias para el gobierno, y la necesidad de mantener la paz y evitar la guerra.

  • En este sentido, para ser cristiano no hay que renunciar a los bienes del mundo, sino saber ver en ellos posibilidades de mejora para los demás y para uno mismo.

  • En sentido fi losó fi co, la palabra escolástica se re fi ere a la sistematización del saber fi losó fi co y cristiano que se elaboró en la Edad Media.

  • En un primer momento, su in fl ujo fue escaso, pues tanto el helenismo como el primer pensamiento cristiano se inclinaron por las respuestas platónicas y solo consideraron el pensamiento aristotélico parcialmente y con mezclas de platonismo.

  • Es la acción del Espíritu Santo la que inspira al cristiano que ora, llena de afectos su corazón y lo ayuda a concretar propósitos de mejora.

  • Escolástica: movimiento de pensamiento cristiano medieval que se desarrolló en las escuelas monásticas, episcopales y palatinas, basado en la didáctica clásica.

  • Eso genera en el cristiano confianza en el origen —es decir, existo porque alguien me ama— y esperanza en que podrá cumplir con los designios de Dios para él.

  • Esta es la razón de que al cristiano siempre lo acompañe la alegría.

  • Este es el camino que propone el humanismo cristiano.

  • Formad grupos de dos o tres personas e investigad sobre la vida y la obra de un investigador cristiano.

  • Formalmente, expresa la fuerza de la juventud con una actitud serena, propia del soldado cristiano, mediante un tratamiento renacentista: clásico y equilibrado, sin caer en la rigidez a pesar de su posición estática.

  • La belleza se parece al ideal de la santidad cristiana: el hombre y la mujer virtuosos, el artista equilibrado, la apertura de los ojos hacia una realidad que Dios hizo buena y hermosa, convierten a lo cristiano en un estrecho aliado de la creación artística.

  • La civilización bizantina fue ante todo una fusión de la tradición imperial romana con el pensamiento cristiano, a la que se añadieron elementos culturales griegos –la lengua, entre otros– y ciertas prácticas orientales.

  • La confianza en que Dios, que es Padre, solo quiere lo mejor para sus hijos es la convicción positiva que impulsa al cristiano.

  • La Eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida del cristiano y de la Iglesia.

  • La fe en Jesucristo empuja al cristiano a trabajar sin descanso por las necesidades de los desfavorecidos.

  • La libertad religiosa es un derecho y un deber para cada cristiano.

  • La sociedad estamental La división social en el Medievo cristiano fue consecuencia de dos factores fundamentales: la importancia de la fuerza militar en una sociedad en guerra casi permanente, y la in fl uencia de la Iglesia en el terreno ideológico.

  • La unidad política, que hasta entonces provenía del Imperio cristiano iniciado por Carlomagno, empezó a resquebrajarse.

  • Los partidos, o los jefes de los partidos, codician honores, o riquezas, o imperio; pero ¿qué puede apetecer en el mundo un Rey cristiano, sino el bien de su pueblo?

  • Los mitos paganos y la filosofía antigua, según la nueva mentalidad, no tenían por qué oponerse al espíritu cristiano, sino que lo podían complementar perfectamente: los mitos podían interpretarse como alegorías morales bajo un punto de vista cristiano, y la filosofía antigua de Platón, por ejemplo, buscaba la perfección moral del hombre igual que la religión cristiana.

  • Los tres pretendían conciliar el pensamiento aristotélico con sus respectivas concepciones religiosas, y sus escritos ejercieron una gran in fl uencia en el Occidente cristiano, en especial los libros sobre medicina de Maimónides y los comentarios de Averroes sobre Aristóteles, que difundieron en Europa gran parte del pensamiento del fi lósofo griego.

  • Mientras trabaja, estudia, juega o, simplemente, camina por la calle, el cristiano se pone en presencia de Dios.

  • Ockham pensó que el atributo divino más importante era la omnipotencia, tal y como se expresa en el primer artículo del Credo cristiano: «Creo en Dios Padre todopoderoso».

  • Para el cristiano, el trabajo es ocasión de encuentro con Dios, de mejorar el mundo, de ayudar a sus iguales y de caridad.

  • Para un cristiano es importante no olvidar la fidelidad que tiene Dios, cómo da cien en esta vida y después, la vida eterna.

  • Para un cristiano, el límite del poder político lo tiene que marcar el bien del ser humano, querido por Dios y su propia conciencia, dado que no siempre todo lo que un Estado considere legal será moralmente válido.

  • Pero este primitivo arte cristiano se estudiará en la unidad siguiente.

  • Pero la acción del cristiano, inspirada por el ejemplo de Jesús y por el Evangelio de las Bienaventuranzas, está motivada no solo por este afán de justicia, sino también por el amor a los pobres.

  • Pero todo fiel cristiano debe actuar así, pues de otro modo no es coherente con su fe.

  • Pero, ¿de qué modos puede orar el cristiano?

  • Pero, ante el avance cristiano, fueron sucumbiendo todos, excepto el de Granada, que consiguió sobrevivir, aunque sometido al vasallaje de Castilla.

  • Por aquel entonces prodigaba el monarca cristiano toda clase de cuidados, consideraciones y respetos a los musulmanes, hasta el punto de excitar los celos y la envidia de los propios cristianos.

  • Por eso, el cristianismo no puede aceptar verse reducido al ámbito privado: ser cristiano es un compromiso que afecta a la totalidad de las relaciones, actuaciones, modos de trabajar, etcétera.

  • Por el contrario, la moral procura a los cristianos un modo de ser o una segunda naturaleza, que es la raíz de todos sus actos (del bien que hacen, del mal que evitan), proporcionando una naturalidad o modo de actuar específicamente cristiano.

  • Por eso, el arte cristiano ha sido siempre vehículo de catequesis.

  • Por eso, la actitud propia del cristiano es la acción de gracias.

  • Por eso, por ejemplo, se puede ser cristiano y empresario: por medio de la empresa se crea trabajo, distintas familias ganan un sueldo y se aporta un servicio a los demás por los bienes que se producen.

  • Por otra parte, en la concepción fi losó fi ca griega, la divinidad no se preocupaba de los seres humanos ni tenía relación con el mundo, mientras que el Dios cristiano amaba a los seres humanos.

  • Por su parte, el humanismo cristiano predica: capacidad cognoscitiva de la razón, que puede ascender hasta la causa última, Dios.

  • Pureza de líneas y sobriedad decorativa, que recuerda en cierta forma a la coetánea arquitectura cisterciense en el ámbito cristiano.

  • Se explica así que, para el cristiano, el Matrimonio es un sacramento que une a los contrayentes entre sí y con Dios.

  • Se recurrió con frecuencia al repertorio de temas del mundo clásico pagano –en especial durante la clandestinidad, para no delatarse–, pero asignándoles un nuevo significado de carácter cristiano.

  • Ser cristiano no es una actividad teórica, sino una actitud ante Dios y ante los demás.

  • Ser cristiano significa creer en una persona concreta: Jesucristo.

  • Ser cristiano significa ser discípulo de Cristo.

  • Ser cristiano significa vivir en él y por él, con una relación de amistad y amor.

  • Ser cristiano significa, en definitiva, creer en una persona concreta: Jesucristo.

  • Si alguien se declara cristiano, pero no acepta la Misa dominical, la necesidad de la confesión frecuente, la Iglesia…, debe responder a las siguientes preguntas: ¿acaso Cristo se equivoca?

  • Si el centro del cristianismo es Jesús de Nazaret, es lógico que, para el cristiano, la clave de su vida se halle en la búsqueda y el encuentro con Jesucristo.

  • Su espiritualidad mostraba —y sigue mostrando— una serie de actitudes esenciales que debe vivir un cristiano: la rectitud de vida, el desprendimiento de los bienes materiales, la intensa vida de oración y la necesidad de dedicar un tiempo a la contemplación.

  • Su final, como primitivo arte cristiano, se hace coincidir con la desaparición del Imperio de Occidente, lo que no significa que carezca de continuidad en el arte posterior.

  • Sus obras se difundieron mucho más que las de Avicena y ejercieron un mayor influjo en el Occidente cristiano.

  • Sus rasgos anticipan los del primitivo arte cristiano y bizantino: El hieratismo y la rigidez en la expresión y en la postura.

  • Todo ello obedece a la economía de detalles anecdóticos que caracteriza al arte cristiano desde sus orígenes hasta la Edad Media, para el cual solo son importantes y dignos de representación los elementos significativos del mensaje.

  • Ulises arriesga su vida por Penélope; el cristiano tiene que saber que también habrá de arriesgarse, ya que su vida será, muchas veces, signo de contradicción.

  • Un ejemplo muy signi fi cativo de las aportaciones cientí fi cas de Al Ándalus fue la difusión al mundo cristiano del actual sistema de numeración, de origen indio y basado en el valor posicional de la cifra y la utilización del cero, mucho más simple y operativo que el romano.

  • Vivir como cristiano es una bendición, porque por la gracia se encuentra la paz de esa inquietud radical: hemos sido hechos para Dios.