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9 oraciones y frases con cacia

Las oraciones con cacia que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar cacia en una frase. Se trata de ejemplos con cacia gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar cacia en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • De este modo, aumentaría la racionalidad y e fi cacia del sistema tributario.

  • En de fi nitiva, con esta reorganización los nuevos monarcas pretendían controlar con más e fi cacia las colonias americanas, para obtener de ellas un mayor rendimiento económico y fi scal, que en buena medida se consiguió.

  • Ese modelo de racionalidad pasó a instaurarse de forma universal; la justicia, la verdad o el bien como objetos del saber habían dejado paso a la funcionalidad y la e fi cacia de este.

  • Los más destacados de estos nuevos profesionales –los ministros de Comercio y de Hacienda, y el máximo responsable de la O fi cina de Coordinación y Programación Económica–, eran miembros del Opus Dei y, por tanto, católicos militantes; sin embargo, impusieron un nuevo estilo de hacer política sin discursos ideológicos y con un interés prioritario por la e fi cacia técnica y económica.

  • Los objetivos que Azaña se proponía alcanzar eran ante todo dos: ganarse la fi delidad del Ejército para la República y aumentar su e fi cacia.

  • Por otra parte, cada nuevo metal representaba un avance en la elaboración de instrumentos de trabajo de mayor e fi cacia y duración.

  • Por otra parte, la experiencia de la Semana trágica hizo ver a los anarquistas la necesidad de una organización sindical propia, si pretendían combatir con mayor e fi cacia al poder del Estado y a la patronal.

  • Se trataba, por tanto, de aprovechar con la máxima e fi cacia las posibilidades comerciales que tan inmenso mercado ofrecía.

  • Solo un rey fi lósofo, asistido por las minorías ilustradas del país, sabía lo que convenía a sus súbditos y estaba en condiciones de impulsar la reforma racional de la sociedad en todos los aspectos necesarios para el progreso y la felicidad de su pueblo: en la educación (para que fuera útil), en la economía (para que aumentara la producción y la riqueza), en la Iglesia (para que cumpliera su función con moralidad y e fi cacia), etc. La fi losofía que inspiraba el despotismo ilustrado quedaba resumida en la frase: «todo para el pueblo, pero sin el pueblo».