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9 oraciones y frases con buey

Las oraciones con buey que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar buey en una frase. Se trata de ejemplos con buey gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar buey en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Acueducto Rabo de Buey.

  • Cuando se producía alguna calamidad se podían celebrar ceremonias religiosas extraordinarias: se podía llevar a cabo una purificación ( lustratio ), que consistía en dar tres vueltas alrededor del objeto que se deseaba purificar, o un sacrificio llamado suovetaurilia, que consistía en la matanza de un cerdo, una oveja y un buey.

  • Cuando Mitra llegó a la cueva, un cuervo enviado por el sol lo avisó de que tenía que sacrificar el buey, y el dios, sujetándolo, le clavó el cuchillo en el flanco.

  • El máximo grado de aglutinación se obtuvo con el suero humano, luego con el de chimpancé y, en escala descendente, el gorila, el orangután, el babuino, el buey, el ciervo, etc., como cabía esperar a partir de las similitudes morfológicas.

  • Entre las carnes, se comía preferentemente cerdo, cordero y, en menor cantidad, buey.

  • Los motivos principales son un maniquí sin cabeza y una voluminosa forma ambigua que sugiere la imagen de un elefante metálico: su cuerpo se inspira en una gran tinaja de una tribu sudanesa, que Ernst observó en una revista de antropología; la trompa (o tal vez el rabo) acaba en un cráneo de buey con cuernos; unos colmillos que asoman por el lado inferior izquierdo tal vez pertenecen a su cabeza oculta; y una insólita construcción con un ojo remata su cuerpo por la boca de la tinaja.

  • Prometeo también instauró el primer sacrificio: mató a un buey y amontonó dentro de la piel los mejores cortes de carne envolviéndolos en las entrañas del animal.

  • Se comía sobre todo carne de cerdo (el buey era más habitual en Grecia que en Roma).

  • Zeus le ordenó que se los devolviera, pero Apolo se los dio a cambio de una lira que Hermes acababa de fabricar con la coraza de una tortuga y los intestinos de un buey.