Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar una buena experiencia de usuario. Más info

  • Español ES

36 oraciones y frases con bondad

Las oraciones con bondad que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar bondad en una frase. Se trata de ejemplos con bondad gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar bondad en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • «Por lo cual también en el tratamiento con que la divina Providencia e inefable bondad mira a la curación de las almas luce muchísimo la belleza en sus grados y perfección.

  • A tal género de bondad, que se conoce como racional u honesta, nos referimos cuando decimos «hoy he realizado una buena acción» o «eres un buen amigo».

  • Al no ser el fi n último algo querido necesariamente por el ser humano, Ockham pensó —a diferencia de otros autores, como Aristóteles o Tomás de Aquino— que no es posible determinar la bondad o malicia de los actos libres en función de este fin último.

  • Al profesor le gusta la idea, la ensalza y la define como «un acto de fe en la bondad de la gente».

  • Así, el cosmos no tiene la perfección de las ideas, pero, de algún modo, re fl eja su bondad y su belleza.

  • Así, si quiero acertar con mi vida, deberé aprender qué acciones me convierten en mejor hijo, mejor amigo, mejor ciudadano, etc. Desde una perspectiva filosófica, esta reflexión sobre la bondad de mis actos no puede ser puramente teórica.

  • Aunque no se tenga una clara conciencia de ellas, se hacen presentes en la toma de decisiones, en el juicio sobre la bondad o maldad de un acto, etcétera.

  • Busca describir el modo de funcionamiento, los intereses determinantes y la dinámica del poder, sin atender a su ética, sin enjuiciar la bondad o la maldad de las acciones, y sin mezclar aspectos valorativos en las decisiones políticas.

  • Comprobamos que en las cosas se dan algunas perfecciones, como la bondad o la verdad, en mayor o menor grado.

  • Convencidos de la bondad del ideal que expresó el poeta Juvenal, mens sana in corpore sano, en la formación de los romanos se incluía mucho deporte: practicaban equitación, natación, lucha libre y gimnasia.

  • De esta definición deducimos qué estudia la ética (los actos humanos) y cómo lo estudia (bajo la perspectiva de su bondad o maldad moral).

  • Dios, para un cristiano, es el arte por esencia, porque ha creado todo de la nada, porque ha donado la belleza y la bondad del mundo, porque él mismo es lo más bello y atractivo que puede existir.

  • En ellos se hace presente la bondad de Dios.

  • En nuestro caso se podría hablar de la ternura, la bondad, la inocencia de la infancia, etcétera.

  • En una de sus paredes la belleza se simboliza con una pintura del Parnaso; en la pared de enfrente, las Virtudes y la Ley aluden a la bondad y la justicia; por último, en las otras dos paredes, a su vez enfrentadas entre sí, se hace referencia a la verdad a través de dos temas: la Disputa del Santo Sacramento (o Triunfo de la Religión), que simboliza la verdad revelada por la fe y transmitida por el cristianismo; y la pintura aquí comentada, «La Escuela de Atenas», que alude a la verdad alcanzada a través de la filosofía y la razón.

  • Es el motor de nuestras acciones y de él depende su bondad o maldad, en la medida en que acepta o rechaza la ley divina.

  • Existen ideas de todo lo que es; hay ideas de los objetos físicos (como una piedra o un caballo) y hay ideas de valores estéticos o morales (la belleza, la bondad, la justicia, etc.).

  • La bondad o la maldad se reducirían a lo que aceptara o no aceptara uno mismo o la sociedad en la que se desarrollaran tales comportamientos.

  • La bondad o malicia de la voluntad reside, ante todo, en su adhesión al deber de hacer s e el bien, aun cuando no sea posible alcanzar los efectos deseados.

  • La rlación ntr l fin los ios Si los medios son moralmente malos, la bondad del fin no justifica o convierte en buenos esos medios.

  • La voluntad libre es el motor de nuestras acciones y de ella depende su bondad o maldad, en la medida en que acepta o rechaza la ley divina.

  • No es justo acudir a Dios solo para pedir, pues también hay que reconocer su bondad y agradecerle todo lo que nos da.

  • Para los so fi stas, no existían normas morales objetivas y universales, sino que la bondad o la maldad de las acciones dependía de criterios como la tradición, la cultura o las prácticas habituales de cada sociedad o individuo.

  • Para Ockham, la bondad o maldad de una acción libre solo puede depender de la voluntad omnipotente de Dios, que, por su poder absoluto, podría llegar a cambiar el fi n último establecido para el ser humano.

  • Pero ¿cómo puede la dialéctica conducir al alma a conocer las ideas directamente, más allá del conocimiento sensible?, ¿de qué modo es posible llegar a conocer la idea de bondad si solo percibimos cosas buenas en el mundo sensible, pero nunca la Bondad en sí?

  • Pero ahí no acaba todo: la bondad de Michael conquista poco a poco a la familia Tuohy, de modo que acabará convirtiéndose en un miembro más.

  • Por esta razón, los entes creados son imagen de él; mani fi estan su ser y re fl ejan su bondad, su verdad y su belleza.

  • Presenta en ellas al ser humano en posesión de una bondad natural que ha corrompido el desarrollo excesivo de las artes y las ciencias.

  • Responsabilidad y moralidad En la relación entre responsabilidad y moralidad, hay que atender a las tres cuestiones siguientes: Los aspectos que intervienen en el juicio moral Para determinar la bondad o maldad de una acción, la ética analiza habitualmente los tres elementos que pueden intervenir: el objeto, la intención y las circunstancias.

  • Si el fi n último del ser humano, según el pensamiento de Ockham, no determina la bondad ni la malicia de nuestros actos libres, entonces tampoco lo puede fi jar una ley natural que conduzca hacia él.

  • Su bondad es la de lo deleitable: la bondad de lo que es querido porque causa en el sujeto una resonancia afectiva positiva (placer, satisfacción, alegría, etcétera).

  • Sus consecuencias son dos: mejorar la vida del hombre y mejorar la eficacia, la bondad y el significado de lo creado (un campo de trigo es mucho más eficaz de un prado abandonado; un árbol cuidado da más frutos; muchísimas razas de perros existen solo por la acción selectiva de los criadores, etcétera).

  • Tal tipo de bondad recibe el nombre de utilidad: la utilidad es el género de bondad que predicamos de las acciones o cosas que sirven para obtener un fin determinado de un modo eficaz.

  • También son útiles para facilitar información pública sobre el medio ambiente, pues reducen la gran cantidad de datos y de información científica a cantidad manejable de parámetros y para cada parámetro se pueden asociar unos límites de bondad o normalidad.

  • Un acto es moralmente bueno cuando supone, al mismo tiempo, la bondad del objeto en sí mismo, el fin que persigue y las circunstancias que lo rodean.

  • Virtud: disposición constante del alma para las acciones que están conformes a la ley moral; hábito de obrar bien, independientemente de los preceptos de la ley, por la sola bondad de la operación.