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22 oraciones y frases con ateniense

Las oraciones con ateniense que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar ateniense en una frase. Se trata de ejemplos con ateniense gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar ateniense en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Cada día se escogía por sorteo para presidir el estado ateniense y custodiar las llaves del tesoro y el sello del Estado.

  • Con Pericles, la democracia ateniense alcanzó su máximo esplendor: dio plenos poderes a la Asamblea y al Consejo, y posibilitó que más ciudadanos accedieran a los cargos más altos.

  • Con Platón apareció, por lo tanto, una concepción finalística o teleológica del universo, según la cual este ha sido configurado por un ser inteligente, que el filósofo ateniense llamaba demiurgo, de modo que todo está ordenado a unos fines.

  • Demóstenes, orador y político ateniense.

  • El imperialismo ateniense propició el alejamiento del peligro persa, y aportó seguridad en la navegación y unidad entre los griegos del Egeo (unidad monetaria, jurídica, política, cultural, lingüística…), pero también suprimió la autonomía de los aliados y entró en conflicto con los intereses espartanos.

  • El ateniense comenzaba el día desayunando en casa.

  • El ateniense empezaba su educación física cuando tenía unos doce años y la continuaba hasta los dieciocho.

  • El gobierno de Pericles El triunfo griego sobre los persas había supuesto la consolidación de una visión racional del hombre consagrando el sistema democrático ateniense frente a la civilización teocrática del Oriente Próximo.

  • El pensador ateniense consideró que el alma preexistió en el mundo de las ideas antes de unirse al cuerpo y esto lo sabemos por su a fi nidad con ellas.

  • El pensador ateniense sostenía que todos los hombres desean las cosas buenas y la felicidad, pero con frecuencia sucede que no saben distinguir los bienes verdaderos de los bienes aparentes; muchas veces desconocen en qué consiste el bien y confunden el objeto de la verdadera felicidad con realidades imperfectas, como los placeres sensibles, las riquezas o los honores.

  • En Lisístrata, esta ateniense cree que sus compatriotas son incapaces de poner fin a la guerra que mantienen con Esparta, y por ello decide reunir a las mujeres de toda Grecia y les propone un plan.

  • Esta ateniense cree que sus compatriotas son incapaces de poner fin a la guerra que mantienen con, y por ello decide reunir a las mujeres de toda Grecia y les propone un plan.

  • Jenofonte, historiador ateniense.

  • La conclusión a la que llegó el fi lósofo ateniense es que las ideas no existen en las cosas, en la mente ni en las de fi niciones, sino que tienen una realidad en sí, trascienden lo sensible, son esencias separadas de las cosas.

  • La oratoria ateniense presentaba tres formas: Judicial o forense .

  • La sociedad ateniense Atenas era una democracia y su era integrada por dos categorías: ciudadanos constituían la categoría superior, formada por una minoría de hombres mayores de veinte años, de padre y madre atenienses.

  • Para el inicio de esta labor intelectual, Ptolomeo hizo venir de Atenas a Demetrio de Falerón y a Estratón de Lampsaco, que era el director del Liceo ateniense en ese momento.

  • Para hacer frente al excesivo poder ateniense, Esparta lideró la reacción de las otras polis y se enfrentó a ella en las llamadas guerras del Peloponeso La victoria fue para Esparta, que impuso a Atenas el llamado gobierno de los Treinta Tiranos.

  • Pericles, político y orador ateniense.

  • Pero el Partenón presenta algunas peculiaridades: en primer lugar, no se concibió como un templo cualquiera, pues carece de altares para sacrificios en el exterior, sino como marco arquitectónico para guardar una magnífica joya, la Atenea crisoelefantina de Fidias, regalo del pueblo ateniense a su diosa en señal de agradecimiento por su victoria sobre los persas; en segundo lugar, el estanque situado delante de la estatua, aparte de la finalidad práctica de mantener la humedad e impedir que se agrietara el marfil, captaba la luz y reflejaba la estatua mostrándola aún más grandiosa.

  • Praxíteles, escultor ateniense.

  • Tucídides, historiador ateniense.