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110 oraciones y frases con arcos

Las oraciones con arcos que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar arcos en una frase. Se trata de ejemplos con arcos gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar arcos en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¿Cuáles son? Gran parte de los turistas que visitan las obras de Antoni Gaudí quedan admirados por el uso de los elementos estructurales en sus edificaciones: los arcos y las columnas inclinadas.

  • ¿Qué tipo de puente utilizarías para atravesar un río en terrenos con frecuentes movimientos sísmicos: uno colgante o uno de piedra con arcos de medio punto?

  • A ellos se añaden las molduras con forma de ajedrezado, en los arcos y a diferentes alturas del muro, tanto dentro como fuera del edificio.

  • Además de los vanos interiores ya señalados, contaba con ingresos de diferentes tipos en cada una de sus dos fachadas: tres arcos de herradura doblados por arcos de medio punto, en la fachada noroeste, que daba a un patio; y un arco lobulado, otro de medio punto y un tercero de herradura, en la fachada suroeste, que da a la calle.

  • Al acotar arcos o circunferencias, la línea principal de cota se puede colocar como un radio o un diámetro con la cifra de cota fuera si no cabe.

  • Al acotar arcos o circunferencias, la línea principal de cota se puede colocar como un radio o un diámetro con la cifra de cota fuera, si no cabe.

  • Al principio estos arcos eran de madera, pero luego fueron de piedra.

  • Alberti encerró el edificio preexistente con una estructura exterior de estilo renacentista, cuyos lados mayores estaban constituidos por series de hornacinas coronadas por arcos de medio punto y con sarcófagos en su interior.

  • Arcos de tipo islámico, como el de herradura con alfiz o el polilobulado.

  • Arcos fajones, que la refuerzan la bóveda por el interior.

  • Asimismo, el exterior resulta macizo, con sólidos muros y escasos vanos, todos con arcos de medio punto y arquivoltas, o abocinados.

  • Bóveda de arcos entrecruzados La realización más importante de esta etapa es la Mezquita de Córdoba, pero también se han conservado restos de otras obras significativas, como la mezquita de barrio de Bab al Mardum en Toledo, que se comentará al final de esta unidad, o la ciudad-palacio de Madinat al Zahra en Córdoba, fundada por el primer califa, Abd al Rahmán III, y arrasada durante las guerras civiles del final del Califato.

  • Bóveda de arista Bóveda de cañón Bóveda de cañón Bóveda de horno Bóveda octogonal Cimborrio Arcos fajones Bóveda de cuarto de cañón Trompas El enorme peso de la cubierta obligaba a utilizar robustos sistemas de soporte, por lo que la columna tuvo un carácter secundario en relación con los muros y los pilares: Los muros suelen ser muy gruesos, de sillería bien labrada y reforzados a intervalos por estribos o contrafuertes exteriores.

  • Con la regla graduada traza la línea que va desde las dos cruces formadas por los arcos.

  • Consta de tres naves de mayor altura que las iglesias precedentes, separadas por arcos apuntados sobre pilares, y cubiertas por armaduras de madera de tradición almohade.

  • Consta de seis arcos de medio punto, cuya luz es mayor en los dos centrales y va disminuyendo hacia los extremos.

  • Consulta los recursos digitales y define los siguientes términos: alminar (minarete), haram, maxura, mihrab, mimbar, quibla, sabil, sahn, modillones de rollos, arco lobulado entrelazado, arco mixtilíneo, arco túmido, arco doblado, arco ciego, bóveda gallonada, bóveda de arcos entrecruzados, sebka, dovela, peralte, alicatado, collarino, mocárabe, artesonado, linterna.

  • Consulta los recursos digitales y define los siguientes términos: arco de herradura, alfiz, arco peraltado, arco fajón, arco formero, bóveda de paños, bóveda de cuarto de cañón, bóveda octogonal, cúpula gallonada, nervio, cimborrio, chapitel, trompa, tribuna, galería de arcos vivos, arquillos ciegos lombardos, banda lombarda (o lesena), planta de cruz latina, crucero, girola, absidiolo, abocinado, arquivolta, tímpano, parteluz (o mainel), jamba, canecillo, columnas pareadas, capitel historiado, estatuacolumna .

  • Contrafuertes, que la refuerzan por el exterior a intervalos coincidentes con los arcos fajones.

  • Cráneo de paredes gruesas, arcos supraorbitales fuertes formando una especie de visera recta denominada «toro supraorbitario», y un refuerzo posterior llamado «toro occipital».

  • De la ampliación de Al Hakam II se conservan cuatro bóvedas: tres en la maxura, frente al mihrab, y una a los pies de la nave central; todas ellas constituyen magníficos ejemplos de bóvedas califales, de arcos entrecruzados que no atraviesan el centro.

  • De ellas, la central, más alta y más ancha, está separada de las laterales por series de arcos sobre columnas de mármol corintias del siglo, reaprovechadas.

  • De ellos arrancan arcos formeros de medio punto peraltado.

  • De igual anchura que la nave central, consta de tres vanos con arcos todavía escasamente apuntados, y las esculturas que cubren sus jambas, dinteles, tímpanos y arquivoltas son de diferentes artistas.

  • Destacaban en particular los paños de sebka o red de rombos por superposición y entrecruzamiento de arcos lobulados, y la cerámica vidriada, como la que, según parece, cubría la Torre del Oro.

  • Doce parejas de columnas de capiteles compuestos sostienen otros tantos arcos de medio punto, en los que se apoya la cúpula sobre tambor; en este se abren también doce ventanas alineadas verticalmente con los arcos.

  • Durante el Imperio estos arcos se construyeron de piedra y con carácter permanente, generalmente en honor del emperador, para conmemorar victorias o hechos relevantes, pero también como recuerdo tras su muerte o, simplemente, para señalar el límite entre dos territorios.

  • El alzado consta de los siguientes elementos: columnas y pilares unidos por arcos de herradura, que definen los nueve tramos del interior; sobre los arcos, lienzos de muro con vanos de herradura y lobulados, que comunican entre sí los espacios contiguos; y por último, en cada tramo, salvo el central, una cubierta de bóveda.

  • El espacio central está cubierto por una cúpula muy ligera sobre tambor —construida con vasijas de arcilla encajadas para aligerar su peso—, por lo que no necesita contrafuertes y se apoya únicamente en ocho arcos que descansan sobre otros tantos pilares.

  • El exterior, con cimborrio sobre el crucero, refleja con claridad la ordenación interior, y el muro manifiesta la influencia lombarda en sus elementos decorativos: arquillos ciegos, que recorren su parte superior, prolongados a intervalos regulares por lesenas o bandas lombardas; y entre unos y otras, galería de arcos vivos en el ábside central.

  • El grueso reborde de los arcos superciliares que llegaban a formar una especie de visera ósea (toro supraorbitario) fue disminuyendo hasta llegar a desaparecer.

  • El interior aparece parcelado por un laberinto de columnas que son la base de un sistema de superposición de arcos, al parecer inspirado en los acueductos romanos, como el de los Milagros (Mérida): Las columnas y los capiteles son, en buena parte, reaprovechados de edificios visigodos y romanos, rematados por un cimacio cruciforme.

  • El origen de los arcos de triunfo se remonta a la época republicana.

  • El reino de Sevilla, por ejemplo, se anexionó una decena de taifas (Algeciras, Arcos, Carmona, Córdoba, Huelva, etc.).

  • El remate superior, justo por debajo del cuerpo añadido en el siglo, lo recorre un registro de arcos ciegos lobulados y entrecruzados.

  • El sirve para trazar circunferencias o arcos de circunferencia.

  • El sistema constructivo es abovedado y está compuesto por nueve bóvedas de arcos entrecruzados de tipo califal, una por cada tramo, todas ellas diferentes e inspiradas en las de la ampliación de Al Hakam II en la mezquita de Córdoba.

  • El tipo más frecuente es el de tres aberturas con arcos de medio punto, en el que el central es el más alto y tiene más luz (anchura).

  • Empleo frecuente de los mocárabes en arcos, bóvedas y capiteles de las columnas.

  • En consecuencia, predomina el muro sobre los vanos, por lo que estos son escasos y suelen estar abocinados, a veces con arcos de medio punto en disminución o arquivoltas.

  • En cuanto a la arquitectura conmemorativa, han desaparecido la mayoría de los arcos de triunfo, pero son muy interesantes los de Mérida (Badajoz) y Medinaceli (Soria), que eran puertas de entrada a sus respectivas ciudades, el de Bará (Tarragona), que delimitaba en la Vía Augusta los territorios de dos tribus ibéricas, y el de Cáparra (Cáceres), ya visto como modelo del tipo de cuatro vanos.

  • En cuanto a la tipología del arco, como ya se ha dicho, se optó preferentemente por las formas complicadas (arcos mixtilíneos, lobulados y entrecruzados).

  • En él se combinan estructuras arquitectónicas esencialmente románicas o góticas con materiales o elementos propios del arte islámico: el empleo de ladrillo como material fundamental, las cubiertas con armadura de madera, arcos de tipo islámico (de herradura, polilobulados), abundante decoración de carácter geométrico, etc. Como obras representativas se podrían citar la iglesia de San Tirso (Sahagún, León) –véase imagen inferior–, la iglesia de Santiago del Arrabal (Toledo), la catedral de Teruel o los Alcázares Reales de Sevilla .

  • En ella se aprecian varios de los elementos decorativos característicos del Gótico flamígero: las múltiples tracerías en forma de llamas distribuidas por toda la fachada, y en especial las del gablete de la portada central y las del gran ventanal superior; y la superposición de arcos de diferente tipo en cada una de las tres portadas (carpaneles, conopiales, apuntados y de nuevo conopiales).

  • En ese caso, se representaba tan solo el elemento necesario, como ocurre en la parte inferior izquierda (paraíso), donde la referencia a la Jerusalén Celeste se limita a dos torres y unos arcos.

  • En este edificio se pone de manifiesto que, en el siglo II, los romanos habían acumulado ya una experiencia considerable en la construcción de arcos, bóvedas y cúpulas.

  • En la catedral gótica el sistema de arcos y bóvedas descansa sobre altos pilares, con columnas adosadas que se continúan en los nervios de las bóvedas.

  • Está construida en ladrillo e hiladas de mampostería, y al exterior presenta un amplio repertorio de arcos de tipo islámico, muchos de ellos ciegos.

  • Estas cubiertas de piedra eran abovedadas de diversos tipos, pero todas ellas derivadas del arco de medio punto, el más característico del Románico: En la nave central, más ancha y más alta, bóveda de cañón reforzada por arcos fajones o perpiaños, como en la arquitectura asturiana.

  • Este se caracteriza por la profusión decorativa propia del Gótico final, pero se distingue en que a los elementos propios del periodo flamígero (bóvedas estrelladas, arcos carpaneles y conopiales) añade algunos específicos, como los escudos y otros motivos heráldicos, así como las bandas epigráficas de clara inspiración islámica (en la siguiente unidad se verá cómo un tipo de decoración característico del arte islámico son las inscripciones caligráficas).

  • Galerías abiertas (de arcos vivos) en la fachada principal.

  • Gaudí cambió esta percepción al extender los arcos de catenaria tanto a los elementos interiores como a los exteriores.

  • Gaudí fue el primero en introducir en la arquitectura el arco de catenaria, al descubrir que presentaba una mayor estabilidad y resistencia que los arcos parabólicos.

  • Herramienta que sirve para marcar arcos y circunferencias o para transportar medidas.

  • Inicialmente, la madera se utilizaba como combustible y para fabricar utensilios sencillos (tallas, arcos, mangos de herramientas…).

  • La experiencia de ingeniería de los romanos en el uso de arcos y bóvedas y la utilización de nuevos materiales (ladrillo, hormigón) les permitieron crear edificios como los anfiteatros.

  • La solución consistió en sustituir las tradicionales cubiertas de madera por estructuras de piedra abovedadas: en la nave central, más ancha y más alta, se usaba la bóveda de medio cañón reforzada por arcos fajones; y en las naves laterales, la bóveda de arista.

  • La suroeste, que da a la calle, tiene un triple registro sobre las puertas de entrada: un friso de arcos de herradura entrecruzados, una red de rombos y una inscripción, descubierta en el siglo XIX y muy deteriorada, que data la obra e informa de quién la encargó y quiénes fueron sus constructores.

  • La Arquitectura Posmoderna no pretendía volver al pasado, sino tan solo incorporar en los exteriores, con espíritu ecléctico y a menudo caprichoso, ciertos elementos de estilos históricos o inspirados en ellos (columnas, arcos, frontones), descontextualizados y reducidos a una función meramente decorativa.

  • La articulación del muro con arcos, salientes y elementos decorativos.

  • La banda inferior del tímpano nos presenta en el centro, a los pies de Cristo Juez, a la Vírgen con el Niño, flanqueada por seis apóstoles a cada lado; todos ellos separados entre sí por arcos de medio punto sobre columnas.

  • La decoración exterior es sobria y está formada por paños de sebka que flanquean una calle central en la que se abren los vanos mediante arcos de herradura, túmidos y lobulados (las balaustradas de los vanos son muy posteriores).

  • La fachada noroeste, abierta al patio, presenta por encima de sus arcos de entrada un friso de arcos túmidos doblados por arcos lobulados, estos con alternancia de dovelas rojas y blancas, como en la mezquita de Córdoba.

  • La nave del piso superior se prolonga por los extremos en sendos miradores abiertos con tres arcos de medio punto peraltados.

  • La peculiaridad del grupo pisano son las galerías de arcos vivos dispuestos en varios pisos en la fachada, como se aprecia en la catedral de Pisa, iniciada en la segunda mitad del siglo .

  • La planta general era cuadrada, en torno a un gran patio central rodeado de un pórtico con nueve arcos por cada lado.

  • Las más características son la gallonada y la de arcos entrecruzados, estos con la peculiaridad de que no pasan por el centro.

  • Las cubiertas son las propias del Románico: bóveda de cañón con arcos fajones en la nave central y el transepto, bóvedas de arista en las laterales y el atrio, cúpula sobre trompas en el crucero, y bóveda de horno en el ábside.

  • Las dovelas de los arcos presentan la típica alternancia cromática y de material (piedra blanca y ladrillo rojo).

  • Las técnicas constructivas de los romanos permitieron construir teatros sin tener que aprovechar la pendiente de las colinas para construir las gradas: los asientos se apoyaban sobre hileras de arcos de hormigón.

  • Los muros exteriores presentan un aspecto macizo, con sucesión de gruesos contrafuertes que enmarcan las portadas de diferentes épocas, todas ellas formadas por pequeños arcos ciegos y arcos de herradura enmarcados por alfiz.

  • Los arcos acusaron esta misma tendencia.

  • Los arcos de los dos pisos intermedios albergaban esculturas en su centro.

  • Los arcos de medio punto, sobre columnas corintias, se realzan con la inserción de un fragmento de entablamento sobre el ábaco de los capiteles, permitiendo así que las columnas tengan el mismo canon que las pilastras de las naves laterales con las que se corresponden.

  • Los arcos de triunfo se construían para conmemorar esta ceremonia.

  • Los arcos en sí mismos se sustentan por un esfuerzo de compresión de sus partes.

  • Los arcos que se sitúan debajo de techos, puentes o, en general, superficies soportan un esfuerzo de compresión.

  • Los arcos que se sitúan encima se combinan con tensores que realizan un esfuerzo de tracción.

  • Los arcos superiores, en cambio, son de medio punto y apean en los pilares.

  • Los arcos también son de herradura de tipo árabe.

  • Los relieves históricos se esculpían en monumentos de carácter conmemorativo, como columnas o arcos de triunfo.

  • Los sistemas de cubierta son los característicos del Románico: la nave central, con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones; las naves laterales, con bóvedas de arista por tramos; la tribuna, con bóveda de cuarto de cañón; los ábsides, con bóveda de horno; y la cúpula, con bóveda octogonal sobre trompas.

  • Los soportes de la arquería de separación de las naves laterales son pilares compuestos de un robusto núcleo central y cuatro columnas adosadas al mismo que se prolongan en los arcos correspondientes, pero se disponen alternativamente pilares poligonales con columnas cilíndricas y pilares cilíndricos con columnas poligonales.

  • Mandó construir el Ara Pacis en el Campo de Marte, para simbolizar la prosperidad de Roma durante la pax romana; erigió dos arcos de triunfo en el foro; renovó numerosos santuarios; construyó varios acueductos, etc. por Mecenas, cercano al emperador: Virgilio, Tito Livio, Salustio.

  • Nos ofrece una arquitectura inspirada en el mundo clásico, que se anticipaba al arte románico en algunas soluciones, como la utilización de la bóveda de medio cañón, reforzada al interior con arcos fajones y al exterior con contrafuertes.

  • Orden toscano Orden compuesto Respecto a las características técnicas y formales, la arquitectura romana se distanció igualmente de los modelos griegos: Se optó con preferencia por el sistema constructivo abovedado –empleo de arcos y bóvedas–, según la tradición etrusca y en contraposición con el sistema arquitrabado griego.

  • Otro rasgo definitorio de las iglesias de peregrinación, aunque no se percibe en la planta, es la existencia de tribunas, galerías que transcurrían por encima de las naves laterales, de igual anchura que ellas y con arcos que se abrían a la nave central.

  • Pero si se comparan ambas, queda patente la evolución del Barroco español hacia lo decorativo, de lo que son una buena muestra la balaustrada superior o los medallones situados entre los arcos, con efigies de los monarcas españoles.

  • Por ejemplo, tanto en el embrión humano como en el de la gallina aparecen arcos aórticos y un corazón con solo dos cámaras, similar al de los peces.

  • Por ese motivo, en los tramos que atravesaban valles u hondonadas su aspecto era muy semejante al de los puentes, con dos peculiaridades: Dependiendo de su altura podían tener varias series de arcos superpuestos.

  • Por su parte, la bóveda de crucería concentra los empujes en los ángulos y permite cubrir todo tipo de espacios cuadrados o rectangulares, e incluso curvos, como los de la cabecera de la iglesia; además ofrece otras posibilidades, como combinar dos arcos formeros con uno perpiaño (bóvedas sexpartitas).

  • Por último, se pueden construir arcos que combinen las dos técnicas.

  • Posteriormente (desde la segunda mitad del siglo X ) aparecieron los arcos lobulados, que se entrecruzan y sobreponen.

  • Posteriormente, los arcos se construyeron de piedra y no de madera y sirvieron para conmemorar victorias y hechos relevantes, o bien para recordar a un emperador.

  • Reaparecieron así los arcos de medio punto, las columnas y pilastras de órdenes clásicos, la bóveda de medio cañón con casetones, las cúpulas como la del Panteón romano, o la decoración de «grutescos» inspirada en la Domus Aurea de Nerón.

  • Se prefirieron los arcos más ornamentales, como los lobulados y entrecruzados, y en especial el arco mixtilíneo; mientras que el de herradura, por su sobriedad, se limitó al mihrab de las mezquitas.

  • Sobre dos puertas gemelas con arcos escarzanos se elevan tres pisos, separados por frisos y enmarcados en los laterales por dos semicolumnas.

  • Su característica esencial es una decoración profusa y cada vez más complicada, que llega a encubrir la estructura del edificio: artificiosas tracerías en los vanos, arcos de formas novedosas (carpaneles o conopiales) y bóvedas con profusión de nervios (bóvedas estrelladas).

  • Su diferencia esencial consiste en la carencia de galerías de arcos vivos en la fachada y la utilización, en cambio, de mármoles de diferentes colores que definen formas geométricas de gran armonía y proporción.

  • Su enorme peso se distribuye de la siguiente manera: Una parte recae directamente sobre cuatro grandes arcos de medio punto, que se apoyan en otros tantos grandes pilares de sección rectangular.

  • Su peso recae sobre arcos de descarga ocultos en el muro que desvían los empujes hacia ocho gruesos pilares de hormigón situados entre los nichos.

  • Su rasgo más característico es la decoración mural mediante arcos ciegos de medio punto (tanto sencillos como doblados), recuadros, bandas ornamentales y frisos con dientes de sierra.

  • Sus obras manifiestan una clara preferencia por dos elementos arquitectónicos: la cúpula, que recuperaba el simbolismo de la perfección divina, asociada a la forma geométrica de la esfera; y el pilar, como elemento sustentante de los arcos, con lo que la columna quedaba relegada a una función meramente decorativa.

  • Tales galerías, con arcos sobre columnas, se adosan al cuerpo de la iglesia por tres, dos o uno de sus lados; en este último caso por el lado sur, que es el más soleado en invierno y el más fresco en verano.

  • Tradicionalmente, se consideraban más estéticos y más fáciles de construir otros arcos, como los circulares o los elípticos.

  • Un ejemplo representativo es la iglesia segoviana de San Esteban, construcción tardía, a caballo entre los siglos y, con una magnífica galería meridional y occidental, en la que los arcos de medio punto se apoyan sobre columnas pareadas.

  • Un rasgo peculiar es que las tres naves (no solo la central) y el transepto se cubren mediante bóveda de cañón con arcos fajones.

  • Una bóveda es la sucesión de varios arcos.

  • Une todos los puntos que cruzan los arcos de circunferencia y la recta horizontal con la circunferencia.

  • Vemos entonces que con el uso de arcos se puede aumentar la longitud libre sin pilares.