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20 oraciones y frases con anza

Las oraciones con anza que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar anza en una frase. Se trata de ejemplos con anza gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar anza en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • A su cabeza estaban los intendentes, hombres de con fi anza de la monarquía, que actuaban como delegados territoriales del gobierno, con muy amplias y variadas funciones: justicia, policía, recaudación de impuestos, reclutamiento y mantenimiento de las tropas, etc. Y a través de ellos la monarquía impulsó a nivel provincial muchos de sus proyectos de reforma.

  • Así pues, rota la con fi anza entre los dos partidos, comenzaba el enfrentamiento real, y la alternancia en el poder ya no se produciría por acuerdo entre sus líderes, sino por mandato del rey.

  • Con esa orientación, ya en los primeros días de la República se adoptó una serie de medidas: a Se colocó al frente de las principales capitanías generales a militares de con fi anza política.

  • Con él se inició la práctica del valimiento o delegación de las labores de gobierno en manos de un hombre de confi anza –el privado, favorito o valido –, con el que el rey solía mantener una estrecha relación de amistad.

  • De este modo, se había propiciado la descon fi anza, la mentira y la injusticia entre los hombres.

  • El averroísmo latino —que había dado preferencia a la razón sobre la fe— dejó como herencia la descon fi anza en la razón.

  • En ese contexto, el italiano marqués de Esquilache, que había servido a Carlos III durante su reinado en Nápoles y seguía con él en España como ministro y hombre de su total con fi anza, renovó la prohibición incumplida del uso de la capa larga y el sombrero de ala ancha, ya que permitían esconder armas y ocultar el rostro, facilitando la delincuencia.

  • Estas ideas eran frontalmente opuestas a la con fi anza que los enciclopedistas depositaban en el progreso de la humanidad, gracias a la cultura y a la ciencia de su tiempo.

  • Esto fomentó la cons- trucción masiva de viviendas, pero también la especulación, pues se compraban pisos con la intención de venderlos poco después en la con fi anza de que su precio seguiría subiendo y se obtendrían importantes bene fi cios.

  • La descon fi anza y el boicot de terratenientes y capitalistas, por un lado, y la radicalización y con fl ictividad social de campesinos y obreros, por otro, se reforzaron mutuamente y generaron un clima de incertidumbre poco propicio para el desarrollo de la economía .

  • La reina prescindió pronto de dicho consejo y depositó su con fi anza en el jesuita austriaco Nithard, su confesor, que actuó como un verdadero valido .

  • La situación llegó a ser verdaderamente grave y colocó al Estado en varias ocasiones en serias di fi cultades para pagar los intereses e, incluso, para encontrar nuevos prestamistas, dada la escasa con fi anza que les inspiraba.

  • Lo integraban los magnates de mayor con fi anza del rey, que le auxiliaban en las tareas de gobierno y en las domésticas de palacio.

  • Otros pensadores, por el contario, rechazaron la excesiva con fi anza en la ciencia y pensaron que, lejos de solucionar problemas, más bien los ha causado, como son los casos de la contaminación y la carrera armamentística.

  • Parecía que el predomino de la ciencia y la técnica llegaba a su fi n. La con fi anza ilustrada en el progreso parecía haber conducido al hombre a su propia destrucción.

  • Pero cuando descubrió que había contraído matrimonio en secreto con Fernando, hijo de Juan II de Aragón, la desheredó y nombró sucesora a su hija Juana, apodada la Beltraneja, pues se rumoreaba que era hija en realidad de Beltrán de la Cueva, hombre de con fi anza del rey.

  • Se pretendía con ello transmitir con fi anza a los compradores de deuda pública –en un momento en que esta era muy elevada, pero también imprescindible–, para evitar la quiebra del propio Estado.

  • Su actuación en el escenario francés parecía perseguir un doble objetivo: extender el problema del terrorismo a Francia para que se viera obligada a colaborar en la persecución de ETA, y acabar con la seguridad y con fi anza de que disfrutaba la organización terrorista en suelo francés.

  • Su máximo representante, Montaigne, expresó su descon fi anza en la experiencia sensible y la imposibilidad de alcanzar una verdad absoluta.

  • Suscribió las principales tesis de la Ilustración, como la independencia de la razón, la autonomía moral, la total con fi anza en la ciencia y en el progreso, la libertad de pensamiento y la tolerancia.