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175 oraciones y frases con amor

Las oraciones con amor que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar amor en una frase. Se trata de ejemplos con amor gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar amor en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¿Cómo Dios, que crea al hombre a su imagen y semejanza, y lo ama apasionadamente, podría reducir ese amor a tan corto espacio de tiempo como es la biografía de una persona?

  • ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio?

  • ¿Qué nos enseñó Jesús sobre el amor?

  • ¿Tiene límites el amor?

  • «Aquellos que han dejado la vida de hogar convirtiéndose en shramanas, cortaron el deseo, renunciaron al amor y reconocieron el origen de sus mentes.

  • «El amor de Cristo se muestra en que busca a quienes están perdidos y cura a los enfermos.

  • «El narcisismo universal, el amor propio de la humanidad, ha recibido hasta hoy tres graves afrentas de la investigación cientí fi ca.

  • «Para plasmar una sociedad más humana, más digna de la persona, es necesario revalorizar el amor en la vida social, [...] haciéndolo la norma constante y suprema de la acción.

  • «Yo», dice él, «porque nos tuviesen mucha amistad, porque conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra santa fe con amor que no por fuerza, les di a algunos dellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor, con que hubieron mucho placer y quedaron tanto nuestros que era maravilla.

  • A pesar de la intensidad de la experiencia, aún no hay un compromiso definitivo y público, de modo que no se puede realizar la entrega plena que se da en el amor humano.

  • A su vez, cuanto más se conoce algo que es bueno, más crece el amor hacia ello.

  • Al contrario: es una cuestión de amor, de amistad.

  • Al final de su vida, Heracles recibió una túnica empapada en sangre y veneno de su mujer Deyanira, que no lo deseaba matar, sino recuperar su amor mediante este recurso mágico.

  • Al principio, todos los elementos estaban congregados por la fuerza del Amor y formaban una esfera maciza, pero el Odio se introdujo en ella y destruyó esa unidad originaria.

  • Ambas formas de belleza, de amor y de vida son dignas, y nada tienen que ver con el mero deseo de placeres sensuales.

  • Amor intelectual de Dios.

  • Amor y Odio pelean entre sí.

  • Aquiles se enamoró de la troyana Políxena, pasó una noche de amor con ella y le reveló cuál era su punto débil: el talón.

  • Aspirar al cielo no supone renunciar a lo propio de la Tierra, sino situarlo en el lugar debido dentro del orden del amor.

  • Benedicto XVI, en su encíclica Dios es amor, explica los sentidos que puede tener.

  • Citerea es la isla del amor, pues hasta ella fue arrastrada Afrodita por las olas cuando nació.

  • Ciudad de Dios: ciudad formada por todos aquellos seres humanos que cimientan su vida en el amor a Dios.

  • Ciudad terrena: ciudad formada por todos aquellos seres humanos que rigen su vida por el amor propio.

  • Como decía Aristóteles, el amor más útil y placentero es el que se realiza de un modo realmente generoso, como donación de sí, como preocupación y desvelo por el amigo.

  • Como las virtudes y la vida moral se fundan en los sentimientos naturales (el amor de sí y la compasión), la educación moral ha de potenciar estas pasiones y dirigirlas de una forma adecuada.

  • Con ese derecho nací [...] mas deseo que ese derecho mío sea confirmado por el amor de mi pueblo [...] Sabiendo y no olvidando que el siglo no es el, España está resuelta a conservar a todo trance la unidad católica, símbolo de nuestras glorias patrias, espíritu de nuestras leyes, bendito lazo de unión entre todos los españoles.

  • Contamos con unas «instrucciones de uso», mediante los Mandamientos y unas actitudes de fondo (sobre todo, la primacía del amor hacia Dios y el prójimo), que nunca son una represión de la felicidad, sino que permiten al sujeto crecer como persona.

  • Conversión: movimiento del corazón contrito por el que, atraídos y ayudados por la gracia, decidimos responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero.

  • Crea porque sí, porque desea regalar desinteresadamente su amor.

  • Cristo es la representación del amor más grande que se ha dado en el mundo.

  • Cuando en la molécula hay más de un doble enlace, el hidrocarburo se nombra añadiendo la terminación -dieno (dos enlaces dobles), -trieno (tres enlaces dobles) al prefijo griego correspondiente.La complementariedad de los padres, su amor y mutua fidelidad hacen posible que la familia alcance su cometido.

  • Cupido, el Amor, es el que mueve ese mundo, y Mercurio, al despejar las nubes, tal vez nos dirige la mirada hacia Dios, como fuente de toda belleza.

  • De ahí el amor de preferencia que, desde sus orígenes, siente la Iglesia por los necesitados.

  • De este modo, el matrimonio cristiano se debe mirar en el amor de Cristo por la Iglesia; los esposos cristianos han de reflejar en sus vidas la entrega total de Cristo por la Iglesia, que derramó hasta la última gota de su sangre por la Salvación del género humano.

  • De este modo, se descubre que los Mandamientos son expresión de la sabiduría y del amor de Dios.

  • Destacaron por su dominio de la retórica y no por su amor a la verdad, pues consideraban que todo era relativo.

  • Dios ha dado el primer paso en este movimiento del amor: creó todas las cosas de la nada —especialmente, al ser humano— y las mantiene en el ser por pura generosidad.

  • Dios nos salva de este anonimato, pues en él los seres humanos descubrimos que nada es fruto del azar, que todo tiene una razón profunda en su amor eterno.

  • El cristianismo se originó en Palestina en el siglo I dC. Reconocía a Jesús de Nazaret como el Mesías esperado por el pueblo de Israel y proclamaba un mensaje de amor al prójimo y de elevación moral, basado en la tradición judía y en el mensaje de Jesús.

  • El ideal del amor cristiano no consiste en anular el eros, sino en ordenar y orientar su fuerza desde el ágape.

  • El segundo criterio de lo concreto es que en el amor es más importante dar que recibir.

  • El amor a Jesús los movió a dar una respuesta creativa de servicio.

  • El amor crea un estrecho lazo que lleva a que dos personas se identifiquen.

  • El amor entre varón y mujer comienza con el flechazo, la atracción física inicial.

  • El amor es el regalo esencial.

  • El amor hacia los desfavorecidos exige que el cristiano viva el desprendimiento, ya que la virtud de la pobreza libera el corazón del hombre para que pueda amar más a Dios y a sus semejantes.

  • El amor humano necesita madurar desde el primer enamoramiento hasta el amor adulto.

  • El Amor surge ante la percepción de la Belleza y es el deseo de gozar de ella.

  • El dios griego nada tiene que ver con nuestro Dios cristiano, que ofrece y pide amor, no miedo ni sumisión.

  • El Evangelio nos enseña que Jesús trató a todos los hombres y mujeres con un amor entregado.

  • El historiador Gállego propone dos que no se excluyen entre sí: según la primera, el Amor (Cupido) queda vencido y encadenado por la Belleza (Venus); y según la segunda, la belleza del cuerpo de Venus nos oculta la vulgaridad de su rostro, que el espejo implacable nos descubre, mientras Cupido nos desvela la falsa belleza de que es esclavo.

  • El hombre está hecho para dar y recibir, y el amor ofrecido espera siempre una respuesta de amor.

  • El patriotismo es el amor, no solo a un territorio concreto, sino también a una forma de vida y a unos valores característicos de las personas que habitan en un territorio.

  • El pecado es un desorden en el amor.

  • El tema representado es una fiesta celebrada en su lujosa casa, que se presenta como una alegoría del amor conyugal, ya que a la derecha, sobre la fuente, aparece la diosa Juno, protectora del matrimonio, y por todas partes revolotean amorcillos.

  • El verdadero amor humano debe suponer entrega del cuerpo, del proyecto vital, de la intimidad, de la vida… en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, etc. Si la entrega no alcanza este nivel de compromiso, entonces es una falsa entrega y, por lo tanto, una realización falsa del amor.

  • El verdadero amor no se improvisa.

  • En Jesús, Dios se da a los hombres de tal modo que él mismo se hace hombre, uno de nosotros, para mostrarnos el amor divino a través de palabras y gestos humanos que podamos comprender.

  • En conclusión, la novedad cristiana es la primacía del amor de Dios y el mayor fracaso del hombre es el egoísmo o el individualismo.

  • En cualquier caso, el tratamiento del tema es de una gran sensualidad, rasgo propio de las pinturas mitológicas de Tiziano, y más que una representación idealizada de Venus, la diosa del amor, parece el retrato de una seductora mujer real en un lujoso palacio veneciano, asistida por dos criadas situadas al fondo de la escena.

  • En definitiva, el éxito o el fracaso de la vida moral se miden por el amor a Dios y al prójimo.

  • En el estado de naturaleza, supuso Rousseau, los hombres se movían por un sentimiento innato, el amor de sí.

  • En el noviazgo o en el matrimonio debemos encontrar afecto, pero siempre con esa idea: o se salva el bien propio y el del amado, o el amor se corrompe y se daña a uno mismo y a la persona amada.

  • En este sentido, hay que destacar el compromiso constante de la Iglesia hacia los pobres, su labor con los más desfavorecidos, la entrega gratuita y de por vida de tantos cristianos que, por amor a Jesús, lo dejan todo para compartir sus vidas con ellos.

  • En la tabla central, conocida como el Jardín de las Delicias, se despliega una multitud de figuras desnudas y formas insólitas que parecen una exaltación del amor libre y los placeres carnales, simbolizados en las fresas y los madroños que todos comen, buscan o se pasan.

  • En su hombro apoya la muleta y en su mano izquierda lleva un papel en el que se lee en latín Da mihi elimosinam propter amorem Dei (dame una limosna por amor de Dios).

  • En su testamento espiritual, el abad muestra su amor a Cristo y, desde él, su entrega a las poblaciones musulmanas de la zona.

  • Eros es el amor pasional, el deseo de quien busca satisfacer sus impulsos con las cosas y las personas, y que se convierte en medio con el fin de lograr tal satisfacción.

  • Eros, el dios del amor, lanzó dos flechas: una a Apolo, con la punta de oro, que provocó que ese dios se enamorara de Dafne, y otra con la punta de plomo, a Dafne, que provocó que la ninfa lo rechazara.

  • Es decir, el amor se despliega en un movimiento de ida y vuelta.

  • Es Dios, mediante su gracia, quien nos capacita para vivir y obrar en su amor.

  • Es distinto del amor propio, que mueve al individuo a preferirse a los demás y a enfrentarse a ellos.

  • Es el amor cuyo único protagonista es el amante, pues busca su propio beneficio.

  • Es fácil advertir que la palabra amor se ha devaluado por un uso excesivo.

  • Es importante darse cuenta de que el mandamiento del Amor cobra plenitud en la afirmación .

  • Es lo que Jesús nos da: su misma vida, la gracia, el amor que nos impulsa a entregarnos a nosotros mismos.

  • Es lo que sucede con todas las realidades valiosas: la belleza, el amor, la amistad, etcétera.

  • Es precisamente en este período cuando Ibn Hazm escribió El collar de la paloma, sin duda uno de los mejores tratados sobre el amor de la literatura universal.

  • Es un amor que tiende a la comunión y cuyo fruto es la alegría de quien se entrega a otra persona sin condiciones.

  • Es un buen ejemplo de la escultura rococó, cuyos temas predilectos fueron historias o figuras mitológicas relacionadas con el amor y la belleza femenina, pero también, como en este caso, escenas de la vida cotidiana.

  • Es un proceso para ver si hay amor de verdad, o si solo hay enamoramiento.

  • Esta Bienaventuranza se refiere, por tanto, a las personas que no pactan con la mediocridad, las que se duelen por el poder del mal en el mundo y se ponen del lado de Dios, que es amor.

  • Esta será posible si nos esforzamos en lograr que todos los asuntos de la vida humana —la justicia, la economía, la educación, etc.— queden supeditados al amor.

  • Esta es la civilización del amor con la que soñaba Juan Pablo II como modelo de nueva humanidad.

  • Esta poeta compuso poemas de amor, expresados de una manera sencilla, tierna y apasionada.

  • Esta se basa en los valores que predicó y vivió Jesús como la verdad, la libertad, la justicia y el amor.

  • Esta segunda pasión ejercía la función de contrapesar el amor de sí, puesto que, gracias a ella, los hombres primitivos procuraban conservar sus propias vidas sin cometer excesos contra sus prójimos.

  • Estaba convencida de que el amor se podía comprar».

  • Estado de naturaleza: situación del hombre primitivo, que vivía aislado, libre y en paz con sus semejantes, ejercitando dos pasiones buenas: el amor de sí y la compasión.

  • Estas ciudades hacen referencia a los principios opuestos que rigen la conducta de los seres humanos sobre la Tierra: el amor de Dios y la ley moral que nos conduce a él —que constituyen la ciudad de Dios —, o bien, la aversión a Dios y el rechazo de su ley —que constituyen la ciudad terrena —. Ambas coexisten enfrentadas y conforman el contenido del tiempo histórico.

  • Este afán está motivado por el amor a los pobres, en los que reconoce de un modo especial la presencia de Cristo.

  • Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas: al sacarle me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios.

  • Este mismo amor fue el que transmitieron a sus cuatro hijos y el que también hizo de su casa un lugar de acogida para los refugiados de la Segunda Guerra Mundial.

  • Este tipo de amor se ha traducido al latín por caritas y al español por caridad.

  • Estos vínculos paternofiliales superan las necesidades primarias —tener alimento y vestido— para llegar al amor de donación, es decir, desinteresado.

  • Existen dos tipos de amor, que los primeros pensadores griegos denominaron eros y ágape.

  • Experiencias intensas como el dolor, el sufrimiento o el amor nos obligan también a detenernos y a enfrentarnos a nosotros mismos.

  • Forzado a adaptarse a esta única perspectiva, crea un nuevo mundo a partir de su imaginación y su memoria; entonces descubre que hasta una vida en esas condiciones puede estar llena de familia, amor y amigos.

  • Frente a esta razón dominadora, la pensadora andaluza buscó una razón servidora e intuitiva, una razón que se abriera con amor a la realidad.

  • Fue realizada para el hijo del duque de Urbino y su interpretación es dudosa, aunque tal vez se trate de una alegoría del amor conyugal, como parece sugerir la presencia del perro a sus pies, símbolo de la fidelidad, y el mirto de la ventana, símbolo del amor duradero por su hoja perenne.

  • Gracia: don sobrenatural de Dios, por el que nos hace partícipes de su vida trinitaria y capaces de obrar por amor a él.

  • Gracias a su resurrección, su amor infinito vence definitivamente el poder de la muerte, que nos oprime, y promete la Bienaventuranza eterna a aquellos que lo sigan.

  • Gracias al amor de Medea, que le proporcionó una ayuda preciosa a cambio de casarse con ella, domó a los toros de pezuñas de bronce y consiguió adormecer al dragón que protegía el vellocino de oro.

  • Ha creado solo por amor.

  • Habermas acuñó el concepto de patriotismo constitucional para referirse al amor por los valores democráticos.

  • Hefesto, cuando encadena a Prometeo por haber robado el fuego para los hombres, le dice: «Con tu amor al mortal esto ganaste.

  • Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.

  • Himno a la caridad San Pablo descubrió este amor hasta el extremo en Cristo crucificado.

  • Horacio y Ovidio Las obras líricas de Horacio son los Epodos, poemas de tipo lírico y satírico, y las Odas, en que se canta al amor, la amistad y varios aspectos de la vida.

  • I. La Sociedad cuidará de promover la educación de la nobleza, el amor al Rey y a la patria.

  • Isis, con amor y confianza, comenzó su travesía para recuperar el cuerpo de su esposo.

  • Jesucristo manifiesta el amor de Dios, que se hace presente entre los seres humanos, y busca nuestra amistad hasta el punto de convertirse en uno de nosotros y compartir, con sus luces y sus sombras, nuestra vida.

  • La interpretación de ambos está estrechamente relacionada con la teoría neoplatónica sobre el amor.

  • La verdadera alegría no está en lo espectacular, sino en hacer de lo ordinario algo extraordinario, es decir, en el amor y en la entrega diaria, en la constancia y en la fidelidad a los compromisos adquiridos.

  • La aparición de nuevas clases sociales y de nuevos ideales provoca una exaltación del individualismo, que lleva al ser humano a cantar al amor, la amistad, las penas, la brevedad de la vida, etc. Se trata, pues, de una poesía de carácter intimista.

  • La belleza del matrimonio y de la fidelidad que pide se hace especialmente patente cuando se observa a parejas que han vivido muchos años juntos, que se ilusionan con las esperanzas de sus hijos y de sus nietos, pero a los que, sobre todo, les sigue importando su compromiso de amor.

  • La civilización del amor, por lo tanto, comienza en el corazón de cada hombre y se extiende hacia fuera, empezando por nuestras familias, nuestras amistades, hasta abrazar al mundo entero.

  • La desamortización de Mendizábal Vender la masa de bienes que han venido a ser propiedad del Estado, no es tan solo cumplir una promesa solemne y dar una garantía positiva a la deuda nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las rentas, es abrir una fuente abundantísima de felicidad pública; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria y de la circulación; apegar al país por el amor natural y vehemente a todo lo propio; enganchar la patria, crear nuevos y fuertes vínculos que liguen a ella [...].

  • La felicidad suprema es el amor intelectual de Dios, que se alcanza en la ciencia intuitiva y que consiste en el gozo de conocer a Dios como principio primero y eterno.

  • La historia de Eros y Psique era interpretada como una alegoría de múltiples lecturas sobre las relaciones entre el amor y el alma; y el artista, al elegir el momento culminante en que Eros está a punto de fundirse en un beso con la durmiente Psique, simboliza la liberación del alma y el triunfo del amor sobre la muerte.

  • La Iglesia recuerda que no se puede aceptar el incorrectamente denominado matrimonio entre homosexuales, por un motivo principal: por la enorme estima que siente por el auténtico amor matrimonial.

  • La Iglesia también habla de la «civilización del amor».

  • La Iglesia, impulsada por el amor de Dios, siente la solicitud materna por cada ser humano.

  • La llamada a la santidad es personal, pero también comunitaria: la vocación cristiana no es un asunto privado entre Dios y cada uno de nosotros, sino que, del mismo modo en que Dios es relación entre las Personas de la Trinidad, estamos llamados a la fraternidad con los demás seres humanos: el amor al prójimo es inseparable del amor a Dios.

  • La relación sexual entre humanos no es un mero acto fisiológico, sino que se realiza en el contexto del amor, es decir, de la donación mutua entre dos personas.

  • La teoría neoplatónica de Ficino sobre el Amor Para el neoplatonismo, el Amor es un circuito espiritual que recorre y mueve el universo: Dios, por amor, infunde su esencia al mundo; y sus criaturas, también por amor, buscan la unión con Dios.

  • La Trinidad, doctrina central de la fe cristiana, se ofrece como la relación de amor entre Padre, Hijo y Espíritu Santo: tres Personas distintas y un solo Dios verdadero.

  • La vida cristiana consiste en un nuevo modo de actuar, de vivir y de ser al estilo de Jesús, que nos propone vivir desde el mandamiento del Amor.

  • Los últimos Papas han hablado con frecuencia en su magisterio sobre de la civilización del amor.

  • Los cuatro se d u unen, mezclan y congregan a través de una fuerza que denomina Amor, mientras que se separan, disgregan y corrompen m por otra que se llama Odio.

  • Matrimonio: alianza por la que el varón y la mujer constituyen entre sí una íntima comunidad de vida y amor, que se ordena al bien de los cónyuges, y a la generación y educación de la prole.

  • Mensajes publicitarios presentes en películas, series de televisión o canciones, se quedan en la dimensión más sentimental y débil del amor humano.

  • Necesitamos la justicia, pero también podemos dar respuestas más exigentes de fraternidad universal, amor al prójimo o solidaridad.

  • No, el amor es concreto.

  • Orar es, en definitiva, la entrega que responde al amor de Dios.

  • Para amar a alguien como se merece, hay que conocerlo y respetarlo; de esta manera, el amor por el otro no se reducirá a un medio para amarnos a nosotros mismos.

  • París entregó la manzana a Afrodita, que le había prometido el amor de la más bella de las mortales, Helena.

  • Paris se decantó por Afrodita, pues le había prometido el amor de Helena.

  • Participa de la fuerza del Espíritu divino, bien sea por medio de su intelecto (que le permite entender el orden establecido por el Creador) o por su voluntad, gracias a la cual se puede acercar libremente hacia la verdad del amor y el bien.

  • Permite comprender la esencia de las cosas y conduce a la contemplación, que alcanza su culmen en el conocimiento y amor de Dios.

  • Pero la civilización del amor llega mucho más lejos.

  • Pero cuando halló universal reconocimiento, el amor propio de los seres humanos experimentó su primera afrenta, la cosmológica».¿Desplazar la Tierra del centro del universo afecta a la dignidad humana?

  • Pero la acción del cristiano, inspirada por el ejemplo de Jesús y por el Evangelio de las Bienaventuranzas, está motivada no solo por este afán de justicia, sino también por el amor a los pobres.

  • Pero, sobre todo, manifestó hasta el extremo su amor con la Encarnación.

  • Por ejemplo, la familia, en cuanto institución, se funda en principios y valores como la unidad, el amor y la solidaridad.

  • Por ejemplo: la verdad, el universo, el bien, la justicia, la realidad, la belleza, el amor, el alma, Dios, etcétera.

  • Por ello, toda la atención del espectador se dirige al extraordinario gesto, mezcla de amor y sufrimiento, con que observa el crucifijo que sostiene en su mano izquierda.

  • Por eso, el Evangelio de la vida, el Evangelio del amor de Dios al hombre y el Evangelio de la dignidad de la persona son un Evangelio único e indivisible.

  • Preocupado por problemas éticos y religiosos, más que gnoseológicos, consideró que la fenomenología era un método que permitía aprehender objetos, como el amor o los valores, sin preconcepciones, pues, para él, los objetos son independientes del sujeto del conocimiento.

  • Promulga un mandamiento nuevo: el mandamiento del Amor.

  • Puede hacerlos enloquecer de amor y provocar traiciones amorosas.

  • Puesto que el ser humano descubre que el mismo Dios habitó entre nosotros, también se da cuenta de hasta qué punto su pequeña existencia tiene que ser digna de amor.

  • Quien piensa conformarse a la virtud sobrenatural del amor sin tener en cuenta su correspondiente fundamento natural, que incluye los deberes de la justicia, se engaña a sí mismo: «La caridad representa el mayor mandamiento social.

  • Quien ha probado alguna vez el gozo que surge de una vida entregada a los otros por amor, reconoce que en ella se encuentra la respuesta a los anhelos más profundos del corazón humano.

  • Representa un ambiente edénico habitado por figuras desnudas que se solazan o protagonizan escenas de amor, música y danza.

  • Rousseau concibió el amor de sí como el impulso fundamental que empujaba a los hombres primitivos a remediar sus necesidades con el fi n de preservar sus vidas; era, por así decirlo, una especie de instinto de conservación.

  • Se centró en la refl exión sobre las estructuras empíricas de la existencia humana: la condición sexual, la corporeidad, el amor, etcétera.

  • Se parece a la justicia conmutativa, ya que hay un intercambio en el amor, pues el que ama ha de ser, a su vez, amado.

  • Señaló que el cristianismo había sido malinterpretado, como desprecio del mundo, amor al sufrimiento…, y que eso hacía débiles a los seres humanos.

  • Ser cristiano significa vivir en él y por él, con una relación de amistad y amor.

  • Si no tuviera la firme decisión inquebrantable de no unirme a otro alguno después del desengaño que sufrí con la muerte de mi primer amor, si no sintiese hastío del tálamo y las teas nupciales, a esta sola flaqueza, a esta sola pudiera, sí, quién sabe, haber cedido.

  • Si se piensa en la indiferencia del absoluto de Aristóteles, en lo impersonal de las deidades orientales, en lo temible que puede ser Yahvé o en lo trascendente (lejano) que resulta Alá, parece asombrosa la existencia de un Dios que se presenta como amor.

  • Sin embargo, matiza la moral del hay un fin natural para el ser humano (la felicidad), sino que, por encima que es la contemplación y el amor de Dios en la otra vida.

  • Son ejemplos de este tipo de relación el amor y la amistad.

  • Su amor fue ilimitado: redimió a todos los hombres mediante el amor generoso del perdón, la acogida y el servicio, hasta su entrega total en su pasión, muerte y resurrección.

  • Sus ciudadanos se caracterizaron por el amor a la patria y a sus costumbres, como demuestra el hecho de que por esa época surgiera el primer historiador, Heródoto.

  • También quiero cumplir ahora el deber que me dicta el amor de la Patria.

  • Toda la vida de Jesús es expresión de su amor por los hombres, sobre todo, con su muerte en la cruz por toda la humanidad.

  • Toda persona la lleva inscrita en su corazón y en su alma, de manera que puede conocerla si la pasión o el amor desordenado no la ciegan.

  • Tú eres el amor.

  • Tuvo un importante papel en la guerra de Troya, cuando prometió el amor de Helena a Paris porque la había considerado la más bella.

  • Uno de sus hijos recuerda el amor que se profesaban: «Su vida fue un verdadero ejemplo de respeto, de entrega, de dependencia amorosa y de obediencia recíproca, en una búsqueda de lo que era lo mejor para el otro».

  • Unos han compuesto canciones; otros, poemas o textos cuyo tema principal es el amor de Dios y entre los hermanos.

  • Vuestros Príncipes me han cedido todos sus derechos a la corona de las Españas: Yo no quiero reinar en vuestras provincias; pero quiero adquirir derechos eternos al amor y al reconocimiento de vuestra posteridad.

  • Yo no he visto morir con temor a nadie que haya sido testigo del amor de Dios.