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21 oraciones y frases con ajena

Las oraciones con ajena que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar ajena en una frase. Se trata de ejemplos con ajena gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar ajena en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Advirtió que la preocupación por la felicidad ajena es una condición esencial de la felicidad personal.

  • Así, por ejemplo, la existencia de Dios sería una verdad sobrenatural, ajena por completo a la razón.

  • Aunque recuerda a la escultura arcaica griega contemporánea, prevalecen los rasgos etruscos: Los esposos comen juntos, práctica ajena a la costumbre griega.

  • Cuando el hombre trabaja, su acción no permanece totalmente ajena o externa a él, sino que el hombre se cambia a sí mismo; su trabajo lo conforma de una u otra forma.

  • El cristianismo, inmutable, ajena a este mundo y negadora de él.

  • El Demiurgo confeccionó el mundo que nos rodea, pero no lo creó desde la nada, ya que la noción judeocristiana de Creación es completamente ajena a la mentalidad griega de la época, que suponía la eternidad de la materia.

  • En cualquier caso, el proyecto fracasó por la oposición de las Cortes de la Corona de Aragón, que recelaban de una monarquía a la que consideraban ajena y de una medida que iba en contra de lo establecido en sus fueros.

  • En el ámbito religioso, Inglaterra no se vio involucrada en la guerra de los Treinta Años que asoló el continente europeo durante el siglo xvii, pero no fue ajena a la división religiosa propiciada por la Iglesia anglicana.

  • En las provincias del norte, el protestantismo de Calvino había ganado numerosos adeptos y Felipe II, al perseguirlo, desencadenó una rebelión que aglutinaba a amplios sectores descontentos con la dominación española: los disidentes religiosos, los ricos burgueses cuyos impuestos fi nanciaban una política ajena a ellos o incluso hostil –muchos eran calvinistas–, y ciertos sectores de la nobleza.

  • Es lo que sucede, por ejemplo, cuando accedemos a través de ella a espacios con información ajena que no tenemos derecho de co-nocer, o cuando se finge ser quien no se es en las redes sociales.

  • Este solo sistema es el que, inspirando al labrador una completa confianza, le estimula a cultivar la tierra ajena como si fuera propia.

  • Frente a estas posturas, en la segunda mitad de siglo xix y comienzos del siglo xx, surgieron nuevas corrientes de pensamiento que reivindicaron la vida humana individual, dinámica, y ajena a la razón abstracta y cientí fi ca.

  • He aquí cómo esta, que por sí misma es ajena a las variaciones históricas, adquiere una dimensión vital.

  • La cultura oficial El franquismo dedicó más esfuerzos al control y la censura de cualquier manifestación cultural ajena al régimen, que a la creación de una cultura propia.

  • No era ajena a este escenario una política interna carente de proyectos comunes, sembrada de particularismos y nacionalismos.

  • Ortega se opuso tanto al vitalismo irracionalista como a la razón pura universal, ajena a lo concreto y a la historia.

  • Pero quien aquí aparece representada es una prostituta contemporánea que, ajena a todo pudor, mira desafiante, junto a su sirvienta y un gato negro a sus pies (parodia del tradicional perro, como símbolo de fidelidad).

  • Se intenta plasmar en el cuadro lo fugitivo, lo momentáneo, a lo cual no es ajena, una vez más, la influencia de la fotografía, con su capacidad de retener una imagen fugaz y paralizarla en el tiempo.

  • Sin embargo, la preocupación por el mensaje es completamente ajena al Cubismo y relaciona esta obra con otras corrientes artísticas, como el Expresionismo –por sus intencionadas deformaciones, su fuerte carga dramática y su actitud crítica– y el Surrealismo.

  • Sustituiría a la religión cristiana, a la que juzgó completamente ajena a la realidad terrena.

  • Tampoco puede ser una idea facticia, porque nosotros fabricamos estas ideas y es imposible que seamos capaces de imaginar una perfección máxima, que es ajena a nosotros y que no hemos experimentado nunca.