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39 oraciones y frases con aceptar

Las oraciones con aceptar que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar aceptar en una frase. Se trata de ejemplos con aceptar gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar aceptar en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • ¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que ocurra!, sea que Júpiter te ha reservado muchos inviernos, ya sea este el último, el que ahora amansa, en los opuestos escollos, al mar Tirreno.

  • Aceptar la opinión de Protágoras era un inconveniente para la convivencia, ya que, sin referencia a una realidad objetiva, sería imposible entenderse.

  • Al aceptar órbitas elípticas, Kepler consiguió dar razón de los movimientos aparentes de Marte; estos, con órbitas circulares, nunca se habían explicado adecuadamente.

  • Al no admitir distinción entre alma intelectiva e intelecto, tampoco podía aceptar la diferenciación aristotélica y tomista entre entendimiento agente y paciente.

  • Ciertamente, no es fácil obligar a nadie a hacer ni a aceptar el bien, por lo que el acuerdo siempre penderá de un hilo y su fuerza estará permanentemente comprometida.

  • Como individuo que forma parte del todo moral que es el grupo, cada hombre singular debe aceptar que su bien individual se ordene al bien común.

  • Convino con Hume en no aceptar el método inductivo como algo totalmente fi able para el desarrollo de las ciencias, ya que los hechos futuros pueden desmentir las hipótesis cientí fi cas.

  • Creer es aceptar algo con convencimiento de su verdad, como si lo hubiéramos conocido por nosotros mismos.

  • Creer es aceptar algo estando convencidos de su verdad, como si lo hubiéramos conocido por nosotros mismos.

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  • El mismo Planck calificó su solución como un mero recurso matemático, pero con el tiempo y con nuevas pruebas, tanto él como la comunidad científica terminaron por aceptar que se trataba de un hecho real y no de un requisito formal.

  • El ser humano debe aceptar la relatividad de sus convicciones, y abrirse con tolerancia a las actitudes y opiniones de los demás.

  • En coherencia con lo anterior, la Iglesia no puede aceptar las uniones a prueba, que consisten en mantener relaciones sexuales prematrimoniales cuando existe intención de casarse.

  • Es acto del entendimiento porque supone aceptar que el conocimiento es verdadero.

  • Es racional, así, el enunciado que concita el consenso de los participantes en una argumentación, es decir, que otro sujeto puede aceptar en base a razones.

  • Es un acto del entendimiento porque supone aceptar que el conocimiento es verdadero.

  • Este contraste resultaba especialmente difícil de aceptar para las clases trabajadores, más aún cuando se producía en un momento de euforia de la economía española.

  • Habermas acuña la categoría de situación ideal de habla para determinar cuándo se deben aceptar los discursos y cuándo no. Sus características son la igualdad entre los participantes —todos tienen derecho a argumentar y a discutir—, la libertad y la universalidad.

  • La escuela es una organización con una estructura: posee unas reglas de juego que se han de aceptar, incluso si quieren cambiarse.

  • La fe pide más: una apuesta fuerte, un salto, una decisión auténtica por aceptar la Palabra de Dios y fiarse de ella.

  • La Iglesia recuerda que no se puede aceptar el incorrectamente denominado matrimonio entre homosexuales, por un motivo principal: por la enorme estima que siente por el auténtico amor matrimonial.

  • La libertad es la entraña de la ética: pasión por conocer, respeto a la realidad, ejercicio paciente de un trabajo duro, flexibilidad para volver a observar las cosas desde otro punto de vista, capacidad de trabajo en equipo, humildad para exponer con claridad los propios experimentos, disposición de aceptar las críticas de los demás.

  • La palabra islam significa ‘aceptar’, ‘someterse’.

  • La regla primera y principal consiste en admitir como verdadero solo lo que es conocido evidentemente como tal; es decir, solo se han de aceptar aquellas ideas que nuestra mente posea con claridad y distinción.

  • La voluntad, que, en contraste con el entendimiento, no tiene en sí misma ningún límite, porque puede aceptar o no las ideas y juzgar las cosas con completa libertad.

  • Las limitaciones de nuestro conocimiento impedirían aceptar racionalmente la existencia de un mundo exterior distinto de nuestras percepciones o de un yo pensante que fuera el sujeto de estas.

  • Los ciudadanos escogían a los magistrados y podían aceptar o rechazar algunas leyes.

  • Para que la comunicación entre un hablante y un oyente tenga lugar, se deben aceptar estas pretensiones en el acto de comunicación.

  • Por eso, el cristianismo no puede aceptar verse reducido al ámbito privado: ser cristiano es un compromiso que afecta a la totalidad de las relaciones, actuaciones, modos de trabajar, etcétera.

  • Por ello, debemos aceptar las costumbres de otras personas y hacer que los demás respeten las nuestras.

  • Por eso no es posible asumir un conjunto de verdades y abandonar otras: exige una aceptación total de su contenido; no se puede aceptar en fragmentos.

  • Por lo general, los participantes directos están demasiado alterados para hacerlo, pero pueden aceptar que otro intervenga con este objetivo.

  • Reconocer y aceptar la propia identidad descubriendo sus características básicas.

  • Reconocer, aceptar y usar convenciones y normas sociales de convivencia.

  • Ser sincero no quiere decir ser impertinente; reclamar tus derechos no significa iniciar una revolución ni tampoco aceptar una situación injusta.

  • Ser verdaderamente creyente supone aceptar que no se ve, no se oye ni se comprende la totalidad de lo que a uno le concierne.

  • Siguiendo las reglas del método, Descartes llegó a la conclusión de que hay tres ideas claras y distintas que podemos aceptar con certeza: idea de yo, de Dios y de mundo.

  • También Aristóteles se preguntó acerca del origen del cosmos, y se mostró reacio a aceptar que el universo hubiera tenido un principio en el tiempo: lo eterno es más perfecto que lo creado.

  • También hay una concepción consensual de la verdad: es aquello que todos están de acuerdo en aceptar como verdadero.