Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para garantizar una buena experiencia de usuario. Más info

  • Español ES

19 oraciones y frases con absolutismo

Las oraciones con absolutismo que te presentamos a continuación te ayudarán a entender cómo debes usar absolutismo en una frase. Se trata de ejemplos con absolutismo gramaticalmente correctos que fueron redactados por expertos. Para saber cómo usar absolutismo en una frase, lee los ejemplos que te sugerimos e intenta crear una oración.
  • Asimismo, compartió con Locke el rechazo del absolutismo y la aceptación de la democracia, pero no coincidió con él en su defensa de la división de poderes y de la propiedad privada, como se verá más adelante.

  • Desde su entrada en España, los partidarios del absolutismo le incitaron a restaurar el viejo orden de cosas, máxime teniendo en cuenta que la fuerza real de los liberales y su implantación en el cuerpo social era mucho más reducida de lo que su in fl uencia en la obra legisladora de las Cortes de Cádiz podía hacer sospechar.

  • El absolutismo consistió en la acumulación, por parte de los reyes, de gran parte de los poderes del Estado y en el mantenimiento de los tres estamentos propios del feudalismo: la nobleza, el clero y el pueblo llano.

  • El auge del Imperio en el siglo La política interior: absolutismo y ortodoxia católica Los dominios de Felipe II.

  • El Estado, a fi rmó Locke, no tiene otra misión que la de servir a los individuos y velar por su bienestar, por lo que, frente a Hobbes, rechazó el absolutismo.

  • El pensamiento político de Locke se contiene en sus Dos tratados sobre el gobierno civil, en los que refutó el derecho divino de los reyes, criticó el absolutismo defendido por Hobbes y expuso sus ideas sobre el arte de gobernar.

  • En aquella revolución se inició el espíritu ilustrado, con el triunfo del parlamentarismo sobre el absolutismo.

  • En sus comienzos, el ideario político carlista era difuso, pero con el tiempo se fue articulando en torno a unos pocos princi- pios elementales: a La tradición política del absolutismo monárquico .

  • Los movimientos nacionalistas y democráticos fueron derrotados políticamente por el absolutismo del Antiguo Régimen, pero sus ideas siguieron impregnando la sociedad europea.

  • Los reyes, emulando el absolutismo creciente en los países del continente, pretendieron someter a la cámara legislativa a su poder.

  • Ockham sostuvo —siguiendo la tradición medieval— que todos los gobernantes debían someterse a la ley; en consecuencia, rechazó toda forma de absolutismo arbitrario, tanto del poder temporal como del espiritual.

  • Pero el absolutismo borbónico redujo su papel prácticamente a la nada: durante el siglo xviii solo fueron convocadas dos veces y para rati fi car decisiones de la monarquía o jurar al heredero de la Corona.

  • Pero desde el primer momento conspiró para restaurar de nuevo el absolutismo, lo que consiguió con la ayuda de una intervención militar extranjera.

  • Pero en esta última etapa de su reinado, Fernando VII se encontró con una doble oposición : a La de los liberales, siempre opuestos al absolutismo.

  • Pero la identi fi cación del pretendiente carlista con el más estricto absolutismo del Antiguo Régimen empujó a los defensores del trono de Isabel II a buscar apoyo en los liberales, que eran numerosos en el ejército, en especial entre los cargos altos e intermedios.

  • Sin abandonar los presupuestos del absolutismo monárquico, cambió la finalidad del Estado.

  • Sin embargo, esta segunda restauración del absolutismo, aunque pretendía también restablecer el Antiguo Régimen y se iniciaba con una brutal represión contra los liberales, tuvo un carácter más moderado que la primera y se emprendió una cierta modernización administrativa en la línea de la Ilustración dieciochesca.

  • Tras el Trienio Liberal y la nueva restauración del absolutismo, solicitó permiso para viajar a un balneario francés, pero ya no regresó a Madrid, salvo en dos ocasiones y por breve tiempo.

  • Una vez libre y apoyándose en la fuerza militar francesa, Fernando VII restauró por segunda vez el absolutismo : declaró nulos todos los actos del gobierno durante el Trienio Liberal y persiguió a los liberales, que huyeron en masa del país a Francia e Inglaterra.